La DGI debe presentar una denuncia que podría reabrir las investigaciones

Justicia archivó presumario de la CNBF que involucraba a Ordóñez

De todos modos, la Dirección General Impositiva (DGI) debe presentar una denuncia relativa a este caso –que partió de una denuncia del ministro de Deporte y Juventud, Jaime Trobo–, por lo que el caso puede ser reabierto.

El juez en lo penal de 21º Turno, Julio Olivera, archivó el presumario en el que se investigaba una denuncia del ministro de Deporte y Juventud, Jaime Trobo, por presuntas irregularidades en la administración de la CNBF, la que fue disuelta por el secretario de Estado. La fiscal actuante, Mónica Ferrero, fue quien solicitó el archivo del expediente, considerando que no había elementos para solicitar procesamientos, posición que el magistrado Olivera compartió.

En un presumario sólo la Fiscalía puede apelar un dictamen, por lo que el Ministerio de Deporte no puede apelar el archivo de este caso.

Sin embargo, el caso puede ser reabierto si se presentan nuevas pruebas que así lo ameriten. Fuentes oficiales informaron a LA REPUBLICA que la DGI tiene que realizar una denuncia penal por la venta que la CNBF hizo de material importado que no pagó impuestos y cuya venta estaba expresamente prohibida, por lo que el caso podría reabrirse y continuar las investigaciones.

Si bien este hecho se dio hace tiempo, la DGI aún no presentó la denuncia correspondiente, lo que también ha sucedido con otros empresarios a quienes en reiteradas ocasiones se les ha señalado como evasores del organismo oficial, entre ellos el ex secretario de un ex presidente de la República.

Según fuentes del Ministerio de Deporte causó sorpresa y malestar la decisión de la Justicia, ya que el informe de la Auditoría Interna de la Nación, presentado por el ministerio, marcaba notorias irregularidades en el funcionamiento y el manejo de fondos de la CNBF, señalando como principal responsable de las mismas a su presidente, Daniel Ordóñez, de conocida militancia en el Partido Colorado.

Informes de la propia cartera de Deporte y Juventud y de la Auditoría Interna de la Nación indicaron diversas irregularidades en el funcionamiento de la CNBF, la que dependía de la también ya inexistente Comisión Nacional de Educación Física (CNEF).

Entre ellas están un contrato con una firma privada que se encargó del departamento comercial de la institución y la importación por parte de la CNBF desde España de equipos deportivos con dinero que le fue entregado por la CNEF, para lo que logró la exoneración de tributos del Ministerio de Economía y Finanzas. La normativa señala que estos equipos no podían enajenarse durante 10 años, pero la Comisión los puso a la venta a través de un departamento de ventas que no estaba siquiera previsto en su estatuto.

Entre otros testimonios recabados por el magistrado Corujo –quien comenzó este expediente y luego fue ascendido a ministro del Tribunal de Apelaciones–, estuvo el de Ordóñez –quien también se desempeñaba como director secretario de la CNEF– que siendo el máximo jerarca de la comisión fue el principal acusado por supuestas irregularidades en el manejo de fondos. En julio de 2000, cuando Trobo asumió como ministro, Ordóñez fue destituido en sus cargos, tanto en la CNBF como en la CNEF.

La Auditoría expresa que Daniel Ordóñez «no sólo omitió cumplir con los deberes de contralor sobre el destino y manejo legal de fondos pertenecientes al ente público del cual es su secretario general (CNEF), sino que concomitantemente, mal administró los que le fueron adjudicados» a la CNBF que él mismo presidía.» *

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