Las agencias de seguridad de Estados Unidos vienen manteniendo contactos regulares con la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado (Dinacide), dependiente del Ministerio de Defensa Nacional, para coordinar la lucha contra el terrorismo, pero en estas reuniones no ha participado la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNNI), que gira en la órbita del Ministerio del Interior, confiaron a LA REPUBLICA fuentes policiales. Los contactos entre “servicios” de ambos paÃses fueron reconocidos por el embajador uruguayo en Estados Unidos, licenciado Hugo Fernández Faingold, quien redactó una carta pública a un diario norteamericano para desmentir que en Uruguay operan células de la organización de Osama bin Laden.
El diario “La Opinión” de Los Angeles habÃa señalado a Uruguay como uno de los 34 paÃses en los que opera la organización Al-Qaeda. La inclusión fue reconocida como un error por la propia Embajada de Estados Unidos en Montevideo, cuya encargada comercial, Marianne Myles, envió dÃas atrás una nota a sus autoridades para que se quitara al paÃs de la nómina de “regiones de riesgo” elaborada por el Servicio de Investigaciones del Congreso.
Los “servicios” de Uruguay y Estados Unidos “mantienen frecuentes reuniones de intercambio de información”, en particular luego de los atentados en Estados Unidos, escribió Hugo Fernández Faingold, al redactor responsable del diario “La Opinión” de Los Angeles, J. Gerardo López.
Fernández Faingold subrayó ante el público de Estados Unidos que “no existen vacÃos polÃticos, legales o administrativos en la lucha de las autoridades uruguayas contra el terrorismo”. “Nuestro paÃs colabora entusiasta en todo lo posible en la lucha contra ese flagelo”, destacó.
El representante diplomático destacó los contactos entre los servicios de ambos paÃses y la posición uruguaya ante el terrorismo, en una carta enviada a la publicación el 27 de setiembre, para desmentir informaciones sobre la existencia de “células terroristas” vinculadas a Osama bin Laden y el grupo Al-Qaeda en Uruguay.
“La Opinión” publicó el 23 de setiembre un artÃculo titulado “Latinoamérica, alerta en la Triple Frontera” en el que se incluÃa un mapa mundial donde se señalaba a Uruguay entre los 34 paÃses en los que Bin Laden opera.
“Esas referencias son erróneas. De acuerdo a lo informado por fuentes oficiales de nuestro paÃs, no existen células terroristas operando en lugar alguno del territorio uruguayo”, contestó Fernández Faingold.
La carta del embajador uruguayo, publicada en la página web Yerbamate y divulgada ayer por 1410 AM LIBRE, destaca que la lucha contra el terrorismo en Uruguay es “de acuerdo a nuestras leyes nacionales y a los tratados internacionales a los que está adherido. Esta ha sido nuestra práctica y conducta en el pasado y estamos firmemente comprometidos a actuar del mismo modo en las presentes circunstancias y en el futuro”, escribió.
“Nosotros no hemos participado de ninguna reunión con agencias de los Estados Unidos”, aseguró a LA REPUBLICA una alta fuente del Ministerio del Interior, que sostuvo que la DNII intenta “coordinar esfuerzos” con la militar Dinacide, según se lo demandó el propio presidente Jorge Batlle.
Los informantes indicaron que recientemente la DNII invitó a sus instalaciones a las autoridades de la Dinacide para aportarle información porque se tuvo conocimiento de que los servicios militares concurrirÃan a una reunión de agencias en Argentina, a la que también asistirÃa una delegación de España.
“Nosotros hacemos nuestro trabajo y desde hace tiempo mantenemos un seguimiento de todo lo que se relaciona al terrorismo, pero no estamos trabajando en forma conjunta, sino que coordinamos con la Dinacide”, declaró la autoridad consultada.
La existencia de tensiones entre las agencias de Inteligencia policial y militar uruguayas han sido reconocidas en “off de récord” desde 1988, cuando el entonces presidente Julio MarÃa Sanguinetti amplió las facultades de la Dirección Nacional de Información y Defensa (SID) y constituyó la Dinacide como coordinadora de todas las oficinas de “información” del paÃs.
El actual director de la DNII, inspector general Luis Pereyra SaldÃas, fue, preciosamente, el primero en hacer público el malestar, cuando en una nota al ministro del Interior calificó de “inconveniente” e “inconstitucional” el otorgar a los militares facultades que debÃan depender de la PolicÃa. En las últimas semanas los “servicios” militares comenzaron a filtrar señales públicas sobre su intención de “dejar atrás esas diferencias y tratar de coordinar esfuerzos para mejorar la seguridad”. Sin embargo, los instructores de Inteligencia del Ministerio del Interior siguen sin de ser convocados a dar cursos en el viejo Regimiento de Cazadores, ubicado en la calle Dante 2020.
Fuentes polÃticas interrogadas por LA REPUBLICA explicaron que la Dinacide puede recopilar amplia información sobre el terrorismo y otros temas, a través de sus agregados militares en todo el mundo, pero destacaron que la mejor “lÃnea” de datos la tiene la DNII por su relación con el Federal Boureau of Investigation (FBI), cuyo contacto internacional es con las agencias policiales. *
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