Lavado de dinero: la Justicia de Maldonado da el primer paso
CARLOS PELAEZ, MALDONADO
El pasado lunes, este matutino informó acerca de una empresa radicada en Punta del Este que fue señalada por el informe de la Comisión Investigadora de Diputados argentina, como perteneciente a personas vinculadas al narcotráfico.
Se trata de South Pacific Trade, cuyo domicilio legal está ubicado en «un local de Gorlero y calle 21 de Punta del Este», según consigna el informe difundido por la diputada Elisa Carrió. Esta empresa es señalada como propiedad de la financiera Mercado Abierto, acusada ahora de lavar dinero de los cárteles colombianos de Cali y Medellín, y del mexicano Cártel de Juárez.
Además, en las próximas horas, la jueza penal de 4º Turno, Fanny Canessa, solicitará a la Fiscalía que analice la pertinencia de investigar otra información revelada por este matutino, acerca de tres empresas –Anebi SA, Biesatour SA y Autum Invest SA– propiedad de Nicolás Di Tullio procesado y preso en Argentina por su vinculación al Cártel de Juárez, de las cuales una tiene dirección en Maldonado y fueron armadas en el estudio del escribano Javier Morassi.
Fuentes vinculadas a la diputada Carrió, dijeron ayer a LA REPUBLICA que «si la Justicia uruguaya la cita a declarar, vendrá sin ningún otro trámite porque su intención es hacer todo lo posible para que se conozca la verdad».
Las empresas mencionadas están relacionadas a las dos mayores operaciones antidrogas realizadas por la DEA estadounidense en los últimos siete años. South Pacific fue descubierta durante la denominada «Operación Chimborazo» que vincula a empresarios y políticos colombianos y argentinos con los cárteles de Cali y Medellín.
En tanto, Di Tullio fue acusado por el ex fiscal mexicano Juan Miguel Ponce, como vinculado a las operaciones del Cártel de Juárez, descubiertas durante la «Operación Casablanca». Esta investigación implicó a la financiera argentina Mercado Abierto y a su principal, Aldo Ducler, en una operación de lavado de dinero por millones de dólares. Di Tullio había adquirido en Uruguay el chalet Holiday, ubicado en el barrio Lugano, propiedad del empresario periodístico Danilo Arbilla. Además compraron varios miles de hectáreas en el paraje Las Bolas del departamento de Flores. En ambas operaciones contaron con la asistencia del escribano Morassi.
Punta del Este podría haber sido el nexo entre ambos casos, ya que tanto Mercado Abierto como South Pacific operaron con el Federal Bank y la American Exchange Company, propiedad del banquero argentino Raúl Moneta.
En marzo pasado, este corresponsal entrevistó al principal ejecutivo de la American Exchange, que tiene sede en el chalet Sunrise de Punta del Este, residencia de Benito Jaime Lucini, socio y tío de Moneta.
Por las manos de Alberto Dinardi, que en la investigación argentina es señalado como el hombre más importante de esa empresa, habrían pasado unos 4.500 millones de dólares producto del lavado de coimas, evasión y tráficos diversos.
Pero Dinardi es un jubilado sesentón que vive en una modesta pieza con baño del barrio Rivera de la ciudad de Maldonado. En apariencia, su único vínculo con Lucini y el Sunrise, es haberse desempeñado como casero durante unos 15 años en la residencia puntaesteña.
Un caso similar al de Angela Chiodi Touzet presidenta de Daforel y Delbote SA vinculadas al tráfico de armas argentinas, coima IBM-Banco de La Nación y otras causas una ex empleada del estudio de Juan Alberto Echeverrito quien, según señaló el diario Página/12 el pasado sábado, «aparece cobrando 1.800.000 dólares en la ventanilla de un banco», aunque falleció pobre a pesar de presidir 59 empresas.
¿Qué hay detrás de South Pacific?
Según informó el matutino argentino La Nación, en junio pasado, «El ex jefe de Interpol en México, Juan Miguel Ponce Edmonson, sugirió que una maniobra de lavado de dinero realizada en la Argentina por el narcotráfico de Colombia, la Operación Chimborazo podría indicar la pista de algún tipo de contacto entre el empresario colombiano Oscar Cuevas Cepeda y el ex presidente Carlos Menem. Una fotografía de Cuevas junto a Menem, surgida en una pesquisa en México, dijo el investigador, despertó la sospecha. La familia Cuevas, agregó, actuaba en nuestro país con la financiera Mercado Abierto, de Aldo Ducler. La operación se realizó entre 1994 y 1995.
Precisamente en pocos días la Comisión argentina que investiga el lavado de dinero, comenzará el análisis de la documentación sobre la operativa de Mercado Abierto, contenida en tres cajas enviadas por el Senado de los EEUU.
La Nación recuerda que Ponce Edmonson investigó el caso de la legitimación de dinero proveniente de las drogas a través del banco off shore de Ducler, el MA Bank, de las islas Caimán. Por la cuenta de esa entidad en el Citibank de Nueva York pasaron 20 millones de dólares del Cártel de Juárez, de México.
«¿Pero, conoce otro caso de lavado de los narcos en la Argentina?, preguntó La Nación. «Sí, la Operación Chimborazo, donde aparece Oscar Cuevas, que se sacó una foto con Menem», dijo sin dudar Ponce, que es ahora consultor internacional en investigaciones sobre corrupción y lavado de dinero.
«Y después aparece la viuda del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, Isabel Santos, con una cuenta conjunta con Nelly Cuevas, una prima hermana de Oscar Cuevas Cepeda», añadió.
El año pasado LA REPUBLICA publicó en exclusiva el auto de procesamiento de la viuda de Isabel Santos, viuda de Escobar, en la que se señalaba la participación de empresas uruguayas armadas en el Estudio Lublinerman, junto a la participación del Citibank en maniobras de lavado por decenas de millones de dólares.
La fotografía de Menem y Cuevas, tomada posiblemente antes de 1993, a que refiere La Nación, fue revelada por la revista colombiana Cambio, cuyo director es el escritor Gabriel García Márquez, en su edición del pasado 23 de abril.
Cambio describía al empresario colombiano como «el enigmático Oscar Cuevas, acusado de lavar dólares y quien se coló a la asunción del presidente Andrés Pastrana, aconsejaba a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) sobre cómo invertir sus fondos, fue testigo contra el general Noriega y era amigo de Carlos Menem».
La revista sindicaba a Cuevas como representante «de varias sociedades fantasmas por las cuales canalizaría dinero del tráfico de estupefacientes. El empresario está desaparecido, acusado por la Justicia colombiana de lavar dinero».
La revista Cambio aseguró que el padre del imputado, Oscar Cuevas Gamboa, escribió cartas a fiscales y jueces en las que decía que casi todos los ministros de Menem eran sus amigos y que algunos fueron huéspedes suyos en sus casas de Bogotá y de la localidad de Fusagasuga. «Se trata de relaciones fructíferas y expeditas», dijo en esas cartas Cuevas Gamboa, según señala la revista.
«Menem se sacó fotos con todos; no se acuerda de esa persona. Pero una foto no tiene importancia», dijo a La Nación una fuente de trato directo con el ex presidente detenido por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador.
Valiosos indicios
La Nación sostuvo que «Ponce confirmó la existencia de una pista sobre una cuenta conjunta entre Isabel Santos, viuda de Escobar, y Nelly Cuevas, prima hermana de Oscar Cuevas: la tenían en un banco, y muchas operaciones se hicieron a través del Federal Bank», el banco off shore que, según reveló el Senado de EEUU, pertenece a Raúl Moneta.
El investigador no quiso precisar de dónde salieron esos registros. «Aparecieron
en forma confidencial dentro de las investigaciones internacionales que se han hecho por lavado de dinero», dijo, enigmático.
«Hay también operaciones de Mercado Abierto, a la que se le adjudica ser dueña de la sociedad off shore South Pacific Trading, representada en Colombia por Cuevas. Y por allí se canalizaron 90 millones de dólares». ¿De dónde provenían? «Del narcotráfico colombiano», dijo Ponce, al describir Chimborazo.
El fiscal mexicano sostuvo que «los Cuevas eran los que mandaban el dinero, pasaba de Colombia a Chile, Mendoza, Buenos Aires, Montevideo, y regresaba a Colombia, lavado, con operaciones aparentemente legítimas». El consultor anticorrupción abundó aún más: «Que Cuevas representaba a South Pacific Trading, de Ducler, en Colombia y que Ducler es el contacto argentino, fue informado a las autoridades argentinas por la policía colombiana».
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