Declaración fomenta cooperación en materia de extradición
Quince presidentes y cuatro vicepresidentes están reunidos desde ayer en Santiago de Chile analizando la situación de América Latina y sus perspectivas futuras.
En una declaración de 44 puntos que los jefes de Estado firmarán hoy, los países latinoamericanos señalan su idea de fortalecer su capacidad negociadora ante los diversos foros internacionales.
En tal sentido, se insta a los países del Grupo de los Ocho (los más industrializados) a que adopten acciones que permitan el alivio de la deuda externa y favorezcan la lucha contra la extrema pobreza, especialmente en lo referido al incremento de la cooperación reembolsable, así como el aumento del financiamiento de proyectos en áreas críticas.
Debido a la crisis de Argentina, la «Declaración de Santiago» señala además que se debe «impulsar un desarrollo libre y ordenado de los flujos de capital, así como mecanismos que propicien un sistema financiero internacional más estable».
Los mandatarios apoyaron públicamente a su par argentino Fernando de la Rúa ante la actual crisis económica que sufre su país.
Reclamaron que los organismos financieros internacionales adopten las medidas financieras necesarias para solventar los requerimientos que la economía argentina exige en estos momentos, permitiéndole así a este país y a la región continuar progresando en su integración a la economía internacional.
El Grupo de Río también se comprometió a apoyar los esfuerzos para el éxito de la IV Conferencia de la Organización Mundial del Comercio, como asimismo propiciar una nueva Ronda, que cuente con una agenda equilibrada y bien definida que aborde los temas que preocupan a los países en desarrollo, así como complementar el proceso de liberalización del comercio agrícola. Este era uno de los temas principales que impulsó el presidente uruguayo, Jorge Batlle.
Derechos Humanos
La democracia se presentó como el factor conflictivo de las negociaciones para la «Declaración de Santiago».
Las negociaciones para la adopción de la Carta Democrática Internacional no avanzaron y fueron trasladadas a la reunión de la Organización de Estados Americanos, que tendrá lugar en Lima el 10 y 11 de setiembre próximos.
Venezuela insiste en su posición de que se debe hablar de una «democracia participativa» contra la opinión del resto de países, que prefiere la definición de «democracia representativa».
La Declaración de Santiago señala que «la preservación y reafirmación de la democracia son objetivos primordiales y permanentes del Grupo de Río».
Los países apoyaron además el funcionamiento de un Tribunal Penal Internacional, el fomento de la cooperación judicial «especialmente en los procesos de extradición», y la protección a la salud y la ecología. *
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