La dirección del PIT-CNT será electa por lista y voto secreto
En la víspera los delegados en el máximo encuentro de dirección de la central obrera dieron inicio al trabajo en comisiones y una de las primeras en presentar el resultado de la discusión fue la de candidatos. El intercambio de posiciones entre los distintos delegados durante el encuentro dejó claramente establecido, a grandes rasgos, que en esta oportunidad existen dos grandes concepciones en la estructura que debe tener el movimiento sindical.
Dirigentes que participaron del intercambio que se dio durante el plenario del Congreso, que fue habilitado a la prensa a partir de una moción del gremio de Conaprole, apoyado por una importante mayoría, informaron a LA REPUBLICA que básicamente se centró en si «la clase trabajadora es la vanguardia del proletariado y sola tiene la responsabilidad histórica de llevar adelante los procesos revolucionarios o si se logran acuerdo con otros sectores sociales y políticos del país para superar la crisis que afecta a la inmensa mayoría de los uruguayos».
La primera posición ha sido impulsada por los sectores llamados radicales que se encuentran, fundamentalmente en la autodenominada Tendencia Combativa y que integran entre otros la Corriente de Izquierda (CI), y la otra por el resto de la dirigencia sindical. Sin embargo algunas votaciones sobre temas de trámite han dejado al descubierto que las estructuras de las corrientes mayoritarias no han funcionado y que hasta el momento del encuentro no se tenía claro qué «peso real» se tenía en el Congreso.
En determinado momento se encontraron los dirigentes de las corrientes mayoritarias con que los discursos de sus «contrincantes», catalogados en algún momento de «demagógicos», estaban «arrastrando» a sus propios compañeros. Por lo tanto en la noche de la víspera se estaba intentando coordinar con los militantes de sus propias corrientes.
«Quién da más»
En la jornada de ayer el principal intercambio de opiniones se dio en la Comisión de Candidatos. Luego de que en la plenaria del Congreso no se lograran acuerdos, como tampoco había sucedido en el seno de la Comisión, se resolvió pasar a cuarto intermedio hasta que apareciera el «humo blanco».
La discusión dentro del organismo se centró en la posición que promovía la Tendencia, junto con militantes del PVP, de que la Mesa Representativa estuviera conformada con 51 miembros. Un sindicato, un voto, era la consigna.
A esta propuesta se oponía radical y fundamentalmente, el gremio bancario que impulsó un número de 27 organizaciones.
En los corrillos del Congreso uno de los principales dirigentes llegó a catalogar esta discusión como si fuera un «remate» y se estuviera discutiendo sobre quién da más.
En el marco de esta discusión hubo quien propuso que no importaba el número de organizaciones si los delegados a la Mesa Representativa era proporcional al número de afiliados que tuviera cada organización. Esto llevaría a que las organizaciones que quieren 51 gremios quedaran en inferioridad ya que son, fundamentalmente, las que menos personas nuclean.
Lo cierto es que al cierre de esta edición el Congreso estaba esperando que la Comisión llegara a un acuerdo. Cosa que era poco probable y que en definitiva se deje como hasta ahora una Mesa Representativa de 35 organizaciones y como en el Congreso anterior la dirección se elija bajo la modalidad de lista o plancha. *
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