Foro impulsa "redefinición" de las políticas sociales en el país
La desintegración familiar, la educación y la infancia, fueron algunos de los temas que ayer analizó un grupo de técnicos del Foro Batllista agrupados en la Fundación Pax, que ayer organizó un seminario-taller denominado «Políticas Sociales integradas: ¿es necesaria una redefinición?».
En el encuentro estuvieron presentes el líder forista, Julio María Sanguinetti, el canciller Didier Opertti, el presidente del BPS, Carlos Gasparri, el vicepresidente del Correo, Gustavo Osta, el ex ministro de Salud Raúl Bustos, así como senadores y diputados de este sector colorado.
«Estamos tratando de acelerar las políticas sociales», dijo el diputado Washington Abdala, impulsor del evento.
El sociólogo Renato Opertti sostuvo que la reducción de la pobreza y la mejora de la distribución progresiva de los ingresos, son «esfuerzos que requieren ser ampliados, profundizados e integrados para abordar los fuertes cambios en los contextos culturales, familiares y socioeconómicos del país que se registran en los últimos 25 años».
«Surge crecientemente la necesidad de redefinir el modelo de políticas sociales, es decir, si Uruguay va a seguir trabajando sobre una suma de políticas sociales sectoriales sin una visión de conjunto o si va efectivamente empezar a trabajar sobre un concepto de política social más integrado, donde se den condiciones para una intensa comunicación y coordinación conceptual y operativa entre diferentes sectores sociales», agregó Opertti.
Agenda social
Para el técnico es «necesario acompasar» las reformas económicas con las reformas sociales. En tal sentido, señaló la importancia de establecer una agenda social, ya que «se juega gran parte del destino del Uruguay como sociedad integrada».
«Una agenda social incorpora elementos que no hacen solamente a lo social per se, sino a la interrelación dinámica y complementaria entre los aspectos culturales, políticos, sociales y económicos para poder efectivamente construir una visión global y compartida sobre las condiciones de bienestar que se esperan alcanzar».
Según Opertti, esa agenda social debería establecer un «plan de reducción de la pobreza, principalmente orientado hacia la infancia, fortaleciendo el apoyo a las familias que en condiciones precarias soportan buena parte de la reproducción biológica de la sociedad, extendiendo progresivamente un modelo de atención integral a niñas y niños en situación de riesgo social».
También plantea «vitalizar» el desarrollo de los programas que cuentan con financiamiento externo apuntando al logro de objetivos «duros» de política social. «El Uruguay cuenta con programas vinculados a la familia, la infancia, la educación, la salud, la seguridad ciudadana y los asentamientos irregulares, que deben ser debidamente aprovechados para dar un salto cualitativo en la concreción de políticas sociales con alto impacto. Se trata de una cifra cercana a los 300 millones de dólares cuya oportunidad histórica de darles el mejor y más republicano uso social debe potenciarse al máximo en las voluntades políticas y técnicas. El endeudamiento externo en esta área debe tener la mayor tasa de retorno social».
Opertti planteó también la concreción de «un plan de desarrollo de oportunidades amplias, inclusivas y flexibles para fortalecer a los jóvenes como tales, evitando el triple riesgo potencial de la constitución temprana de las familias, de la rápida salida de la educación con estudios incompletos y la incorporación precaria y marginal al mercado de trabajo».
Por su parte, para la socióloga e integrantes del programa de Fortalecimiento del Area Social (FAS), Jimena Fernández, una agenda social debe priorizar un diseño de políticas integrales específicas para los niños de 0 a 5 años, el embarazo adolescentes y los adolescentes que ni trabajan ni estudian. En tanto, y en una breve intervención, el ex presidente Sanguinetti conminó a los técnicos foristas a que realicen un estudio comparativo de la situación de «desintegración familiar» en Uruguay respecto a los demás países de América Latina.
El gasto
Durante el encuentro, la forma en que se gasta el dinero en el área social fue uno de los temas fundamentales. Renato Opertti manifestó que es necesario «entender, ver y analizar todo lo que el Estado gasta en materia social, cómo lo gasta, qué beneficio da y qué eficacia se obtiene».
Carlos Bastón, integrante del programa de Seguridad Ciudadana, señaló la necesidad de tener una política coordinada para mejorar la forma de distribución del gasto social. «Los recursos han de estar en las arcas de los incisos, pero se está gastando mal», afirmó.
En la reunión también se deja de lado la situación de los discapacitados, la educación sanitaria, y las tendencias demográficas en el país. *
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