"Meter presos a desaparecedores"
Raúl Olivera, integrante de la secretaría de DDHH del PIT- CNT anunció que seguirán «golpeando los juzgados nacionales y las cortes internacionales para «meter presos a los responsables de los atropellos», al tiempo que el dirigente del PVP, Hugo Cores, llamó a movilizarse para que el militar Gavazzo no siga riéndose de los uruguayos, amparado en su impunidad.
Ayer se cumplieron 25 años de la desaparición forzada del sindicalista de Funsa, León Duarte. Fue secuestrado el 13 de julio de 1976 en la ciudad de Buenos Aires en un operativo conjunto de comandos argentinos y uruguayos. De acuerdo al testimonio de varios testigos, el sindicalista fue trasladado al centro de detención Automotores Orletti, donde permaneció varios días.
En la sede del sindicado de Funsa, de la avenida 8 de Octubre, se le rindió homenaje a Duarte, apodado «El Loco», con la presencia de numerosos trabajadores, compañeros del desaparecido, sindicalistas y del senador Rafael Michelini. También se recordó las figuras de Tota Quinteros y de los sindicalistas Nelson Santana, Miguel Mato, Pedro Caillava, y Washignton «Perro» Pérez. Este último fallecido tras sufrir un ataque cardíaco un 13 de julio, a mediados de la década de los 80 al participar en un homenaje a su amigo León.
Estaba previsto en el acto la presencia de Sara Méndez, madre del niño desaparecido Simón Riquelo. Sin embargo, prefirió descansar luego de su extensa gira por Europa.
Raúl Olivera, integrante de la comisión de Derechos Humanos del PIT-CNT expresó que la generación de trabajadores del año 76, donde algunos de sus miembros fueron desaparecidos –en total son 40 personas las desaparecidas en ese año– tenían en común una forma colectiva de hacer las cosas.
Se refirió al requerimiento del juez argentino a cuatro de los «desaparecedores y asesinos de nuestro país», y explicó que en esas hojas del expediente judicial está escrita una parte muy importante para la historia uruguaya. «Lo que hoy un juez transcribe en una sentencia, fue construido trabajosamente durante los últimos 25 años», expresó Olivera.
El dirigente manifestó su pretensión de que la orden de detención de los militares hubiera tenido «el sello de hecho en Uruguay», y se lamentó porque todavía no se consiguió «la tinta como para hacerlo, pero ya la tendremos», sentenció.
El representante del PIT-CNT, se refirió al contenido del «capítulo uruguayo del Plan Cóndor», por la que durante años se presentaron y se abrieron causas en diferente países. Estas acciones –dijo– no sólo se iniciaron por el solo hecho de ejecutar una mera denuncia, sino que lleva implícita el firme objetivo de «querer meterlos presos». Anunció que presentarán en tal sentido causas judiciales en Uruguay, bajo la argumentación de no solamente saber lo que pasó con los desaparecidos, sino «saber la verdad del Poder Judicial».
Olivera repasó lo acontecido una vez recuperada la institucionalidad nacional, cuando en 1989 se aprobó la Ley de Caducidad, y a raíz de lo cual los militares adquirieron impunidad. «Nos dijeron que con la vigencia de la ley estaba cerrado el ámbito de la justicia y de la verdad, pero logramos, con Tota Quinteros, una sentencia judicial histórica (el derecho de la familia a saber dónde está su hija)», precisó el sindicalista.
Citó al ex canciller, Héctor Gros Espiell, cuando dijo que la Ley de Caducidad no ampara actualmente a los responsables de desapariciones forzadas. Y reforzó esta idea, afirmando que la «desaparición es un delito que se está cometiendo todos los días, hoy, se está desapareciendo a Gerardo Gatti, León Duarte y Simón Riquelo». Se preguntó cómo si hasta los presidentes de la República van a la cárcel, cómo no van a hacerlo «cuatro asesinos de cuarta que el Estado uruguayo los siguen amparando». Propuso entonces quitar de la calle a los «desaparecedores que lo siguen siendo» y continuar golpeando los juzgados nacionales o las cortes internacionales.
Por su parte, el dirigente del Partido Por la Victoria del Pueblo (PVP), Hugo Cores, evocó el estilo militante de León Duarte y su solidaridad por las causas populares. Sobre los represores, dijo que existen pruebas suficientes para procesar al ex dictador Jorge Videla en Argentina, «pero no es suficiente para interrogar a Gavazzo, y hoy sigue teniendo más fuerza que hace 25 años». «Sabemos que un milico vale poquito, pero el símbolo de su risa y su impunidad habla de lo poco que pueden los jueces y los presidentes, incluso de Batlle», dijo.
Por último, cuestionó a la Comisión Para la Paz por no preguntarle a Gavazzo qué hizo con los niños desaparecidos, y propuso movilizarse para quitarle la «impunidad» a estos militares, que, según explicó, transmiten el mensaje de que por «más que se vote a cualquier presidente va a seguir teniendo impunidad».
«Tengamos paciencia»
Una vez empezado el acto recordatorio de León Duarte arribó a la sede de los trabajadores de Funsa el senador Rafael Michelini. El legislador fue invitado a sentarse en el estrado e invitado a hacer uso de la palabra.
Hizo mención al cariño que su familia tenía por la persona de León Duarte, que él mismo conoció cuando era joven. Señaló que seguramente Duarte en el último segundo de su vida habrá pensado que el pueblo no se olvide de lo que le pasó.
Afirmó que, a pesar de los avances sobre los derechos humanos, «continuamos teniendo un compromiso con la verdad» y cuestionó que actualmente «falta claridad» para expresarse sobre el tema. «La marcha de los 20 de mayo le dice al país y al mundo que algún día Uruguay vivirá sin impunidad», afirmó emocionado. «Tengamos confianza, que no nos van a ganar. No nos van a ganar», enfatizó el senador. Por último, dijo que el objetivo sigue siendo el de construir un país en la legalidad donde quien cometa un delito sea castigado. *
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