Tienen la Palabra…
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Sobre explotados y corrupción policial
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Leyendo el diario del 17 de mayo, no deja de sorprenderme cómo a diario vemos tantas contradicciones en un mismo editorial. En el mismo, en su pág.16, en Llamadas al Director vemos bajo el título de «Ecuatorianos: ¿La Policía duerme?» que dicha lectora pregunta si no era mejor prevenir y usted manifiesta no compartir tal crítica.
Ahora bien, yo comparto las manifestaciones de esta señora, porque la verdadera tarea policial es la prevención antes que la represión, y en último caso la segunda no puede llegar sin un buen estudio de la primera y los posibles alcances de la segunda. Para ello baste como ejemplo la triste explotación de menores en nuestro país y el auge de las denominadas «casas de masajes» que no es más que una copia de lo que ocurre con nuestros vecinos de Brasil y Argentina. Todos ellos tienen como común denominador, no la propaganda callejera ni la impresión en destacados de la prensa para captar clientes, si no que detrás de todo esto hay oficiales de Policía, los que en Brasil y Argentina fueron desenmascarados por la prensa, pero aquí en nuestro país estamos lejos de ello, por el contrario cuando se llevó a cabo algún procedimiento en casas de masajes, todo el periodismo se hizo eco de ellos. Pero alguien se preguntó: ¿Por qué a ellos sí y a otros no?, se informó a la población con veracidad como enseñaba nuestro insigne José E. Rodó? O se informó a medias resultando por ende una falsedad. Tiene conocimiento o no nuestro ministro del Interior de esto, sabe o no sabe que la vida nocturna es capital de algunos oficiales de Policía.
Se ha explicado al señor ministro cómo llevan tan buen pasar estos oficiales que cambian periódicamente de auto cero km, mientras un agente se muere ganándose un peso extra a través del recargo del Servicio 222, declararon con veracidad ante la comisión Anticorrupción del P.E., o falsearon dicha información. Bueno sería que a Juan Pueblo le informaran de ello.
Pero el mar de contradicciones no acaba por aquí, volvamos al diario de hoy y en su página 7, se informa sobre la «Libertad provisional para Pablo Boselli», quien fuera procesado por «un delito de defraudación tributaria» y por ende se vio «privado de la libertad» por siete meses y un día. Tomemos en cuenta que se le atribuye que ha evadido más de ocho millones de dólares, o sea que por cada U$S 38.095 dólares adeudados ha pagado con un día de Cárcel Central.
Me pregunto entonces, dónde permaneció este pobre hombre, en el Pabellón Artigas de la Planta Baja, donde se le falta el respeto a nuestro prócer enviando allí a todos los acomodados de nuestra sociedad o en los cómodos apartamentos del 4º piso donde puede recibir visitas con reserva y permanecer alejado de los «delincuentes» que pueda haber por allí cerca (vaya uno a saber dónde están) y donde puede solicitar por medio de un ordenanza (policial por supuesto) que necesita tal o cual cosa, porque no habremos de pensar ni en broma que el pobre hombre comió del rancho de los presos ya que guiso o polenta no debe ser para quien estafa ocho millones de dólares. Debe la población tener presente entonces que hace bien poco el actual señor jefe de Policía, manifestó que se terminaba con este tipo de acomodo, y que todo procesado debía ser derivado por ante el Establecimiento de Detención correspondiente, terminándose con las nefastas influencias de algunos. Hasta allí grité por el jefe, y por el Presidente que había puesto jefes de carrera sin compromiso alguno, qué poco me duró la alegría. Y finalmente para que Juan Pueblo entienda por qué digo esto voy a traer a colación dos casos que me tocó vivir cuando fui policía. El primero de ellos fue cuando egresé de la Escuela de Tropa, nos presentamos ante el departamento de Personal y allí nos dieron los destinos, aquellos que habíamos sido designados para trabajar de particular nos presentamos en la Dirección de Investigaciones y allí el sargento que nos recibiera nos paseó por las distintas oficinas de Jefatura para hacernos conocer y finalmente concurrimos a la Cárcel Central, donde nos mostró el carcelaje en su totalidad, el Depósito y finalmente el pabellón Artigas y el 4º piso donde nos manifestó algo así como: «Aquí vienen a pasar unos días personas influyentes que han hecho desfalcos, estafas, etc., pero que cuentan con mucho dinero y por eso se les da esta oportunidad de pasar por aquí. El segundo fue cuando buscábamos a un ex seminarista y una mujer que habían estafado a gran cantidad de personas de Colón y Lezica con el cuento de la vivienda propia en un terreno que ni de ellos era y que cuando les echamos el guante le pregunté dónde habían estado y me manifestó: «Nos escondimos en el velorio del cardenal Barbieri, donde pudimos dormir sin que nos detectaran, allí recibimos la visita de nuestro abogado quien nos sugirió lo que debíamos declarar y nos manifestó que él arreglaba todo para que yo pase por Cárcel Central de la misma forma que si estuviera convaleciente de una hepatitis, luego el alta y a disfrutar de la vida (que no eraotra cosa que pasarla bien con el esfuerzo de los demás), por ello no me llama la atención que nuestra Justicia y nuestro Régimen Jurídico. Tampoco nos debe llamar a sorpresa si algún Juan Zorro es penado con varios años por robar una gallina y pretende tener régimen especial de visita.
Hoy la verdad que viejo y cansando recién vengo a entender por qué tuvimos subversivos, los que ocuparon parte del cuarto piso que menciono anteriormente, pero éstos en un sector donde estaban hacinados en sus celdas y de las que sólo podían salir a caminar para evitar el estreñimiento, pero esto es harina de otro costal y lo dejo para otra.
Agradeciendo su atención lo saluda atentamente
Un retirado policial
Televidente pide el regreso del programa «Sote»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
No tengo hábito de dirigirme a ningún medio de comunicación aun cuando me disgusten los procedimientos, y vaya que ha sucedido. Pero aun habiéndome limitado a la protesta de entre casa, incluso en asuntos que en escala de valores tal vez sean más importantes; en este caso algo me mueve a reacción manifiesta en lo que considero que amerita por lo menos la pretensión de que la presente llegue a ustedes. Se trata concretamente del programa dirigido por A. Camino, «Sote».
Hemos esperado inútilmente el comienzo del mismo. En nuestra opinión, y me consta (y también a ustedes sin duda) que es, más bien, era muy esperado. Programa ameno y entretenido, muy bien conducido por Alejandro, con su proverbial simpatía y corrección.
Dentro de la simpleza de los diferentes juegos y preguntas, resultaba hasta educativo.
Cada uno de los integrantes aportaba lo suyo, haciéndolo rea
lmente cálido, querible y mirado por muchos. Ahora, lamentablemente nos encontramos que ese tiempo es ocupado por el programa de la señora Barbarosa. Absolutamente vulgar y ordinario, de nivel detestable en todos sus aspectos; conducción, contenido y demás.
Mal, muy mal para nosotros (televidentes), y por ustedes (dirección) que dejan de lado algún buen objetivo a cambio del «abaratamiento» y sólo eso. Lamentablemente, buen y muy esperado divertimento a cambio de chatarra pobre, detestable de revista barata. Doblemente detestable; un grupo importante de uruguayos sin su buen tabajo, a cambio de ese mal enlatado que especula con ciertos gustos, dejando de lado todo lo demás.
Otro canal que nos arrima cada vez más a la radio que dentro de las conocidas limitaciones, aún permite elegir.
Sin más; saluda atentamente
Sonia Aguilera – C.I. 1.142.040-1
P.T. Omitía mencionar a la encantadora parejita que antes del espacio de «Sote» hacía un programa para niños y con la participación de niños, sustituida ahora por un programa que de más está hablar de su pobreza; también argentino. Contenido detestable. Gracias.
Radio Taxi Cooperativo del Cerro: ¿cooperativo?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Es habitual el atropello a trabajadores por parte de patronales reaccionarias, pero lamentablemente ocurrió en una radio con perfil cooperativo y compañero. Somos 3 personas adultas que hicimos el curso de radio telefonistas dictado por Copce.
Finalizado éste, Copce realiza tareas de telemarqueting en su local para UCAR EM eligiendo 5 personas que fueron rechazadas por la misma, obligando esta situación a llamar a 15 egresadas del curso, siendo nosotras seleccionadas junto a otras dos. Comenzamos a trabajar el 3/11/2000, no hubo planteamiento de pago, se nos pidió 2 meses de sacrificio económico y aceptamos por pensar que trabajamos para compañeras. Fuimos recibiendo a modo de propina cantidades inferiores a las generadas por nuestro trabajo. En febrero de 2001, al hacer nuestros reclamos nos piden un esfuerzo más, asegurándonos que en marzo o abril todo se arreglaba.
El 15 de marzo al ver que la situación seguía incambiable, dejamos de trabajar, recibiendo el día 20 una llamada del contador de Copce, asegurándonos el cobro en 48 horas y diciendo que ese negocio dejaba «30 palos de ganancia». ¿Y nosotras qué? Al ir a cobrar desmintieron lo dicho por su contador y durante un mes nos llevaron a cuentos y mentiras.
Llegamos así al 25 de abril, convocadas a cobrar, y fuimos recibidas por la señora presidenta de Copce con palabras tales como «no me gustan sus caras» airadamente espetado y «esperen por ahí el cheque». Cheque que cubrió un 50% de lo adeudado. El 15 de marzo dejamos de trabajar y la razón es que nadie trabaja por promesas incumplidas, omisiones y desinteligencias.
El verdadero trabajador no lo hace por propinas, nadie puede seguir jugando a trabajar cuando hay cuentas que pagar y sobre todo nadie tiene el derecho a decir que genera fuentes de trabajo cuando no cumple con sus trabajadores.
Nos sentimos estafadas en el trato de que fuimos objeto. Nos mintieron, nos insultaron y se dieron el lujo de ofenderse cuando hicimos nuestro justo reclamo.
Creemos que toda conducta para ser creíble debe ir unida a la práctica de sus postulados. Nos preguntamos: ¿Es una conducta cooperativista la demostrada en los hechos descriptos? ¿Puede menospreciarse el trabajador competente por personas que ponen en un mismo plano, la cooperación y la explotación? Si es así ¿de qué sistema cooperativo hablamos?
Martha Da Vila – CI 1.517.062-0
María Isabel Larrea – CI 3.363.062-2
Norma Sandres – CI 1.580.323-3
Los ignorantes contra los perritos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los ignorantes se instruyan antes de proponer soluciones. Lamentablemente el «humano» que propuso un impuesto a los perros, pues éstos ensucian parques, playas y ciudades, se ve que jamás vio la basura que vierten a diario, niños, hombres y mujeres en nuestras ciudades y que al cabo del día suman toneladas. Este señor que llamó a la redacción debe estar incluido entre éstos, pues no los menciona y achaca a los indefensos animales, todos nuestros males.
Este «humano», lamentablemente jamás debe haber tenido la dicha de poseer un perro como amigo. Obviamente desconoce todo lo que significa un perro: nobleza, amor al amo, no es corrupto, no siente envidia y cuando nos mira no piensa cómo nos clavará el puñal por la espalda. Tampoco debe saber que la enfermedad más peligrosa que puede llegar a transmitir un perro es el quiste hidático y ello se debe al incumplimiento de lo establecido por la Ley.
La sarna de los perros no se transmite al hombre, pues son sarcoptes (ácaros o arácnidos parásitos) diferentes. La sarna humana es hoy día considerada una ETS.
La Etología es una maravillosa ciencia, que estudia el comportamiento de los animales y debería ser estudiada más frecuentemente. De ella aprenderíamos que los animales tienen lenguaje, no por cierto articulado, pero sí, lenguaje inteligente, que muchas veces nos falta a los humanos o humanoides.
Antes de proponer soluciones, debemos hacer conciencia que el gran destructor de la vida en la tierra es el Hombre y no los Animales. Saludo al señor Director muy atentamente,
María del Carmen Torres Torres – CI 589.698-3
María del Carmen Torres – <[email protected]>
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