Gobierno admite un "antes y un después" en la actividad económica por la aftosa
La Cámara de Representantes sesionó ayer en régimen de Comisión General para analizar conjuntamente con los ministros Gonzalo González, y Alberto Bensión, de Ganadería Agricultura y Pesca, y Economía y Finanzas respectivamente, la situación por la que atraviesa el país y el sector agropecuario a partir de la aparición de diversos focos de fiebre aftosa.
El llamado de los ministros a sala fue promovido por la bancada de diputados del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA) y contó con la aprobación de todos los sectores políticos. La línea de exposición del sector de izquierda se centró en las iniciativas que tomó y tomará el Ejecutivo ante la expansión de la fiebre aftosa, el endeudamiento del sector agropecuario, el paquete de medidas que presentó el Poder Ejecutivo para enfrentar la situación de los productores agropecuarios y la posibilidad de extender el Seguro por Desempleo a los trabajadores del sector.
La sesión de ayer en la rama baja parlamentaria, comenzó a la hora 10 y 20 minutos y se prolongó hasta la hora 15.45.
En un lapso de dos horas y 20 minutos expusieron los diputados Ernesto Agazzi, por el Movimiento de Participación Popular, Heber Sellanes y Silvana Charlone, ambos del Partido Socialista. Julio Cardozo, por Desafío Nacional; Ricardo Berois por el Herrerismo; y Roberto Arrarte, de Alianza Nacional.
En tanto que por el Nuevo Espacio expusieron los diputados Iván Posada, Pablo Mieres y Ricardo Falero. Durante la sesión, tras la intervención de los legisladores y de los ministros, prácticamente no se generó la posibilidad de un debate. A juicio de la diputada Charlone esto se debió a que los secretarios de Estado «no contestaron nada».
«6.506 animales enfermos»
González, quien durante su exposición realizó una reseña de los pasos que dio el Poder Ejecutivo para enfrentar la expansión de los focos de fiebre aftosa desde su aparición en Soriano, aseguró que «hasta el momento se han registrado 589 focos de aftosa en todo el país, los que comprenden una cantidad de 482.075 animales. Ese número de focos registrados es equivalente a la misma cantidad de establecimientos comprometidos, de un total de más de cincuenta mil establecimientos». Indicó que dentro de los 589 focos registrados existen «6.506 animales enfermos», y que se está ante la presencia de «una aftosa con una tasa de ataque de cerca de 1,35 por ciento».
El secretario de Estado señaló que como consecuencia de la situación «se ha mantenido restringido el movimiento de ganado dentro del país y se ha autorizado aquellos movimientos a nivel departamental estrictamente con el objetivo de consumo».
González subrayó que las medidas que se tomaron fueron: «Autosuspender certificados sanitarios de exportación, comunicar la situación a los mercados a los cuales nuestro país les estaba vendiendo, y generar una ofensiva de defensa de los contenedores que estaban en tránsito hacia los distintos mercados. Por tanto, se negoció ante la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos de América y se comenzaron negociaciones con Israel».
En ese sentido destacó el «bajo» número de contenedores que no fueron aceptados por los países importadores de carne, lo cual a su criterio se ha dado debido a «una situación de reconocimiento de nuestro país». Agregó que Uruguay tiene una carta a su favor la cual debe continuar utilizando.
Más adelante, expresó que la cartera ministerial distribuyó hasta la pasada jornada «4,6 millones de vacunas y aún restan por entregar 6,7 millones. Asimismo, entre el pasado miércoles y la presente jornada el ministerio «estará recibiendo aproximadamente 5 millones de dosis más procedentes respectivamente de Paraguay, Brasil y Colombia».
El Ministerio estaría terminando la vacunación en el presente mes, «situación que diferencia a Uruguay con cualquiera de la región. La segunda ronda de vacunación comenzará a partir de junio».
Continúa el déficit fiscal
Por su parte, Bensión destacó que sería breve en su ponencia debido a que debía comparecer ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Senadores para analizar el paquete de medidas del Poder Ejecutivo tendientes enfrentar la situación del sector agropecuario.
En una ponencia de aproximadamente 15 minutos, el secretario de Estado expresó que teniendo en cuenta que algunos sectores políticos calificaron las medidas adoptadas por el Ejecutivo como «parciales, tímidas e insuficientes», con mucho gusto aceptaría conocer en detalles el contenido de esa aproximación de audacia que se le reclamaba.
Se mostró «perplejo» por el hecho de que algunos legisladores hicieron una aproximación al endeudamiento del sector agropecuario «pintando una situación desastrosa, catastrófica y apocalíptica»; y por otra parte, al indicar que las soluciones planteadas por el gobierno en coordinación con el Partido Nacional y el Banco República «van a dejar un BROU postrado y juguete de la banca privada».
Bensión indicó que desde el 1º de marzo del presente año el gobierno «está bajando el costo del Estado». En ese orden ejemplificó que «se han bajado impuestos en favor del sector agropecuario, se están bajando distintos impuestos distorsivos en el costo de la producción, en términos generales están bajando las tarifas públicas, y la tasa de interés en nuestro país es la más baja de toda la región para los sectores productivos». Agregó que también se ha aprobado un decreto de funcionamiento del Estado en el orden del 5 por ciento.
Aseguró que las medidas que adoptó el Ejecutivo para atender los reclamos del sector productor agropecuario «han sido de un fuerte impacto, dentro de la situación que tiene el país, en el cual continúa habiendo un déficit fiscal de 2,6 por ciento, cerca de 500 millones de dólares lo que significa un aumento del endeudamiento».
Por otro lado, indicó que el impuesto para financiar la seguridad social con una tasa de 3 por ciento, «cuyas características hacen que su impacto sobre los precios sea atenuado, da la posibilidad de una forma de financiamiento para rebajar una serie de impuestos distorsivos a favor de la producción».
El secretario de Estado manifestó que nunca fue partidario de aplicar refinanciaciones, pero en esta situación entendió que el sector agropecuario «requería un mensaje fuerte de esperanza y proyección hacia el futuro, por eso es que se programaron las líneas de financiación». Puntualizó que la crisis de la aftosa marcó «un antes y un después» en la actividad económica del país, y que para el ministerio «los números son más importantes que la retórica».
«El virus se movió rápidamente»
El diputado por el Movimiento de Participación Popular, Ernesto Agazzi, quien tuvo a su cargo la apertura de la sesión, expresó que el virus de la fiebre aftosa «se movió más rápidamente, como siempre sucede, que los trámites políticos y administrativos». Interrogó si en algún momento nuestro país se planteó la posibilidad de que el virus se expandiera en nuestro país tan rápidamente como en Argentina. Asimismo, preguntó a González si el mecanismo de conseguir las vacunas en breve plazo funcionó como se preveía, porque «hoy existen departamentos en los cuales hay carencias de vacunas».
«Considerar el Mercosur como mercado común y priorizar la liberalización comercial es un error y esto es un ejemplo. Mucho más decir que porque tenemos problemas acá nos vamos para el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), qué pensaría un técnico en sanidad animal brasileño si nos escucha decir esto, cuando en realidad tenem
os que fortalecer los mecanismos regionales para una tarea conjunta», indicó Agazzi. Agregó que otro problema para la viabiliad de ser un país libre de fiebre aftosa sin vacunación es la existencia de «un acuerdo interno, es la confianza y avisar enseguida, lo que luego se resquebrajó».
«Queremos saber cuando se va a terminar con la vacunación del ganado, que está en curso, qué planes hay y cuál es el modelo de campaña», interrogó el legislador.
Para Agazzi la situación económica de los productores agropecuarios muestra «síntomas de alarma. Las medidas para paliar el endeudamiento sólo son válidas en la medida en que haya respuestas para que la actividad agropecuaria se convierta en una actividad rentable».
Según el parlamentario, el endeudamiento no sólo se agravó por los créditos disponibles, sino por los menores precios recibidos por los productores, que no fueron los menores precios internacionales, como consecuencia del atraso cambiario, instaurado para controlar la inflación».
«Guarde las latas», diputado
Destacó que una consecuencia fue que nuestro país importa de todo, y en ese sentido, colocó sobre su banca, «para ser más gráfico», una serie de productos agrícolas envasados, entre ellos maíz de Italia. A lo cual el presidente de la Cámara, Gustavo Penadés, exhortó a que «guardara las latas».
Por su parte Charlone destacó que la aparición de los focos de aftosa lo que hizo fue «acentuar una crisis que no es nueva, que no es de coyuntura, que viene siendo estructural en la economía uruguaya en los sectores productivos, en especial para el sector agropecuario, y que trasunta a una crisis de modelo económico de país y que viene haciendo peligrar la viabilidad económica del país».
«Estamos a catorce meses del inicio de la administración del Presidente de la República, Jorge Batlle, y hasta ahora no se ha cumplido ninguna de las predicciones del equipo económico y ni siquiera de las moderadas», agregó Charlone.
El comienzo de la presente administración se dijo que esta sería la primera administración que no comenzaba con un incremento de los impuestos y decimos que esto no se cumplió, porque si bien es cierto que no hubo aumentos explícitos, el gobierno se financió con el impuesto inflacionario, ya que con un nivel de inflación anual de 5,1 por ciento, sólo incrementó el salario para los trabajadores públicos en un 1,5 por cientos en enero de 2000″.
Subrayó que la medida de rebaja de los aportes patronales, es un camino ya recorrido en la ley de inversiones en ambas leyes de urgencia. Pero creo que la evaluación del impacto de las mediadas ya tomadas en este sentido muestran que han sido insuficientes para los objetivos que se plantearon de estimular el empleo y de mejorar la competitividad».
Manifestó discrepancia con el hecho de «incrementar nuevamente la carga tributaria al consumo, que va a pagar nuevamente el sacrificio de amplios sectores de la sociedad. La sociedad uruguaya, dentro de la actual estructura tributaria no soporta más la presión fiscal».
Sostuvo que otro tema central planteado en el refinanciamiento del sector agropecuario y las medidas anunciadas relativas al cupón cero en banca pública, con un año de gracia para los intereses. Es indudable que para gran parte del sector que estaba con la soga al cuello, les deja muchas interrogantes pendientes».
Recordó que el EP-FA reclamó en reiteradas ocasiones la suspensión de ejecuciones en Banca pública y privada y la búsqueda de alternativas para atender el endeudamiento del sector». Reclamó de parte del gobierno una respuesta acerca de las medidas de reactivación productiva que tiene pensado implementar.
La legisladora manifestó que le preocupa la situación del Banco de la República, «porque con un patrimonio de 550 millones de dólares se le está condicionando una parte muy importante de su cartera; y reclamó que el Ejecutivo explique cuáles son las medidas adicionales para la reactivación productiva.
«La industria del turismo derrotó a la industria de la carne»
En tanto, Cardozo resaltó que le llamaba la atención el hecho de que parecería «no haber coordinación entre las cosas que se dicen y las que se hacen».
En tal sentido preguntó: «¿Cómo es posible que, ante una situación critica en la cual estábamos rodeados por la aftosa que se expandía en Argentina, el Presidente de la República Jorge Batlle fuera a Japón a vender carnes con un certificado de país libre de aftosa con la tranquilidad de que no iba a suceder nada. Es como un papelón que pasamos los uruguayos».
«En determinado momento se dijo que las medidas sanitarias primaban sobre los intereses privados de sectores turísticos y; sin embargo, quedó demostrado que aquí tuvimos otra batalla perdida y la industria del turismo derrotó a la industria de la carne, y la masiva circulación de turistas precipitó los hechos», sentenció Cardozo.
Arrarte, por su lado, señaló que la verdadera ganancia del país está en «la industrialización de las materias producidas en nuestro campo», y agregó que como el volumen de nuestras exportaciones pesan muy poco en el mercado mundial, suponía que Uruguay «podría exportar todo lo que produce».
Subrayó que el agro ha realizado «grandes transferencias de recursos a otros sectores de la economía en la última década y esa es la causa del endeudamiento agropecuario».
Según el parlamentario, el pasivo agropecuario pasó desde 1990 al año 2000 de «400 millones de dólares a 1.400 millones, por tanto, si la refinanciación del pasivo agropecuario no es acompañada por un verdadero proyecto, de poco servirá a la sociedad uruguaya».
Posada expresó que «se debe ver cómo se puede transformar esta crisis y tragedia para la pecuaria nacional en una oportunidad». Lo cual es «un desafío» que tiene por delante González.
Para el legislador, nuestro país arrastra desde hace mucho tiempo una dificultad en cuanto a la integración del sector cárnico, «aspecto que debería estar en el norte de un proyecto de desarrollo ganadero».
En otro orden indicó que se debería pensar en «cómo el ahorro de los uruguayos, administrado por las AFAPS el cual ha superado las expectativas de los más optimistas, se puede canalizar hacia el sector productivo».
«El déficit de 5 puntos del PBI, producto de una situación generada por el gobierno anterior, equivale a prácticamente atarse las manos respecto a las posibilidades que se tienen de hacer cosas por lo menos en el corto plazo», subrayó Posada.
Entre tanto, el diputado por el Batllismo Radical Eduardo Chiesa entiende que con las medidas aplicadas para reactivar al sector «se está atendiendo al 94 por ciento de los deudores del Banco de Previsión Social (BPS)». Agregó que todos los aportes contribuyen a la baja del costo fiscal, y que un 30 por ciento de la carga fiscal disminuirá para el sector, «lo cual contribuirá a que el sector se recupere».
Las medidas apuntan a que «el productor esté tranquilo y que el año entrante comience a pagar los intereses», en tal sentido, destacó «el esfuerzo del ministerio».
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