Núñez: "Es el momento de juntar firmas"
Mientras el senador José Mujica admitió la existencia de un «embrión» de negociación con el gobierno, varios dirigentes frenteamplistas dijeron desconocer la existencia de tratativas para hallar una fórmula que anule el plebiscito contra la privatización parcial de Ancel y la reforma de la Carta Orgánica de Antel, aprobada en la pasada ley presupuestal.
El senador socialista Manuel Núñez dijo a LA REPUBLICA que es el «momento de juntar firmas para derogar los dos artículos del Presupuesto quinquenal».
En su opinión, las propuestas manejadas en marzo por parte de legisladores oficialistas y hechas llegar al EP-FA «no ofrecían garantías precisas» sobre el tema. Núñez indicó que, además, no conoce ningún tipo de tratativas.
Por su parte, el senador vertientista, Enrique Rubio –receptor de los planteos realizados en marzo por sus pares Francisco Gallinal y Alejandro Atchugarry– advirtió que toda negociación sobre el ente de las comunicaciones deberá ser colectiva, es decir, «incluir a las fuerzas sociales que impulsan el referéndum».
Rubio, que también dijo desconocer la existencia de conversaciones sobre el tema, expresó que la fórmula transmitida en marzo por Gallinal y Atchugarry, no daba garantías sobre los aspectos medulares en cuestión.
Insuficiente
El planteo de la coalición de gobierno –añadió– preveía la aprobación de una nueva ley, por la cual se establecía que la facultad otorgada para enajenar parte de la telefonía celular debía ser cumplida a través de una segunda ley.
De esta forma, sostuvo Rubio, si bien se exigía una ley común para aplicar los dos artículos presupuestales, en la práctica se trataba de una derogación tácita. Una garantía establecida, explicó, es que una ley simple puede ser recurrida mediante plebiscito, sin las dudas establecidas hoy por tratarse de artículos incluidos en el Presupuesto.
«Sin embargo, la propuesta dejaba afuera de la conversación varios aspectos medulares del problema, por ejemplo, el pasaje a derecho privado de Ancel. También, la habilitación de las asociaciones en el segundo artículo podría ser peor, ya que mediante esa vía se podría llegar a que el capital privado asociado fuera el mayoritario, perdiendo Antel –en los emprendimientos que encare– el control de la nueva empresa», comentó Rubio.
Por otro lado, fuentes de la coalición de izquierda dijeron a LA REPUBLICA que resultaría muy difícil para el EP-FA dar una vuelta de tuerca que privilegie la negociación ante la recolección de firmas, luego que en un proceso farragoso lograra que las organizaciones sociales –particularmente el PIT-CNT– se avinieran a reducir los puntos a plebiscitar a dos (los de Antel), quitando de la papeleta el tema del BSE y la desmonopolización de los asfaltos. Según los informantes, no hay condiciones para parar el plebiscito, salvo que de la negociación y el acuerdo participaran todos los convocantes del referéndum. Incluso, algunos dirigentes frenteamplistas entienden que para conversar no existe la fuerza suficiente, en la medida en que la campaña viene «tibia». «Hay que acumular más», concluyeron.
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