El discurso de Luis Batlle al asumir la Presidencia en 1947

"Gobernar es soñar"

Su discurso fue «irradiado en cadena de broadcastings», según consignan los diarios de la época. Su propuesta al país estuvo centrada en la necesidad de darle un fuerte impuslo a la producción por la vía de los subsidios del Estado. En su parte final se comprometió ante su hijo mayor ausente en la ceremonia por estar fuera del país –el destacado pianista Luis Batlle Ibáñez– a «trabajar con toda intensidad y con lo mejor que tengo en el alma». «Si me oyes esta noche, ten fé absoluta que he de ser con nuestro pueblo como he sido contigo», fue su mensaje final al recordar «el hijo lejano».

A continuación, extractamos los principales fragmentos del discurso pronunciado por Luis Batlle Berres al asumir la Presidencia de la República.

Ciudadanos de la República:

«Me dirijo al pueblo de la República por primera vez desde este cargo de gran responsabilidad y lo hago para asegurarle que vengo a trabajar, a luchar y a soñar, –porque gobernar es soñar también,– pero vengo dispuesto a transformar en realidades todo lo que suponga mejora y progreso. El Gobierno es acción; es andar siempre hacia adelante; es encarar problemas y tomar caminos; siempre tomar un camino antes que quedarse estacionado y vacilante; prefiero equivocarme andando que detenerme en la marcha.

Democracia – Solidaridad Americana

El Poder en mis manos ha de estar orientado hacia el fortalecimiento del Derecho, el respeto a las leyes y la seguridad de una conducta sin debilidades para tonificar la democracia en todos sus aspectos y en todas sus formas. Democracia, paz y libertad, son términos sinónimos que se confunden en un solo continente y que sólo reclaman lealtad y energía para imponerlos.

Y estas ideas de respeto a los derechos del pueblo y de lucha por la democracia y la paz, entiendo que es beneficioso proyectarlas en las relaciones internacionales, porque lo que es norma para nosotros, tiene que ser anhelo para con todos los pueblos, preocupación sentida hacia los hemanos de América.

Sintamos que lo que fue ayer libertad, es democracia hoy y democracia es libertad de los pueblos, es unidad, es paz. Unidos seremos más fuertes en nuestra economía; seremos más fuertes en nuestras fuerzas y con nuestros sentimientos tan altamente levantados de hermandad y de paz, seremos una necesaria esperanza para la Humanidad. Al afirmar la democracia en nuestra casa somos leales y honrados para con todos y al luchar por ella en la tierra americana expresamos los mismos sentimientos a todos los hermanos del continente. Tenemos que hacer efectiva la lucha por la unidad de los pueblos americanos y mi Gobierno hará cuanto esté a su alcance con el fin de que los partidos políticos y sus hombres dirigentes, se pongan en estrecho contacto para llevar a cabo con los gobernantes una acción conjunta en favor de una América unida.

Legislación Electoral

Para afirmar las instituciones democráticas reclamo de todos los grupos políticos en que está dividida la opinión pública, que se aboquen de inmediato al estudio de las leyes electorales y a la composición del organismo que ha de presidir nuestra justicia electoral. Se hace necesario ajustar las leyes actuales a exigencias inmediatas que está reclamando la ciudadanía, porque son cientos de miles los ciudadanos que no han podido inscribirse en los padrones cívicos que inesperadas deficiencias de las leyes mismas y se hace de urgencia, que se atienda el derecho de todos aquellos que quieran ingresar a los padrones electorales para intervenir en nuestras prestigiosas luchas políticas.

En cuanto al ánimo de justicia para encarar los problemas sociales, me basta recordarle al país que formo parte de un partido político que tiene un historial claro y firme, que ha andado por camino recto y seguro y, además, se me ha de permitir que le recuerde a la ciudadanía que me formé al lado de Batlle, que sentí su espíritu de justicia y que si no tengo sus brillantes dotes intelectuales, el ánimo de lealtad para atender al que necesita, sufre y reclama del Poder Público que escuche las injusticias y las corrija, para que el hombre tenga la satisfacción de vivir en una sociedad que busca afanosamente la ecuanimidad. Apresurarse a ser justo es asegurar la tranquilidad; es brindarle al ciudadano los elementos principales y básicos para que tenga la felicidad de vivir y hasta él lleguen los beneficios del progreso y de la riqueza.

Carestía – Escasez – Producción – Consumo – Subsidios

No hay país en el mundo, sin excepción alguna, en el que los pueblos no tengan que formar fila todos los días para lograr lo que desean y me atrevo a afirmar, con la verdad que debe esgrimir todo gobernante leal que necesita que sus palabras sean siempre bien oídas y bien atendidas, que en este sentido nuestro pueblo es el que menos sufre. Pero no es suficiente decir que somos los que menos sufrimos, sino que se hace necesario corregir este mal y aminorar ese sufrimiento y en tal sentido, el Gobierno lucha tenazmente.

La contribución del Estado para abaratar el trigo, la carne, la leche, la papa, el azúcar y ciertos forrajes imprescindibles para los animales, va a insumir al finalizar este ejercicio, más de 26 millones de pesos. Es claro que esta solución es artificial porque habría sido de mayor conveniencia producir más intensamente ya que es el déficit de la producción el que obliga al Estado a realizar esas contribuciones para adquirir en el extranjero, a precios altísimos, los referidos alimentos. Pero, como organizarnos para producir eficientemente, exige preparación y tiempo, se hace imprescindible mientras no alcancemos esta etapa de nuestro éxito en tal trabajo, que el Estado se haga presente con sus contribuciones para abaratar precios altos, contribución que en definitiva paga el pueblo.

Por mi parte, lucharé intensamente para atender las necesidades del pueblo, para hacer el progreso del país, para intensificar la riqueza, para hacer justicia y ayudar a los que la necesiten; que lucharé intensamente para salir victorioso y conquistar la victoria, porque tengo las armas para alcanzarla. Pero de ellas reclamo la actitud de colaboración para completar la acción que tengo que desarrollar.

Un Gobierno que sabe cumplir con sus deberes tiene como orientación fundamental ser amigo leal de todo el que trabaja y de todo el que produce. Entiendo que es de necesidad legislar en el sentido de asegurar la permanencia en la tierra de su trabajo a los tamberos que la utilizan para desarrollar sus industrias, porque es de notoriedad que todo lo que forma la cuenca lechera, va sufriendo una suba de precios en los arrendamientos, que incide violentamente sobre el costo de la leche. El pago de arrendamientos altos en favor de quienes están usufructuando del beneficio de los que trabajan sacrificadamente en fomentar una industria, no es ni muy claro ni muy justo. No soy partidario del despojo de la propiedad, pero creo en cambio, que el legislador debe apresurarse a asegurar al productor usufructo de la tierra que trabaja.

Población – Inmigración – Despoblación

Despoblados no podemos aspirar a tener industrias fuertes y agricultura desarrollada; despoblados, no podremos dar impulso a nuestra riqueza natural. Ya se siente la falta de la mano de obra en toda la campaña y esto es perjudicial a nuestra economía. Se hace por consecuencia necesario estudiar este tema de gobierno y darle adecuada solución.

Natural es que me refiera a la exigencia y necesidad de la subdivisión de la tierra, para ofrecerle al hombre de campo el precio donde pueda formar su casa y dar libertad a sus ansias de trabajo y facilitar la creación de nuevas riquezas. Entiendo que no se debe ir a la expropiación de las mejores tierras, dejando las malas en poder del propietario privado, para que éste las util
ice en agricultura o en ganadería obligándolo a que realice grandes esfuerzos en transformar en buenas las que son malas tierras. Juzgo que quien tiene mayor obligación de enriquecer las tierras malas es el Estado, de manera que cuando intenta hacer agricultura, no puede moverse preocupado por adquirir exclusivamente las mejores, sino que tiene que armar al futuro agricultor de buenos útiles de trabajo y de los elementos imprescindibles para enriquecer su tierra.

Gobierno y familia

Como gobernante, soy gestor administrador y debo dirigir y controlar los gastos, así como presidir la Administración Pública. Los empleados públicos tienen en mí un amigo respetuoso de sus justos derechos; pero debo exigir que cumplan con lealtad sus deberes. Buena administración, asegura buenos sueldos. Despilfarro administrativo es dificultad para el gobierno, burla del pueblo y falta de justos horizontes para quienes quieran mejorar. En este sentido, mi gobierno será respetuoso, pero inflexible.

Voy a trabajar con toda intensidad y con lo mejor que tengo en mi alma. Me he criado aprendiendo a posponer todo, hasta la conservación de la propia vida, al bien del país. Pero si ésa no hubiera sido mi escuela, me bastaría el afán de merecer este párrafo de una carta que mi familia acaba de recibir de mi hijo mayor: ‘Es por estas razones que tengo confianza en él, por haberlo visto formar su familia y orientar a sus hijos a diario, es por todas esas cosas que ahora me siento tranquilo y creo que lo único que debo hacer en estos momentos es saber esperar, sé que no voy a esperar en vano y sé que dentro de cuatro años, cuando mi padre deje el Gobierno de nuestro país, podré abrazarlo con todo el cariño que por él siento y decirle que ha demostrado ser un buen jefe de familia para nosotros y para todo el país’.

Y ahora, conciudadanos, permitidme este recuerdo para el hijo lejano: Si me oyes esta noche, ten fe absoluta que he de ser con nuestro pueblo como he sido contigo».

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