El PIT-CNT reclama negociaciones colectivas y critica la desregulación laboral de los últimos gobiernos
Los duros cuestionamientos a las políticas gubernamentales de los sucesivos presidentes blancos y colorados están contenidos en un informe presentado el viernes en un seminario organizado por el Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT.
El seminario, que cuenta con el auspicio de la OIT, culminó el sábado en la sede de la central obrera con un trabajo en grupos para alcanzar conclusiones y propuestas que luego serán puestos a consideración del Secretariado Ejecutivo y de la Mesa Representativa del PIT CNT.
Los sindicatos reclaman al gobierno Batlle un ámbito de negociación colectiva y diálogo social que permita encontrar acuerdos en una sociedad que atraviesa un período de crisis. Los trabajadores señalan que la omisión de los gobiernos que se niegan a convocar mesas tripartidas entre gobierno, patrones y empleados implicó «la erradicación casi absoluta de la negociación» en las relaciones laborales.
«Pérdida salarial y represión sindical»
Apenas un 16,28% de los trabajadores uruguayos tiene salarios y condiciones laborales regidos por los mecanismos de negociación colectiva que fortalecen el poder de negociación que tiene cada asalariado en forma individual, pero que también aseguran estabilidad de costos laborales a los empleadores.
Sólo unos 114 mil trabajadores uruguayos tendrían negociación colectiva en el total de 700 mil asalariados que integran la población económicamente activa, señalaron los investigadores del Cuesta Duarte.
Los analistas indicaron que la inexistencia de negociaciones colectivas «enlentece el incremento de salarios», si no los derriba, como ocurre en algunos sectores. También propicia aumento de empleos precarios, tercerizaciones y subcontrataciones, agregaron.
El deterioro en las relaciones laborales, destacó además el informe, estuvo «acompañado de una notoria represión sindical» en sectores como el comercio, los servicios de seguridad y limpieza, los empleos rurales y la hotelería, según ejemplificó.
«Al no existir ley de fuero sindical», denunciaron, «es casi inmediato el despido de los trabajadores y las trabajadoras que se proponen formar un sindicato».
«Los primeros años…»
El informe señala que «la participación de los trabajadores organizados» en la lucha democrática contra la dictadura «generó condiciones para un proceso de negociación colectiva en el sector privado».
En los primeros años de la recuperación democrática, el primer gobierno de Sanguinetti aplicó la Ley de Consejo de Salarios, del año 1943, y convocó mesas de negociación por rama de actividad.
En aquel entonces se firmaban convenios a dos años, luego ajustables según la inflación, y además el gobierno aumentaba salarios por decreto con porcentajes similares para privados y públicos.
Un 90% de los trabajadores asalariados llegaron a tener convenio colectivo, destacaron los investigadores, al señalar que el salario real creció un 26,7% entre 1985 y 1992.
«…hasta que llegó el mercado»
El informe recordó que el gobierno Lacalle argumentó una necesidad de reducir el costo laboral del país para abrir la economía y obtener competitividad. Flexibilizó normas laborales y estimuló la negociación por empresas.
Dejó de fijar aumentos por decreto y los trabajadores sin negociaciones colectivas permanecieron con salarios depreciados.
El salario real entre 1992 y 1999, subrayaron los investigadores sindicales, creció apenas un 7,2% en los siete años.
El empleo inestable o sin coberturas social pasó, por el contrario, de 300 mil puestos en 1991 a 381 mil 828 en 1999.
«El objetivo de sustituir negociación por rama y tripartita, por negociación por empresa y bipartita no significó un cambio en la modalidad y el ámbito de negociación sino que significó la erradicación casi absoluta de la negociación misma con excepción de la banca y algunas empresas dispersas», señala el estudio en una de sus conclusiones.
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