Contrato de arrendamiento a treinta años reduciría el personal a la mitad

Ancap cedería sus fábricas de portland a sociedad comercial con Loma Negra

Según contrato de arrendamiento que firmaría Ancap en los próximos días con la cementera argentina Loma Negra, «Cementos del Plata SA», abonaría a Ancap un canon por tonelada extraída de piedra caliza para producción de cemento portland y clínker (cemento elaborado en un 85% de elaboración) con destino a las fábricas instaladas en Minas y Paysandú, que continuarían en propiedad de la estatal uruguaya.

La firma del contrato con Ancap, que incluiría el arrendamiento de la planta de distribución que tiene la empresa estatal en Manga, sería parte de una estrategia del conglomerado industrial argentino Loma Negra para adquirir control sobre los yacimientos de piedra caliza en Pan de Azúcar, los mejores de Uruguay, que están en poder de la Compañía Nacional de Cemento SA, según dijeron a LA REPUBLICA trabajadores sindicalizados de la empresa estatal.

La única cementera de capitales uruguayos, explicaron las fuentes, mantiene con Ancap deudas por medio millón de dólares. Loma Negra pretendería adquirir su control, o parte de él, mediante la sociedad comercial que mantiene con Ancap, que asumiría los activos de la empresa deudora.

La propia Loma Negra definió su sociedad con Ancap como «una alianza estratégica para competir en el mercado brasileño del cemento».

 

Hasta las oficinas

El proceso de extracción, trituración, molienda y horneado de piedra caliza para fabricar cemento portland que realiza Ancap recibiría de Loma Negra un inversión inmediata de 24 millones de dólares, y otras a mediano plazo, que permitirían ampliar plantas existentes y reducir efectos contaminantes.

También permitiría instalar un nuevo horno en cada una de las plantas, y a la vez construir una tercera en Paysandú en el año 2011, o una en Minas y otra en Paysandú, pero recién en el 2012.

Las inversiones de Loma Negra podrían trepar a 154 millones de dólares, de acuerdo al plan de negocios que adopte tras la firma del contrato que estaría siendo redactado en estas horas por los servicios técnicos de Ancap y la empresa argentina.

El contrato de arrendamiento abarcaría casi todos los activos fijos de la División Portland de Ancap, incluida la planta de distribución, almacenaje y expedición que tiene en Montevideo, desde 1968, en un predio de 5,5 hectáreas en camino Boiso Lanza, en Manga, donde funciona la Gerencia y sus dependencias administrativas.

Ancap sólo conservaría los molinos que tiene junto a las fábricas.

 

La mitad de personal

El arrendamiento prevé «una etapa de transición» que implicaría reducir el personal a la mitad para motivar el traspaso de funcionarios de Ancap hacia «Cementos del Plata SA», sociedad regida por Derecho Comercial.

De los actuales 651 funcionarios se pasaría a 387, luego de las primeras inversiones.

Las reducciones se concretarían mediante incentivos equivalentes a una docena de sueldos para quienes presenten renuncia sin indemnizaciones, además de contratos con estabilidad laboral por dos años para funcionarios que soliciten traspasos a la sociedad anónima, y también incentivos posteriores para un retiro anticipado, así como licencias sin goce de sueldo.

 

«Perdimos U$S 4:500″

La sociedad comercial firmada por Ancap con Loma Negra CIASA el 10 de diciembre de 1998 mediante un contrato a diez años que comenzó a regir el 2 de julio de 1999 habilitó a Cementos del Plata SA a cobrar una comisión del 5% por la compra a Ancap de la totalidad del portland producido para su posterior comercialización en Argentina y Uruguay, según compromiso asumido por ambas partes.

El contrato de 1998, que se rubricó junto a un otro contrato de «asistencia técnica» para ampliar las fábricas de Minas y Paysandú, estableció un compromiso mínimo de exportaciones hacia Argentina, so pena de ser penalizado con multas.

El primer año, «Cementos del Plata SA» debió exportar 150 mil toneladas por año hacia Argentina; el segundo 180 mil; el tercero y el cuarto 250 mil; y del quinto al décimo 300 mil por año.

El aparente incumplimiento del compromiso asumido por Loma Negra dio lugar a la remisión de al menos dos pedidos legislativos de informes, y no pocos cuestionamientos sindicales.

Como publicó LA REPUBLICA en ediciones pasadas, varios dirigentes de la Federación Ancap y del Encuentro Progresista advirtieron reiteradas veces que Ancap ya dejó de ganar más de cuatro millones y medio de dólares desde que se asoció con la argentina Loma Negra.

Los trabajadores ponen en duda la conveniencia de la alianza estratégica debido a que Loma Negra tiene en su propio territorio un excedente de portland estimado en más de ocho millones de toneladas.

También cuestionan que la producción de Ancap sea sometida a decisiones estratégicas de capitales foráneos. «Somos una especie de laboratorio de ensayo donde Ancap pone la materia prima, y Loma Negra se lleva los beneficios, y consigue puestos de trabajo para sus ingenieros», dijeron.

«Ancap asume todos los riesgos y todas las pérdidas», agregaron y pusieron como ejemplo «la vez que una decisión equivocada de los técnicos argentinos en la experimentación por un cemento más oscuro le provocó pérdidas a Ancap por más de 100 mil dólares en Paysandú».

 

«El elefante… »

El grupo cementero «Loma Negra» tiene casi una veintena de fábricas en Argentina donde emplea casi dos mil funcionarios en plantas, depósitos y oficinas, además de poseer «Lomas», un grupo de compañías que procesan hormigón armado.

La cementera acumula excedentes equivalentes a la producción de un año entero, unos seis millones de toneladas de portland, y acaba de invertir 500 millones de dólares en «Amali», (por Amalia Lacroze de Fortabat), una fábrica modelo en la provincia de Buenos Aires que se convirtió en la segunda del mundo en tecnología de avanzada.

«Amalí» produce un millón 600 mil toneladas de portand por año, emplea apenas unos 80 funcionarios, y transporta la piedra caliza desde los yacimientos hasta la planta por una cinta transportadora de cinco quilómetros que pasa por encima de dos carreteras nacionales.

El cemento de «Amalí» se comercializa en el mercado a 17 dólares la tonelada de portland con estimaciones de bajar a 11.

Sin embargo, la nueva planta modelo tornaría inviables otras tres fábricas del mismo grupo oligopólico que serían incapaces de mantener sus estructuras de costos con las que producen portland a 43 dólares por tonelada: una en Olavarría, otra en Sierras Bayas con yacimientos a 70 quilómetros, y otra en Barker con yacimientos a 80 quilómetros.

El grupo tiene además otras 13 fábricas en funcionamiento con producciones de portland, también a 43 dólares la tonelada.

 

«… y el ratón»

La División Portland de Ancap, que está asociada con Loma Negra desde 1998, arrojó en el último año pérdidas por dos millones y medio de dólares, según memoria y balance cerrados al pasado 15 de abril. Tiene un atraso tecnológico de 20 años y produce portland a 67 dólares la tonelada.

«Hace cuatro años que el Directorio viene prometiendo dinero para remodelar las plantas pero las partidas aprobadas por Presupuesto terminan luego en Rentas Generales. Llegaron a decir que invertirían para alcanzar las 500 mil toneladas por año en la planta de Minas», se lamentan los trabajadores, quienes reclaman, desde hace años, «una política industrial y comercial más competitiva» por parte de la empresa estatal.

Ancap tiene una planta en Minas, instalada en 1956 pero ampliada en 1963, que produce en sus dos hornos unas 250
mil toneladas de clinker por año, y cuenta con yacimientos de canteras de piedra caliza a tres quilómetros de su planta industrial.

Tiene además una planta en Paysandú, instalada en 1972 pero ampliada en 1980, que produce 270 mil toneladas anuales de clinker, y que cuenta con yacimientos a 32 quilómetros de su planta industrial.

La empresa estatal quedó relegada a un segundo puesto en el mercado nacional de cementos desde que se asoció con Loma Negra. El Directorio de la sociedad anónima tiene tres directores por Loma Negra y dos directores por Ancap. El gerenciamiento corre por cuenta exclusiva de Loma Negra. El gerente de Cementos del Plata SA, el ingeniero argentino Julio González, ex ejecutivo de Loma Negra, recibe salarios mensuales por ocho mil dólares mientras que el presidente de Ancap, Jorge Sanguinetti, gana unos seis mil dólares mensuales.

 

Cerco de multinacionales

En Argentina, el grupo Loma Negra compite con Holderbank, una cementera trasnacional de capitales suizos que controla Corcemar y Juan Minetti, dos empresas fusionadas que sólo mantuvieron sus marcas, ya conocidas en el mercado argentino de cemento. Una planta inaugurada con Minetti produce un millón 800 mil toneladas por año y emplea a sólo a 100 trabajadores.

También compite con «Cementos Avellaneda SA», una firma creada en 1919 con fábricas en Olavarría, Buenos Aires, y en La Calera, en San Luis, que fue adquirida en 1980 por un grupo oligopólico de origen catalán, «Cementos Molins Corporación Uniland de España», que invirtió 58 millones de dólares en Argentina en la ampliación, el 2 de diciembre de 1997, de una planta que aumentó la capacidad de producción de sus hornos en otras 600 mil toneladas, sin aumentar el personal.

En Uruguay, los inversores catalanes compraron la Compañía Uruguaya de Cemento Portland Sociedad Anónima, Cucpsa, que tiene en la ciudad de Minas, frente a la planta de Ancap, capacidad instalada para producir unas 600 mil toneladas por año.

Cucpsa fue extranjerizada en 1991. Ocupa el 49% del mercado nacional. Pertenecía en sus orígenes a la multinacional Long Star.

 

Únicos capitalistas uruguayos

La Compañía Nacional de Cemento SA, con una fábrica que funciona en Pan de Azúcar desde 1939, posee los mejores yacimientos uruguayos de piedra caliza por la calidad y el desecho mínimo de su portland.

No obstante, tiene una capacidad instalada que se reduce a la producción de unas 35 mil toneladas por año, y elabora clínker casi únicamente. Codiciada por cuanto inversor arribó a Uruguay, la firma detenta un 6% del mercado interno. Es la única productora de portland blanco que hay en Uruguay, pero adeuda 500 mil dólares a Ancap. Pertenece al grupo económico que vendió Salus a la multinacional francesa Danone.

 

Dos … ya están

Para Ancap, los yacimientos potencialmente más rentables a futuro estarían hoy en Treinta y Tres y Cerro Largo, ya previsto el anunciado agotamiento de las canteras de Minas y Paysandú.

Mientras tanto, ya dos de los tres grupos principales del cemento portland a nivel mundial están instalados en los países de la región: la suiza Holderbank, la francesa Lafarge, y la mexicana Cemex.

Los tres grupos están a la espera de oportunidades para expandirse en América Latina, un atractivo mercado potencial en crecimiento.

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