Hace 6 meses, la aftosa llegaba desde el norte
El mal había sido eliminado en 1990 luego de años de vacunación y desde 1994 se decidió suspender la inoculación preventiva. El foco de Colonia Rivera significó la misma noche que se anunció, el sacrificio de 74 animales, para terminar meses más tarde en el sacrificio de veinte mil.
Los primeros casos detectados de aftosa en Artigas fueron en cerdos. En esa ocasión se aisló la zona, creándose una zona de exclusión de cinco kilómetros, al tiempo que las escuelas de la zona no dictaban clases. La misma noche en que se detectó el foco se eliminaron 64 bovinos y once porcinos, después se procedió a terminar en los días subsiguientes a cuatro mil lanares y 1.700 vacunos. En la ocasión, el presidente Jorge Batlle dijo: «Esto no puede ser gratis» y acusó al propietario del campo (conocido como «Ique» Arbiza) de ingresar de contrabando desde Brasil ración para los cerdos, lo que habría traído el mal. Esto nunca se comprobó y para muchos el virus ingresó al campo de Arbiza, pero a través del río Quaraí. Inmediatamente el gobierno suspendió las exportaciones de carne a todo el mundo e incluyó en la segunda ley de urgencia una disposición que castigaba con prisión cualquier violación a las disposiciones que afectaran el estatus sanitario del país.
Uruguay recuperó en enero su condición de país libre de fiebre aftosa sin vacunación, calificación otorgada por la Organización Internacional de Epizootias (OIE), tres meses después de superado un foco surgido a fines de octubre en el departamento de Artigas, al norte del país, en la frontera con Brasil. Ese brote costó el sacrificio de veinte mil animales, la suspensión voluntaria de las exportaciones de carne, la «regionalización» de Artigas (considerado como si estuviera afuera del país), y numerosas pérdidas en la economía del departamento, las cuales llevaron a que Artigas esté hoy en la crisis más severa de todos sus tiempos. Después de la «regionalización» de Artigas, superada para OIE en enero y para la Unión Europea en marzo, pero mantenida aún por los países de América del Norte y por Japón, las ventas al exterior de carne, principal rubro de exportación del país, se retomaron dos meses después de controlado el foco de aftosa.
Desde Argentina
En Argentina la aftosa se instaló desde comienzos de año, aunque se supo estaba en ese país desde agosto del año pasado. A esta altura, los focos superarían los 300. Afectan diferentes provincias, entre ellas la de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos.
La preocupación comenzó verdaderamente para Uruguay a mediados de abril, más concretamente el 10 de este mes, cuando se detectaron dos focos de fiebre aftosa en Entre Ríos, lugar de donde habría provenido el virus que afectó Coquimbo.
La zona de los focos era por demás cercana a la frontera uruguaya (menos de 100 kilómetros) lo que llevó a que se solicitara por parte de los productores la autorización de la vacunación en nuestro país. Esto fue negado por el gobierno, para evitar la pérdida del nuevo estatus sanitario internacional. La situación se complicaba más ya que a los pocos días comenzaba Semana de Turismo, por lo que miles de argentinos, desde la zonas contaminadas, llegaban a los departamentos del litoral.
Un dato relevante es que Uruguay se mantuvo libre de aftosa sin vacunación durante seis años. En ese período, Brasil y Argentina eran países libres de aftosa pero con vacunación. Este hecho parece habernos protegido de albergar la enfermedad. El país norteño adquirió su condición de libre de aftosa sin vacunación en el año 1999, y en 2000 apareció el foco aftósico en Artigas transmitido desde Brasil. Por su parte, Argentina logró el nuevo estatus sanitario de libre de aftosa sin vacunación en el año 2000, y a principios de 2001 nuestro ganado contrae el virus proveniente de esa nación.
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