Bush recibió a Batlle y Uruguay a la aftosa
Exactamente seis meses después de que se reconociera oficialmente la presencia de la fiebre aftósica en la localidad artiguense de Colonia Rivera, el 24 de octubre de 2000, todas los esfuerzos oficiales por presentar a Uruguay como un país libre de la enfermedad sin vacunación cayeron a tierra. El mandatario uruguayo se enteró de la mala nueva minutos después de abandonar el despacho oval, en el que se entrevistó con Bush durante media hora. Fue entonces que dispuso la cancelación de su gira oficial, por lo que llegará al mediodía de hoy a nuestro país.
Durante la reciente visita a Japón, el entonces primer ministro Yoshiro Mori se comprometió a enviar una misión de técnicos para inspeccionar la calidad de las carnes uruguayas con el objetivo de reanudar la importación. Luego de un encuentro entre Batlle y Mori, el pasado 17 de abril, el Presidente declaró: «Ya el Uruguay estuvo presente con carne, en el Japón, con creciente volumen, y esperamos poder continuar con esa situación». Y expresó su deseo de que así como abundan los productos electrónicos japoneses en Uruguay, en cada mesa nipona haya «un churrasco uruguayo».
Con la misma intención visitó los Estados Unidos, donde se entrevistó con el mandatario norteamericano, George W. Bush. Batlle llegó a manifestar su intención de que la carne uruguaya se vendiera en miles de carnicerías estadounidenses. Esta intención estaba alimentada en el reciente dictamen de un grupo de técnicos estadounidenses que semanas atrás visitaron nuestro país y elogiaron las medidas oficiales para evitar el reingreso de la aftosa. Ahora, hasta podría peligrar el ingreso de Uruguay a la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Soriano aislado
El Ministerio de Ganadería (MGAP) estudia un posible segundo brote de aftosa en la zona cercana a la localidad sorianense de Cardona. Anoche las autoridades locales resolvieron cancelar el Festival Lechero del fin de semana, pese a que las fronteras del departamento serán abiertas a partir del viernes. El departamento de Soriano está totalmente aislado desde anoche por efectivos del Ejército, que recibió la orden presidencial de «aislar» el departamento de Soriano y prepararse para activar hoy en la zona afectada el «rifle sanitario».
El Comando General del Ejército declinó formular comentarios sobre la situación y se limitó a corroborar la puesta en marcha del operativo. El área está bajo el mando de la División de Ejército II, que comanda el general Francisco Wins, ex director de Inteligencia del Estado. Las Fuerzas Armadas recibieron el mes pasado la orden de extender los controles sanitarios a la frontera con Argentina, a raíz de los focos de aftosa detectados en provincias del vecino país.
Ayer ni siquiera pudo ingresar a la zona el intendente Gustavo Lapaz Correa, que se encontraba en Montevideo en el momento de localizarse el primer brote.
La culpa argentina
El ministro de Ganadería, Gonzalo González, responsabilizó al gobierno argentino por el brote de aftosa. Esta postura fue compartida por el ex presidente de la Asociación Rural Gonzalo Chiarino, quien recordó, en declaraciones efectuadas a la emisora local Difusora Soriano, que en noviembre pasado el gobierno argentino negó que se estuviera vacunando contra la enfermedad. No se descarta que en esta jornada la Asociación de Consignatarios de Ganado no fije precios. La medida se tomará de manera similar a cuando surgió el foco de aftosa en Artigas, ya que los mercados tenderán a la baja por la suspensión de las exportaciones de carne, decidida anoche por el gobierno. Por este concepto ingresan anualmente al país U$S 500 millones, casi un 25% del total de lo exportado, con una media de 240 mil toneladas por año.
El virus de aftosa que contaminó el establecimiento en Coquimbo provendría de la provincia argentina de Entre Ríos y habría llegado a comienzos de Semana de Turismo. El virus tarda dos semanas en manifestarse en los animales contaminados. El foco de aftosa se encontraba hace dos semanas a cien kilómetros de Coquimbo.
Integrantes de la Asociación Rural de Soriano señalaron anoche a LA REPUBLICA que se estima que Soriano tiene cien mil cabezas de ganado vacuno. Esta cifra puede ser mayor, ya que este departamento se considera de «engorde», por lo cual transitan animales de manera permanente. En todo el país el número de cabezas bovinas se encuentra en el entorno de los 11 millones, mientras que el número de ovinos asciende a 15 millones.
Los productores dijeron que es «muy difícil» que la enfermedad haya salido de la zona de contaminación, ya que se prohibió el movimiento de animales en Soriano desde que se detectaran casos de aftosa en Entre Ríos. Todas las estimaciones muestran una caída de los precios de los vacunos para los próximos días. Los últimos datos proporcionados por Instituto Nacional de Carnes (INAC) indican que las exportaciones de carne bovina se comenzaban a recuperar y superaban las 71 mil toneladas entre enero y mediados de abril. No obstante, la cifra es inferior a la acumulada en igual período de 2000, ya que muchos mercados no habían retomado su ritmo comprador tras su cierre al aparecer el foco en Artigas.
La producción lechera también se verá afectada, porque una de las mayores plantas procesadoras de Conaprole se encuentra en Mercedes, capital del departamento. Allí se procesa gran parte de la producción de la cuenca lechera pero la zona estará aislada por lo menos hasta el viernes, lo que acarreará pérdidas millonarias.
Rifle sanitario
Los animales fueron localizados en la estancia «La Troja», un establecimiento que se encuentra sobre la Ruta 105, a quince kilómetros de Palmitas, propiedad del productor Alejandro González. El área es conocida como Paraje Coquimbo y depende de la Seccional Sexta de Policía. Catorce vaquillonas enfermas, que pertenecen a un tambo pero se encontraban en zona de pastoreo, fueron descubiertas por el propio productor, quien realizó personalmente la denuncia el lunes en las oficinas del MGAP. Posteriormente el veterinario Hugo Suárez se trasladó hacia el lugar junto a un grupo de técnicos que confirmó la denuncia.
El Ejército sacrificará hoy 250 animales pertenecientes al establecimiento y mantendrá el cierre del departamento durante 48 horas, hasta que se tengan los resultados de las muestras tomadas por los técnicos del MGAP. La zona de exclusión abarca doce kilómetros alrededor del área afectada. El intendente Lapaz recién tomó conocimiento del tema a últimas horas de la tarde de ayer, mientras participaba de un homenaje a Héctor Sturla realizado en el Palacio Legislativo, en Montevideo. Lapaz señaló a LA REPUBLICA que esta situación «perjudica profundamente a la zona, no solamente por el tema de los animales sino por otra cantidad de temas complementarios. Por ejemplo, el lunes se esperaba realizar la tradicional criolla de Palmitas, adonde van doce mil personas y eso también queda en suspenso».
Probabilidad confirmada
El Comité Departamental de Emergencia estaba reunido al cierre de esta edición analizando las medidas. Integrantes del Batallón 5º de Infantería, delegados de la Jefatura de Policía, el Ministerio de Ganadería y la Intendencia analizan la situación, mientras el intendente permanece en Montevideo para tratar el tema con el gobierno nacional.
Lapaz fue recibido ayer por el ministro González, quien en principio le confirmó que existía «un alto índice de probabilidad» que se tratara de aftosa. Sin embargo, el veterinario del Ministerio a cargo del operativo de control, Hugo Suárez, confirmó posteriormente que se trata de dicha enfermedad. El presidente en ejercicio, Luis Hierro Lóp
ez, se comunicó a las 21 horas con el intendente para comunicarle las medidas resueltas y el cierre de fronteras, decidido desde ese momento hasta el viernes.
En el departamento de San José no se ha adoptado ninguna medida preventiva. El jefe del Servicio Veterinario del MGAP en el departamento maragato, Artigas Lacabanne, indicó que en San José solamente se tomarán medidas en caso que el Ministerio lo solicite, ya que hasta anoche no había aparecido ningún brote en dicho departamento. En Colonia, en tanto, no trascendió si la comuna había adoptado alguna medida preventiva.
En la noche de ayer, una vecina lindera a la estancia «La Troja» relató a LA REPUBLICA que se percibía un intenso movimiento de vehículos sobre la Ruta 105, por lo que creía que era «una nueva reunión de los grupos CREA que se realizan habitualmente en la zona». Otro vecino manifestó indignado: «Sabíamos que algo iba a pasar porque los controles eran inexistentes. En Turismo llegaban yates desde Argentina y nadie los controlaba». También hizo referencia a las chatas areneras provenientes de Buenos Aires, que también pueden haber trasladado el virus a la zona.
La Asociación Agropecuaria de Artigas, por su parte, manifestó su solidaridad con la situación que atraviesa el departamento litoraleño y que afecta a toda la cuenca lechera.
Vacunar o no vacunar
El temor ante la pérdida del status sanitario de libre de aftosa para las reses uruguayas desató en el país un debate acerca de la conveniencia de vacunar o no el ganado. Mientras desde el gobierno se entendió que no era necesario desplegar un plan de inmunización, desde algunas tiendas políticas se reclamó retomar la vacunación de animales.
Para el senador del MPP José Mujica la estregia ante la enfermedad debía modificarse y dejar de lado la aplicación del rifle sanitario para vacunar, especialmente si el foco afecta el ganado lechero. En una entrevista con LA REPUBLICA, el legislador afirmó a principios de abril, que después de tantos años el ganado «no tiene inmunidad, están regalados». Dijo que Uruguay «juega» a que la enfermedad «no pase» pero advirtió que el «riesgo cero no existe». Mujica dijo ser contrario al sacrificio del ganado y expresó que la aparición de un foco de aftosa en una cuenca lechera produce perjuicios «que son irreparables por años».
Una misma medida reclamó el senador de Alianza Progresista Rodolfo Nin Novoa, quien pidió que comenzaran a analizarse disposiciones tendientes a la inoculación.
Por su parte, la Mesa Coordinadora de Gremiales Agropecuarias, que preside Severino Pereira, reclamó «con carácter urgente» que el Estado «desarrolle una estrategia de defensa para ser aplicada en el momento oportuno» ante el peligro del contagio a través de las fronteras. En un comunicado remitido a LA REPUBLICA, la gremial reclamó el 1º de abril un plan de vacunación antiaftósica y exhortó a la población a intensificar las medidas de prevención y vigilancia.
La detección de focos de la enfermedad en el vecino país llevó al gobierno a fortalecer los controles en la frontera con Argentina, con el despliegue de las Fuerzas Armadas en el Litoral. La preocupación llevó al presidente Jorge Batlle al extremo de suspender una regata que tenía previsto arribar a las costas de Colonia a mediados de abril, procedente de Argentina. Una misión oficial certificó en suelo argentino la calidad de los controles para frenar la aftosa y la situación pareció distenderse. Sin embargo, los temores subsistían ante la perspectiva de un ingreso masivo de turistas por Semana de Turismo.
Según cálculos oficiales, eran 150 los focos detectados en Argentina, los primeros días de abril, aunque, «extraoficialmente» llegaron a estimarse en unos 300. Respecto a la vacunación, el dirigente de la Intergremial de Carne y Lana e integrante de la Mesa Coordinadora de Gremiales Agropecuarias Roberto Xavier sostuvo entonces que el tema «no está entre vacunadores y no vacunadores» sino de «beneficios o perjuicios para los uruguayos y nosotros vamos a pelear por el beneficio de los uruguayos». Productores rurales del litoral solicitaron entonces a las autoridades el cierre de las fronteras con ese país y al mismo tiempo consideraron conveniente una «posible vacunación» de los ganados uruguayos.
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