"Dignidad tremenda" de Astori
En el día de su cumpleaños número 75 el presidente Mujica abrió las puertas de su chacra para conversar con la prensa y referirse a todos los tema sin restricciones.
Sobre las declaraciones que realizó cuando asumieron las nuevas autoridades de ANCAP donde cuestionó a los funcionarios públicos y que generaron la reacción de los trabajadores y gremio del sector, como por ejemplo de Joselo López quien dijo que Mujica pretendía hacer «reality show» con la reforma del Estado, el mandatario respondió que no tiene que discutir con Josélo López ni con nadie, sino que tiene que decir lo que piensa.
«Decir lo que pienso es muy sencillo: volví a leer los Poemas de la oficina de Mario Benedetti que tienen cincuenta años. Yo les pido a los uruguayos que lo lean, que lo vuelvan a leer. Los empleados públicos no tienen ninguna culpa son víctimas victimarios en mucha medida. Han sido víctimas de un sistema que los condena a vivir 30 o 40 años vegetativamente», expresó el mandatario a Canal 12.
Dijo que no será posible que todos los funcionarios puedan ponerse la camiseta del Estado, pero aclaró que hay que apostar a las nuevas generaciones.
«Así como son esos gurises que salen de la escuela y le dicen a los padres: no fumes que te hace mal. También hay que apostar a las nuevas generaciones, a la civilización digital vayan asumiendo otra conducta y que reciban otras cosas. No se puede cambiar por drama. Yo no le puedo pedir a Joselo (López) que se ponga las pilas, él no va a salir de su mundo, él a mi no me va a comprender pero yo a él sí lo tengo que entender», señaló el mandatario.
Por otro lado aseguró estar conforme con sus primeros 80 días de gobierno. En ese marco se refirió a la relación con el vicepresidente. «Astori es un hombre de una dignidad tremenda, es un compañero a la antigua. Esclavo de la palabra y de los compromisos».
Agregó que «puede ser que Astori sea muy importante como economista, pero como persona con compromiso político es mucho más importante. La vida siempre nos da lecciones y aquellos que son soberbios no aprenden de la vida. Y no creí nunca que Astori podría dar tanto como da», puntualizó el mandatario.
«Hoy es un día de duelo»
«Hoy es un día de duelo», dijo ayer entre risas el presidente de la República, José Mujica, en referencia a que estaba cumpliendo 75 años.
El mandatario dialogó con un grupo de periodistas en la puerta de su chacra, refiriéndose a distintos temas de la actualidad nacional.
Acerca de los festejos por su cumpleaños, dijo: «Estoy tranquilo, hoy (ayer) es un día gris, llovizna, hace falta el agua y mañana será otro día. Un año más poco importa, para mí es un día cotidiano».
«No hay festejos, porque en realidad cuando uno cumple 75 años más bien es un día de duelo ¡para qué festejar!», ironizó.
Mujica señaló que en estos días ha podido dormir bien y está saliendo a caminar, como le recomendaron los médicos. «Me estoy recuperando, pasé un par de días en Colonia (Anchorena) y me hizo bien. Poder dormir seis o siete horas es una necesidad física y estoy bastante mejor. Me estoy cuidando lo más que puedo», enfatizó.
En torno a otros asuntos, el presidente le pidió disculpas al ex canciller Gonzalo Fernández, porque fue un «error importante» haberse olvidado de invitarlo a integrar la comitiva que viajó a La Haya, para escuchar la sentencia de la Corte Internacional de Justicia sobre el litigio con Argentina por la pastera ex Botnia. «Capaz que pensaron que estaba enfermo, pero fue un error importante, así que le pido disculpas al compañero», señaló el mandatario.
Acerca del operativo policial después del partido clásico, Mujica opinó que «la policia no tenía más remedio que actuar. Ahora, cuando se sale en una cosa de esas, siempre hay alguno que se lleva algún garrotazo de garrón y patea, porque las cosas masivas tienen eso; mis disculpas a esa gente», reflexionó.
En relación a los desmanes, señaló que «son rebeldías sin causa, no puede ser que un partido de fútbol… tenemos cosas para confrontarnos. Tuvimos tres procesos electorales, la interna y después la decisión nacional con el balotaje, y fue duro, sin embargo, se acató con un civismo y una altura impresionantes, en relación a lo que estaba en juego».
«Pero por un partido de fútbol, que es una fiesta deportiva, realmente me parece que andamos un poco mal, andamos desnorteados, me parece que hablamos poco con los jóvenes, con los gurises», afirmó.
«No sé si estos hechos están relacionados con el fútbol, pero son fruto de nuestro tipo de civilización, no sé, porque en otras partes están pasando cosas parecidas. Creo que hay que trabajar mucho con los gurises, me parece que hay que hablar más con los jóvenes y ser más amigos de los jóvenes, tal vez estamos muy distantes. Me dio la impresión de que fue una especie de rebeldía si causa», sostuvo.
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