La reestructura de la central y la necesidad de preservar la unidad sindical como premisas

El Congreso del PIT-CNT visto desde las corrientes sindicales

Abel Barboza (dirigente de ADUR y el MPP); Juan Castillo (dirigente del Suanp y del PCU) y Luis Romero (dirigente de la Federación del Caucho y del PS) dialogaron extensamente con LA REPUBLICA sobre la falta de conducción política que tiene el movimiento sindical; la vigencia de la unidad del PIT-CNT y la responsabilidad de mantenerla; las discrepancias o no sobre la forma cómo se eligió a los integrantes de la Mesa Representativa; y la propuesta de crear un organismo que controle las asistencias y el trabajo de los dirigentes, los cuales podrían ser cambiados si no cumplen con las responsabilidades que asuman.

Reestructura del PIT-CNT

Ante la consulta de LA REPUBLICA de si la central sindical debía reestructurarse, Barboza sostuvo que lo primero que debe plantearse el VII Congreso es reafirmar la unidad del PIT-CNT. «Hoy se puede comprobar, en especial entre las organizaciones que componen el Mercosur, la importancia que se le da a la existencia de una central única ante la agresión que sufre el pueblo de parte del neoliberalismo. Por ello la unidad es un elemento fundamental».

El dirigente de ADUR agregó que «se debe revisar el funcionamiento que el PIT-CNT ha tenido desde el VI Congreso a la fecha. Sobre todo porque «todos hemos estado omisos» a la hora de cumplir con las resoluciones aprobadas por el conjunto de los delegados obreros. Tal vez, sin ningún espíritu de justificación, el aluvión de medidas antipopulares que han desarrollado los gobiernos, donde el ejemplo más claro es el alto índice de desocupación y subempleo, determinaron que no se pudiera cumplir con los objetivos planteados».

«Por ello en este VII Congreso el movimiento sindical debe fijar una estrategia que le permita fortalecer las organizaciones gremiales y que aglutine a todos los sectores populares que están resistiendo este modelo económico y de país que se está llevando adelante».

Para Barboza la estructura actual del PIT-CNT «no es el real problema que atraviesa el movimiento sindical sino que la falla está en la falta de análisis político que hoy se tiene. La Mesa Representativa, reconoce el dirigente, no ha llevado adelante la conducción de la central sindical y el Secretariado Ejecutivo debe cambiar el funcionamiento. Por ello es muy importante que el VII Congreso elija a las autoridades correctas para conducir al movimiento obrero».

Castillo, en tanto, es categórico a la hora de afirmar que se debe reestructurar el PIT-CNT. De todos modos, no es todo lo que se debe hacer. Como actuales dirigentes de la central es que decimos que se debe realizar una «buena caracterización de la actual coyuntura; del gobierno y de los planes a llevar adelante. Una vez hecho esto se tendrá que definir el plan de acción que llevará adelante la dirección sindical».

El dirigente portuario también se refirió a la unidad de movimiento obrero. Destacó que «con responsabilidad y seriedad se debe debatir en el marco del respeto mutuo y de las posiciones que cada corriente sindical lleva adelante. Este respeto es una parte fundamental de la democracia que se debe tener. No importa el tamaño o el peso que la organización sindical tenga. Lo democrático es que cada cual pueda dar su punto de vista o posición y ello sea respetado; independientemente de que se esté de acuerdo o no».

Reconociendo que es baja la opinión favorable hacia el PIT-CNT el integrante del Suanp sostuvo que «el VII Congreso debe darle respuestas a las grandes expectativas que el conjunto de los trabajadores tiene».

Romero brindó un matiz al indicar que «más allá de una reestructura, se debe modificar el funcionamiento que hoy tiene la central. Porque, explicó, se podría caer en la vieja discusión de si se modifica o no el estatuto y no se llegan a realizar los cambios que muchos entienden que deben suceder. Lo cierto es que de las resoluciones que se tomaron en el VI Congreso no se ha cumplido con casi nada y no eran resoluciones menores. Pero, es bueno reconocer que la pelea que mantienen los gremios casi a diario en rechazo a las medidas represivas de las patronales y el gobierno han dejado poco tiempo para poner en marcha las resoluciones del anterior encuentro».

En torno a la unidad de la central el dirigente de la Federación del Caucho subrayó que «cualquier discusión o resolución que se tome debe partir de un intercambio fraterno y responsables. Aun, destacó, cuando se deban escuchar las cosas que no nos gustan. Por aquí pasa la verdadera democracia sindical».

«Teniendo claro esto, el PIT-CNT deberá definir una estrategia que reúna los reclamos que vastos sectores de la población tienen hoy. Por ello se tiene que fijar un plan que no sólo reclame un mejor país sino que permita una amplia alianza con todos aquellos sectores organizados o no que estén dispuestos a llevarlo adelante. Sin la menor intención de ser hegemónicos o conductores; sino, con la firme convicción de llevar adelante una estrategia de política de alianzas. Porque hoy vivimos en el país de la exclusión, de los marginados, de la falta de oportunidades y de la desocupación». «Esto hay que cambiarlo», afirmó.

Romero fue más lejos y sostuvo que «el PIT-CNT solo no sale. Por ello se deben fortalecer los organismos internacionales que nuclean a las organizaciones sindicales y sociales. Recientemente se realizó en Florianópolis un importante encuentro en el cual se comprometieron los gremios de la región a llevar adelante medidas y movilizaciones concretas en rechazo al neoliberalismo que golpea duramente a los sectores asalariados y más desprotegidos».

¿Está en peligro la unidad?

Consultados los sindicalistas si está en juego la unidad del movimiento sindical Barboza comenzó afirmando que no. De todos modos reconoció que «algunos dirigentes sindicales (refiriéndose fundamentalmente a militantes de la Tendencia) son severamente cuestionadores de la dirección del PIT-CNT y lo han manifestado públicamente a través de los medios de comunicación. Tienen todo el derecho de cuestionar, ya que forma parte de la democracia existente».

Recordó el dirigente de ADUR que «en la comisión organizadora del VII están participando integrantes de muchas de las corrientes que componen el movimiento sindical y allí, más allá del resultado de la misma, se discute con un respeto muy alto hacia todas las opiniones e incluso se trata de lograr consenso en lo que se resuelve. Cuando no se pueda llegar a ese consenso se tendrá que llegar a la definición por mayorías».

Castillo, por su parte, sostuvo que la unidad «no es algo que se logra de una vez y para siempre, que quedó sellada. Es algo que todos los días hay que cuidarla como si fuera un tesoro».

A continuación indicó el dirigente portuario que «el VII Congreso ya comenzó y las distintas corrientes se van perfilando». «Cuando habla Romero en cualquier organismo del PIT-CNT, por ejemplo, se puede llegar a pensar que está mandando un mensaje hacia el Congreso. Y, esto está bien, ya que nos hace ver que el encuentro se comienza a desarrollar mucho antes y el intercambio de ideas es bueno. Si bien creo que mis ideas son las mejores tenemos que reconocer que no son las únicas y que el intercambio es lo importante.

Romero, por su parte, afirmó que la unidad no está en peligro si trabajamos siempre para mantenerla. Todos tenemos problemas y en algunos casos los mismos se trasladan a los distintos ámbitos de la vida. Lo que determina, en algunos casos, que no se sea respetuoso o fraterno con quien se tiene discrepancias metodológicas e ideológicas».

Central de dirigentes

Interrogados los sindicalistas sobre si se está ante una central de dirigentes y no de los trabajadores Castillo afirmó que «siendo autocrítico» no está conforme con
la forma en que «se eligió en el VI Congreso la Mesa Representativa y, a partir de allí, el resto de los organismos de la central. No se trata de echarle la culpa a nadie, ya que participamos en el encuentro. Lo lamentable es que no se lograron los consensos necesarios para poder haber elegido una Mesa Representativa como se eligió tradicionalmente y no por voto secreto y listas. Esto siempre se trató de evitar, más allá que figure en el estatuto del PIT-CNT».

«Lo cierto es que luego del VI Congreso pasó algo más de un año para que comenzara a funcionar la central, ya que cada uno estaba abroquelado en su lista. Ante cualquier propuesta se tenía que pasar a un cuarto intermedio para que en principio los integrantes de una misma lista se pusieran de acuerdo si la acompañaban, le hacían modificaciones o la rechazaban. Estas cosas frenaron el trabajo del PIT-CNT».

«Por ello» –continuó Castillo– «es que impulsamos que la nueva dirección del movimiento sindical esté en concordancia con las resoluciones que adopte el Congreso. De esta forma se elegirá a un grupo de hombres y mujeres de acuerdo a lo que se quiera impulsar. Esto, se puede hacer por consenso».

Romero discrepó con la posición de Castillo en cuanto a que las dificultades de funcionamiento fueron producto de la elección por lista de la dirección del PIT-CNT. «Cuando no hay consensos se debe optar por otra solución. De esta forma se evitan discusiones que no conducen a nada y que el enfrentamiento (entre los trabajadores) sea peor».

«Por lo tanto, agregó, el problema no fue la elección sino la gente que se designó para poner en práctica las resoluciones del VI Congreso. Y, no se debe dejar de lado los problemas que ha tenido que enfrentar el movimiento sindical».

Para Romero «el PIT-CNT debe priorizar el trabajo de la Mesa Representativa y convertirlo en la verdadera conducción política del movimiento obrero.

También se tienen que recordar experiencias anteriores y poner en funcionamiento, por ejemplo, la Mesa de Montevideo; donde se analicen los problemas de la capital del país y se planifiquen medidas.

También deben funcionar organismos que atiendan la problemática específicamente de los públicos y otro la de los privados». Barboza, en tanto, sostuvo que «los problemas de funcionamiento del PIT-CNT no son producto de la forma en que se eligió la actual Mesa Representativa. La experiencia de la elección había que darla».

Organismos de control

En torno a la asistencia y participación de los dirigentes designados para cumplir tareas dentro del PIT-CNT, Barboza indicó que en el próximo Congreso se propondrá que se cree un organismo que controle la labor de los dirigentes. Este organismo podría aplicar sanciones y remover a aquellos representantes que no cumplan con las responsabilidades que asumen. Agregó que hay secretarías dentro de la central que son muy importantes y deben desarrollar muchas actividades. Por lo que hay que crear equipos de trabajo y darles poder de decisión.

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