"La ruptura del consenso nacional en política exterior", denunció Pita
Víctor H. Abelando
Batlle ha defraudado y muestra una clara contradicción, sostuvo Pita, «entre su actitud de crear la Comisión para la Paz para resolver el pasado, y la conducta ‘exclusiva y excluyente’ que muestra en política internacional. Esa que, precisamente, involucra el destino futuro del país».
Para el legislador encuentrista, las declaraciones presidenciales de días atrás, referidas a negociar directamente –al margen del Mercosur– con Estados Unidos los contenidos del ALCA, rompen con una política consensuada y son perjudiciales para los intereses nacionales.
«En Uruguay vivimos un cambio radical de la política exterior, tanto en contenido como en la forma. En democracia, el contenido y la forma son igualmente importantes. Batlle, un crítico muy duro de las actitudes francófilas del ex presidente Julio María Sanguinetti, comienza a aplicar una política exterior con dos características muy diferentes a la anterior: en primer lugar expresa una franca simpatía por Estados Unidos, marcando una diferencia notoria con la preferencia europea de los anteriores gobiernos; luego en la forma, con un estilo propio y no de Estado. Batlle abandona políticas consensuadas, por lo menos, en los últimos 10 años», precisó Pita.
Los ejes de ese acuerdo nacional eran, añadió, buscar la fortaleza del bloque (Mercosur) para desde él relacionarse con el resto de los bloques del mundo, sin negar las relaciones bilaterales siempre existentes.
Para el dirigente de la CP, «Batlle cambia el contenido y forma, porque la política de apoyarse en el bloque había sido debatida en el seno de la comunidad. El Frente Amplio, aún con un apoyo crítico, había tenido una activa participación en el análisis, el debate y en la elaboración (varios técnicos frentistas participaron en las etapas fundacionales del Mercosur). Se abandona esa tesitura, lo que para un país pequeño como Uruguay, no es bueno.
Sinceramente creo que Batlle ha cambiado para mal, mucho de lo que había de consenso nacional en los tres últimos lustros».
Pita sostuvo que este viraje comenzó a procesarse cuando el presidente hizo, el año pasado, el planteo de Europa no, ALCA sí. En ese momento parecía un movimiento de cintura para presionar a los europeos a la aceptación de la discusión de su política agrícola.
«Recuérdese, agregó, que la comunidad europea consume cuatro o cinco veces más alimentos importados que Norteamérica, ello debido a que esta última región tiene una mayor producción que los países que clásicamente componen la Unión.
Hambre para mañana
La razón sustantiva para no abandonar la anterior posición es, según el diputado encuentrista, que «en este mundo, con una asimetría fenomenal, tenemos que buscar la forma de fortalecernos. Para ello priorizábamos el bloque regional, para desde allí ver cómo podíamos mejorar nuestra posición».
Pero esto objetivamente se rompe, «se instalan juegos retóricos sobre una bilateralidad que nunca fue descartada. Lo que se trata es que Uruguay no puede, en vísperas de una reunión en Buenos Aires en donde se discutía por un lado los temas del ALCA (tiempos, contenidos, avance o no de los grupos que existen) y por otro la reunión del Consejo del Mercosur, hacer las declaraciones que hizo Batlle con anterioridad.
¿Con qué autoridad después de lo declarado –al estilo Antón Pirulero, Uruguay negocia directamente con Estados Unidos y que el resto se las arregle– vamos a concurrir al Consejo Mercado Común a cobrarle a Argentina las medidas arancelarias unilaterales que tomó el gobierno de De la Rúa (de Cavallo)?».
La del presidente, arguyó Pita, es una actitud inconsulta («pienso que equivocada, además») cambiando radicalmente una orientación que era consensuada con el Partido Nacional y el EP-FA. «Incluso Lacalle (Luis Alberto) se expresó en el mismo sentido que nosotros». En los antecedentes, el legislador recordó que Brasil tiene una posición histórica de negociar como grupo. La misma que en 1995, en la reunión de ministros de relaciones exteriores realizada en Denver, cuando «Uruguay se opuso radicalmente a la estrategia de Estados Unidos y Canadá y propuso la negociación en bloque, es decir, con el Pacto Andino, Mercosur y Nafta.
En todo caso, precisó, lo que hizo el Presidente es asumir precipitadamente la crisis y dar partida de defunción al acuerdo regional en los prolegómenos de una negociación de todo el continente. «De esa manera, lo que hago es liquidar la negociación en bloque, Uruguay tendría que haber ido a Buenos Aires con la capacidad de protestar al máximo por las medidas unilaterales de Argentina, pedir todas medidas compensatorias de los perjuicios que ocasionan y exigir, fundamentalmente, un tratamiento en bloque respecto al ALCA, más cuando se estaba en las vísperas de la reunión de jefes de Estado en Quebec».
El presidente Batlle en este plano ha defraudado, concluyó Pita.
«Además hay contradición entre el Batlle de la Comisión para la Paz y el exclusivo y excluyente en materia del destino nacional, del que afectará a las generaciones futuras. ¿Hay o no algún acuerdo ya establecido de prioridades y preferencias con Estados Unidos, en paralelo, por fuera o previo a los acuerdos eventuales del ALCA? No lo sabemos. Sí recuerdo que las bilateralidades del presente, seguramente son migajas de pan para hoy y hambre para mañana. Lo de Chile fue un penoso error de Ricardo Lagos y se verán a corto plazo, las consecuencias negativas».
Guerra fría
Por otro lado, Pita sostuvo la existencia de un nuevo escenario mundial, desde que la administración Bush (George) conduce a Estados Unidos.
«Hay varios hechos que recrean una suerte de guerra fría, versión 2001: la tensión con Rusia en cuanto al escudo misilístico que pone en tela de juicio el tratado de 1972 (Rusia lo reivindica como inamovible) por el cual se renunciaba a la carrera armamentística en esa área; la descarada agresión a Irak; la manera de encarar la crisis con China, donde se pretende salir de la situación negando que se espiaba a dicho país.
También, la actitud de la administración Bush respecto a Medio Oriente, donde, sin dudas y más allá de alguna crítica circunstancial, alimentan la agresión hacia el pueblo palestino. Estados Unidos se opone a la mera presencia de una misión de observadores de las Naciones Unidas, interponiendo su veto en el Consejo de la ONU».
En lo que refiere a América, expresó Pita, la administración Bush está en una búsqueda acelerada de acuerdos económicos y plantea el aceleramiento de la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Al mismo tiempo sostiene que si no hay avances, avanzará por la vía de la bilateralidad.
Por último, el legislador señaló que hasta ayer no se sabía qué iba a votar Uruguay respecto a Cuba. «Nos enteramos que votará la condena».
«Esa sensibilidad de diálogo que reconocía en el EP-FA al 40% de la ciudadanía, ¿dónde quedó?
Para el pasado sí, pero para el futuro no. Batlle cambió una política nacional por una política presidencial.
Debería haber procedido de otra manera, más tratándose de un presidente democrático como Batlle».
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