El presidente chino visitará Uruguay
Jiang Zemin llegó en la mañana de ayer a Chile para iniciar una gira por Latinoamérica de 12 días. El mandatario chino viene acompañado por una comitiva de 130 jerarcas y técnicos de su administración.
Además de Chile, la gira comprende a Argentina, Uruguay, Brasil, Cuba y Venezuela, y durante estos encuentros está previsto que se firmen unos 20 acuerdos comerciales.
Jiang Zemin pisará suelo uruguayo el próximo martes en horas del mediodía en la Base Número 1 de la Fuerza Aérea, donde será recibido por el presidente Jorge Batlle.
A las 15 y 45, el presidente Zemin depositará una ofrenda floral al pie del monumento a Artigas en la Plaza Independencia y luego se trasladará al Edificio Independencia donde mantendrá una audiencia privada con el presidente Batlle. Cerca de las 18 horas ambos mandatarios firmaran los acuerdos alcanzados por las dos naciones.
El mandatario chino también se reunirá ese día con el intendente de Montevideo, Mariano Arana quien le entregará las llave de la ciudad. A las 20 y 30, Batlle ofrecerá a su par chino una cena en el edificio Mercosur. El miércoles Jiang Zemin se reunirá con el vicepresidente Luis Hierro, quien encabezó semanas atrás una delegación comercial a China para vender productos nacionales a una de sus provincias.
El mandatario chino también visitará la Suprema Corte de Justicia. El jefe de Estado partirá hacia Brasil en horas del mediodía. A poco de arribado a Chile, el canciller chino, Tang Jiaxuan dijo que la gira de Jiang «reviste un significado trascendental y tendrá una influencia profunda» en las relaciones con la región.
«China es el mayor país en desarrollo en el mundo y América Latina es una región de bastante concentración de países en vías de desarrollo», comentó Jiaxuan, resaltando que el presidente chino haya elegido a la región como escenario de su primer viaje al exterior en el nuevo siglo.
La visita de Jiang Zemin se realiza en medio de las agudas tensiones con Estados Unidos por el incidente del avión espía norteamericano retenido por el gobierno de Pekin.
Para su llegada a Chile se estableció un fuerte sistema de seguridad, y en tal sentido un helicóptero militar sobrevoló el aeropuerto y un cordón de soldados armados con fusiles de miras telescópicas se mostró sobre las azoteas de los edificios del entorno.
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