Apuesta a la calidad. Ferrere aseguró que Mujica tiene la determinación que otros no tuvieron

"La reforma del Estado debe ser gradual y con el apoyo de la gente"

«En Mujica encontré la determinación que no vi en otros presidentes», dijo.

El socio director del estudio Ferrere Abogados señaló que uno de los mayores problemas de Uruguay es el conflicto de intereses con relación a la reforma del Estado.

«Los problemas que tiene el país son de fácil solución, pero cada vez que los queremos enfrentar hay un grupo de personas que tiene un interés personal y directo, mucho más fuerte que el colectivo», dijo.

«El corporativismo es una característica del Estado uruguayo, pero llega un momento que bloquea cualquier solución. No está mal, nadie puede criticar a un grupo por proteger sus intereses. Lo que está mal es el sistema político que deja que tomen el liderazgo país», señaló.

Ferrere agregó que los grupos corporativistas se «apoyan a sí mismos y no es verdad que tengan una alianza política».

Para el abogado hay que afrontar los cambios de manera racional: «Si uno plantea una reforma que cambie todo de golpe no lo va a conseguir, porque los que tienen algún interés se van a unir haciendo un gran frente de oposición».

La fórmula, según Ferrere, es «plantearse objetivos posibles y progresivamente crecientes».

Coincidentemente con el presidente electo, el abogado subrayó: «Ningún proceso de reforma del Estado se puede hacer sin un amplio apoyo popular».

Como ejemplo citó al Plan Ceibal, que «contaba con una oposición feroz de los grupos corporativos de la enseñanza. La Asociación de Profesores de Enseñanza Secundaria dijo públicamente que lo que había que hacer era mejorar los sueldos y los locales y no computadoras. El Plan Ceibal se manejó por afuera del sistema corporativo. Con el Presidente de la República yendo al Interior y regalando computadoras a los niños e informatizando pueblos, hasta que la ciudadanía estuvo convencida de que era un proyecto lo suficientemente bueno como para llevarse adelante con la colaboración de los profesores o sin ella. Los docentes terminaron prendiéndose porque no tenían otro remedio».

Con relación a la posición de José Mujica dijo: «Estoy absolutamente convencido de que el presidente electo quiere hacer la reforma del Estado, lo cual no es poca cosa. Nunca vi la determinación de Mujica en otro presidente».

«El primer paso lo tiene que hacer el Presidente, tiene que salir a recorrer el país a convencer a la gente, es un tema de diálogo con la colectividad y de compromiso. Nadie tiene mejor capacidad de comunicación que él». El abogado relató que en su entrevista con Mujica le dijo que si logra la mitad de lo que se propone le haría un monolito en el World Trade Center.

La reforma debe realizarse en forma gradual argumentó el abogado.

«Los cambios radicales le funcionaron a los neozelandeses, pero nosotros no estamos en condiciones de hacerlo porque no nos da el cuero». Consideró que es mejor enfocarse en mejorar la calidad del producto antes de bajar el gasto.

«Mejorar el producto respeta al beneficiario, que es el ciudadano. En el Estado uruguayo no existe una cultura de respetar al ciudadano, al punto de que no hay mediciones de lo que opinan de los servicios que reciben».

Ferrere aseguró que lo que no se puede admitir es aumentar el gasto sin obtener una mejora. «El caso de la educación es claro, multiplicamos el presupuesto por tres, metimos 800 millones de dólares de más y seguimos obteniendo los mismos resultados que en el año 2000. Eso es una vergüenza».

 

Funcionarios públicos

Sobre la relación con los funcionarios públicos afirmó que «no puede ser una tarea persecutoria que castigue gente. En alguna etapa tienen que implementarse un sistema de estímulos y castigos, porque si no, no se puede gerenciar. Pero en la primera etapa hay que darle a los funcionarios un margen de crédito». Sobre la inamovilidad indicó que se creó a principios del Siglo XX porque había una persecución feroz, «cuando cambiaba el gobierno cambiaban todos los funcionarios».»Hoy hay un Tribunal de lo Contencioso Administrativo que defiende a los funcionarios. Lo que se debería incluir es un Tribunal de Apelaciones Administrativo, para asegurar que ningún funcionario sea prepoteado». El abogado señaló también que se debe calificar y capacitar a los empleados públicos. «Lo que no es admisible es que un funcionario pueda ser deficiente en su tarea, no se recalifique y no se traslade a ningún lado».

Sobre el despido de funcionarios Ferrere dijo que debe ser la última pelea a realizar, el abogado es partidario de mantener el mismo número de funcionarios pero no los mismos nombres. «Nadie que haga un esfuerzo por mejorar debería ser despedido. No creo que el hecho de que un señor con nombre y apellido que fue nombrado en un cargo en 1947 quede atornillado, no me parece bien». Los funcionarios deberían ser calificados por su función individual y colectiva.

 

«EL EXITO CONTAGIA»

Daniel Ferrere enfatizó en la idea de que la reforma del Estado debe ser exitosa porque «el éxito es contagioso, la gente se entusiasma y se empieza a sumar al proyecto», señaló.

Para Ferrere una herramienta es la implementación del Premio Nacional de Calidad, aplicado a todas las oficinas y en todo nivel.

La idea consiste en fijar metas y medir las mejoras. «La gente tiene que saber qué oficina es buena, cuál es mala y cuál avanza», dijo.

«Técnicamente una oficina no puede funcionar con empleados de 60 años de edad, necesita el impulso de la gente joven. Hay que contratar gente nueva e inteligente», señaló.

Sobre la posibilidad de ser asesor de Mujica dijo: «Mi relación con Mujica es rara, a veces me llama, e incluso ha aparecido por mi oficina con pocas horas de aviso. Estoy ahí, si mañana aparece de vuelta voy a contestar, como corresponde».

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