Barreiro Neira reiteró ante un polígrafo que "Jango" fue asesinado por el "Plan Cóndor"
El ex agente uruguayo Mario Barreiro Neira, preso en Brasil, superó un detector de mentiras durante una entrevista con el Canal Brasil en la que reiteró que el ex presidente Joao Goulart fue asesinado en una operación del Plan Cóndor el 6 de diciembre de 1976, hace hoy 33 años, cuando se le colocó veneno en su medicación cardíaca.
Mario Ronald Barreiro Neira (56), preso en Charqueadas a 60 kilómetros de Porto Alegre, fue sometido a un polígrafo durante la entrevista, en la que volvió a explicar cómo el ex presidente brasileño fue asesinado por orden de la dictadura brasileña, en colaboración con los régimenes de Uruguay y Argentina y de la CIA norteamericana.
El testimonio de Barreiro Neira fue publicado por primera vez el 22 de diciembre de 2002 en LA REPUBLICA y, desde entonces, reproducido y ampliado por distintos medidos de comunicación e incorporado a las investigaciones de comisiones parlamentarias brasileñas que hoy consideran factible que «Jango» fuera asesinado.
Barreiro Neira fue interrogado a fines de noviembre bajo el monitoreo de un aparato de tecnología israelí, que es utilizado por las agencias de inteligencia de la policía civil, con el cual se detectan cambios de voz y niveles de emoción de la persona. Durante las dos horas de testimonio el polígrafo avaló los dichos del confeso ex agente uruguayo.
El nuevo testimonio de Barreiro Neira fue destacado por el director del Instituto Joao Goulart, Christopher Goulart, nieto del ex mandatario brasileño, quien anunció que la grabación con los dichos del ex agente será remitido a al Ministerio Público Federal para que ordene una indagación judicial que confirme sus afirmaciones.
Sostiene Barreiro
En su primer entrevista con LA REPUBLICA a fines de 2002, Barreiro Neira sostuvo que «Jango» fue víctima de una conspiración que diseñó una denominada «Operación Escorpión» para vigilarlo, grabar sus conversaciones telefónicas y finalmente asesinarlo colocando en su medicación para el corazón pastillas que le provocarían un infarto.
«En un primer momento me encargué de grabar las conversaciones de João Goulart y realizar seguimientos progresivos. Era el que desgrababa lo conversado. Pero la Operación Escorpión fue una de las más largas y que duró más tiempo antes de llegar a su final. Porque fue una operación que comenzó antes de que yo perteneciera al (Grupo) Gamma y terminó en diciembre de 1976″.
En una segunda entrevista, en mayo de 2008, ante autoridades judiciales y políticas de Brasil, Barreiro Neira reiteró a LA REPUBLICA que en noviembre de 1976 se realizó una reunión en Montevideo en la que participaron el general Luis V. Queirolo, otro coronel uruguayo, el agente del DOPS brasileño Sérgio Paranhos Fleury y el agente de la CIA Frederick W. Latrash, en la que se resolvió el homicidio de Joao Goulart.
Barreiro Neira indicó que el grupo «Gamma» a cargo del seguimiento de Jango se integraba con agentes policiales, que se coordinaban con el Servicio de Información y Defensa (SID) y la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA), las dos principales agencias represivas de la dictadura uruguaya.
«Gamma» era liderado por el inspector Homero Vaz (Mayor Herodes) e integrado por los agentes Héctor Euguren (Teniente Apolo), Mario Alvarez Reyes (Alférez Aquiles), Mario Barreiro (Teniente Tamuz), el contador Elías Cohen (Agente Roy) y el médico Carlos Milies (Capitán Adonis), entre otros que se alternaron.
Matar a Jango
El testimonio de Barreiro Neira indica que a Goulart se le hizo un cambio de pastillas que elaboró el médico uruguayo Carlos Milies, quien también sería dos años después responsable de colocar el veneno en las botellas de vino que provocaron la muerte de Cecilia Fontana de Heber.
El cambio de pastillas se habría hecho en frascos que Goulart utilizaba en sus estancias de Maldonado y Mercedes, como en el Hotel Liberty de Buenos Aires, donde se habría contado con la ayuda de un agente argentino, llamado Héctor Rodríguez, quien trabajaba en el hotel para espiar a Zelmar Michelini.
Según Mario Barreiro, el Grupo Gamma fue creado por Queirolo fuera de otros servicios de inteligencia para evitar su infiltración por parte de la embajada norteamericana, aunque según admite el ex agente la CIA les proporcionaba dinero, vehículos, equipos y armamento para sus «tareas».
Barreiro Neira aparece como soldado del Batallón de Artillería Nº 1, como policía en el Departamento de Comunicaciones de la Jefatura y como marino de la Prefectura Nacional Naval, aunque declara que todos esos cargos eran creados como «cobertura» de sus actividades.
El ex agente uruguayo fue detenido en Brasil acusado de participar en el robo a un camión de caudales junto al también uruguayo Ricardo Anacleto Ruiz Mendieta. Ambos también habrían participado en Uruguay de robos similares cuando el país era asolado por la llamada «polibanda».
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