Mujica y Astori convocarán a todos los partidos políticos si triunfan el domingo
Los candidatos José Mujica y Danilo Astori reafirmaron ayer su voluntad de convocar a todos los partidos políticos, apenas conocido el resultado electoral, para negociar cuatro temas estratégicos ya propuestos y acordar una eventual participación de la oposición en el gobierno.
«Convocaremos casi de inmediato a quienes representen a los partidos», indicó Mujica durante una conferencia en la ciudad de Treinta y Tres, donde la fórmula presidencial protagonizó una caravana y mantuvo un encuentro con organizaciones sociales y productivas. La fòrmula se vio sorprendida por otra demostraciòn multitudinaria, tanto en Treinta y Tres como poco después en la ciudad de Melo (Cerro Largo), banderazos incluidos. En Treinta y Tres, el presidenciable explicó que la incorporación de blancos y opositores a un segundo gobierno del Frente Amplio dependerá de los acuerdos que se puedan lograr. «En función de los acuerdos vendrá todo lo demás», señaló. Mujica se dijo optimista ante la posibilidad de que los partidos opositores acepten una participación en los directorios de las empresas públicas y los entes autónomos, pero aclaró: «Sería imposible lograr acuerdos en todo; por algo existen los diferentes partidos políticos».
El vicepresidenciable Astori sostuvo, por su parte, que «la consulta» con la oposición resulta igual de importante «aunque no haya acuerdos o una participación».
«Ya hay un técnico dispuesto a darnos una mano, con independencia de lo que decida su partido», agregó Mujica sin mencionar quien era. Astori recordó que el gobierno actual ya contó con la asistencia de técnicos de otros partidos, como el director general de Impositiva. Respecto a su posible nivel de entendimiento con el vicepresidenciable blanco Jorge Larrañaga, con quien se distanció desde que integró la fórmula opositora que encabeza Luis Lacalle, Mujica reiteró que «siempre hay que mantener el diálogo sin pasar facturas». «Lo peor en política es no reconocer la realidad», dijo y añadió: «Larrañaga estuvo empeñado en la renovación del Partido Nacional y dio una vuelta de 360 grados, y ahora tal vez tendrá que volver a empezar». Tanto Mujica como Astori resaltaron que integran una fórmula complementaria, y que durante la campaña electoral encontraron más coincidencias de las que tenía antes. «Teníamos identidades frentistas, ahora tenemos más, y es un capital para gobernar con justicia y equidad», dijo. Acerca de las encuestas y los días de campaña electoral que aún restan, Mujica se mostró apenas con cierto «temor a la actitud pizarrera de los potrillos que van llegando». «No hay que abrir heridas; el país somos todos», explicó.
En el encuentro de la fórmula presidencial con organizaciones sociales y productivas del departamento participó el Sindicato Unico de las Telecomunicaciones, el Centro Comercial e Industrial de Treinta y Tres, la Asociación de Cultivadores de Arroz, la Cooperativa Agraria Quebrada de los Cuervos, la Asociación de Artesanos Amanecer del Olimar, la Cooperativa de Policías en Actividad, y un grupo de pobladores de La Charqueada.
El sindicato de los funcionarios de Antel manifestó su preocupación por el papel de la empresa pública «en un marco de competencia» ante el advenimiento del Plan Cardales, en el entendido de que «el Estado tiene que jugar un papel relevante para garantizar el cumplimiento de los planes sociales». Mujica respondió que «es un asunto complejo que requiere tiempo y discusión». Los comerciantes e industriales reclamaron descentralizar la enseñanza técnica y universitaria, crear una universidad específica para fortalecer el proyecto de desarrollo de la cuenca de la Laguna Merín, y lamentó la falta de mano de obra especializada que padece la región. Además, pidieron más exoneraciones de impuestos para las micro, pequeñas y medianas empresas.
«Queremos que la universidad y la UTU se hagan cargo del Interior», aseveró Mujica, quien dijo estar al tanto del proyecto regional de la Universidad de la República (Udelar), y los programas en conjunto que concretaría con las universidades brasileñas más cercanas.
Astori explicó que el actual sistema tributario «grava más al que gana más» y recordó que las empresas menores tienen un monotributo de acuerdo a su capacidad contributiva, y remarcó que «todas las empresas tienen exoneraciones según los proyectos de inversión que presenten». Agregó que además hay exoneraciones para todas las Pymes.
«Es destacable la preocupación de los comerciantes e industriales por el desarrollo de la región», resaltó Astori, quien luego afirmó que «el país dio un paso adelante con las negociaciones colectivas de salarios, mecanismo que se puede mejorar contemplando el porte de cada empresa». «El desarrollo de la inteligencia es parte del desarrollo económico», apuntó Mujica, para quien hay «una doble discriminación» en la educación para quien es del Interior, y además es pobre.
Los arroceros criticaron «las trabas no arancelarias» para ingresar su producto a Brasil, y propusieron que Uruguay realice controles sanitarios propios para evitar arbitrariedades, y además pidieron «continuar con las políticas para tener reservas de agua». Sin embargo, Mujica acotó que «los líos» por el paso de mercaderías por las fronteras siempre han sido con los gobiernos estaduales, y no con el gobierno federal, y admitió que «los uruguayos también estamos en falta». Los pequeños productores de la Quebrada de los Cuervos manifestaron su dificultad de acceso a la propiedad de la tierra, pidieron el traspaso de un predio militar de la zona, y agradecieron toda la ayuda que le ha brindado el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Mujica se mostró compenetrado con «el hambre de tierra de los ganaderos chicos», y recordó que un segundo gobierno de izquierda adquirirá 250 mil hectáreas para uso del Instituto Nacional de Colonización. «Hacía 30 años que Colonización no compraba ni un metro de tierra; la vamos corriendo de atrás», se excusó. «El país seguirá siendo agroexportador por muchos años y hay paño para rato para los productores familiares», aseguró el candidato presidencial.
Astori indicó por su lado que la compra de 250 mil hectáreas es «una meta muy ambiciosa» que implicará la erogación de 600 a 700 millones de dólares. Aún así, Mujica resaltó la trascendencia de arraigar más familias en el campo para mantener la cultura rural y reproducir la fuerza laboral. Mujica se comprometió también a mantener el apoyo que el MGAP brinda a los pequeños productores, tal como ocurrió en el gobierno del presidente Tabaré Vázquez. La asociación de artesanos que realiza tareas con reclusos para evitar el ocio y enseñar oficios, se manifestó inquieta por la continuidad de los planes del Ministerio de Desarrollo Social, que les brinda apoyo socioeducativo y recursos materiales. Mujica aseguró que el Mides continuará con la aplicación de políticas sociales, y recordó que hasta los años 40, los presos producían para consumo del Estado desde muebles y papel de imprenta, hasta baldosas y adoquines, además de fideos y herrería. «De todo se hacía en la cárcel; ahora sólo amontonamos gente en una pieza, y así nos va», se lamentó.
Los pobladores de La Charqueada solicitaron por su parte un estudio ambiental de la zona en acuerdo con universidades uruguayas y de Río Grande del Sur.
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