Respuesta del C/N Rubens Romanelli
«Señor Director de LA REPUBLICA,
doctor Federico Fasano.
Presente.
Solicito a Usted la publicación de la presente nota en lugar y tiempos correspondientes, de acuerdo al derecho de respuesta que legalmente me asiste, al haber sido aludido directamente por mi nombre y cargo del momento, en el artículo publicado en la edición del día 9 de noviembre bajo el titulo.
«Ofensiva de Batlle, una buena defensa», de autoría del señor Víctor Carrato.
A tales efectos expreso:
1. La redacción del referido articulo es un claro ejemplo de cómo la descripción parcial de determinados hechos, sumado a algunas falsedades que quiero suponer que son producto de la desinformación del articulista y no por deslealtad o interés personal de los informantes (que obviamente los hubo por más que cita al «Observador» como fuente principal, ya que de otra manera no hubiera accedido a información tan detallada), cambian sustancialmente la realidad y sugieren conductas erróneas de sus actores.
2. Siguiendo el orden de los puntos del artículo a los que específicamente me refiero.
Empieza mencionando que determinado oficial pone en conocimiento de otro, cierta información que posee y que éste ultimo «ordena un inventario».
a. Señor Carrato, informantes, fui comandante (tal vez a diferencia de estos últimos) durante mis 12 años de capitán de Navío, incluyendo Unidades de Combate aquí y en el extranjero, siempre tuve clara mi responsabilidad y mis obligaciones, y dispuesto a aceptar todas las consecuencias que aparejaran mis decisiones, acciones o inacciones, por tanto les digo: nunca necesite ni permití que ningún subordinado hiciera mi trabajo, la información la recibí yo y yo ordené la investigación.
b. Señor Carrato, yo «no decidí» que el inventario no lo hiciera cierto oficial. Sus informantes le tendrían que haber dicho que el procedimiento establece que una vez recibida la información, se genera un «informe» y en base a éste se ordena una investigación a cargo obviamente de alguien de la derecha (de más jerarquía, para que usted lo entienda) del involucrado.
De acuerdo a estos puntos les expreso que no les voy a permitir que pongan en tela de juicio ni directamente, ni por deducción o sugerencia, ningún aspecto de mi carrera.
c. De la misma manera les digo, aunque nadie necesita que yo lo defienda, que toda la cadena de mando procedió de la manera más clara y reglamentaria que corresponde, sin rehuir a las responsabilidades. De hecho la Justicia Civil tomó cartas en el asunto.
Usted no duda de ella ¿verdad? ¿O si?. Por tanto no corresponden expresiones como «nunca aclarado» o «se ignora paradero».
d. Si bien no se relaciona con mi persona directamente, y por ende no me correspondería decirlo, pero por caberme las generales de la ley por haber sido su comandante y por un código que manejamos los militares que se llama «lealtad» , y que tal vez alguno de sus informantes desconozca, lo hago.
¡Qué lamentablemente cobarde es acusar de cosas nunca comprobadas por la Justicia a alguien que no puede salir a defenderse!
e. La última, nunca integré la JUP.
Saludo a usted atentamente
HOL C/N Rubens Romanelli
C.I. 1.323.304-0″
NdR: En la nota de LA REPUBLICA del 9 de noviembre pasado se menciona al Capitán de Navío Rubens Romanelli en una sóla oportunidad y sin presentar acusaciones contra su persona. La investigación periodística de LA REPUBLICA de ninguna manera pretendió afectar ni el honor público de Romanelli, ni mucho menos el de la Armada Nacional, sino todo lo contrario.
En la reciente interpelación llevada a cabo por el diputado Borsari, el ministro de Defensa Nacional, doctor Gonzalo Fernández, confirmó que cuatro fusiles FAL encontrados en el arsenal del economista Feldman fueron sustraídos a la Armada Nacional el 8 de setiembre de 1992.
Esas eran las pistas y los datos que LA REPUBLICA manejaba en el momento de publicar la nota, antes de la interpelación referida. De allí que se rastreó en algunos de los antecedentes de los robos de armas y municiones a la Armada.
Lo que se consigna en el artículo son informaciones registradas por la prensa de la época y nada más que eso. Es de suponer que el C/N Rubens Romanelli compartirá la misma preocupación que la mayor parte de los uruguayos por conocer los vínculos, el origen, el destino de las armas del arsenal de Feldman y por tanto descontamos que cualquier información que posea será aportada en la investigación en curso.
Por tanto, le ofrecemos a C/N Romanelli las mayores disculpas si se sintió ofendido por la revisión de informaciones de la prensa y registradas también en actas parlamentarias. De ninguna manera se intentó acusarlo de nada.
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