"Nino" Pintos: "Agarramos una Intendencia descapitalizada y una sociedad desintegrada"
Arremetió con el «use y tire» de 15 años de gobierno nacionalista. Destacó los 10 puntos que bajó el desempleo en el departamento así como las inversiones que permiten el desarrollo de un polo logístico en la región.
Para hacer un balance de su gestión es importante saber cómo y en qué condiciones se partió.
Tenemos que dividir aquella realidad en tres temas: el departamento, la falta de credibilidad en la institución, encontramos un departamento con un estancamiento productivo muy importante y con un deterioro muy grande. Paysandú es una de las ciudades del Interior que tiene más asentamientos con gente que había quedado excluida en lo social, en lo educativo y en lo productivo, muy compleja de gestionar. Fue muy duro poner la institución municipal de pie y cumplir con la gente. Eso significó una fuerte inversión en distintas áreas. Una en recursos humanos a través de la salud ocupacional, en seguridad laboral entre otros, en condiciones de ingresos a la Intendencia.
¿ Tradicionalmente en la comuna sanducera nunca hubo llamados públicos?
Nunca los hubo. Todos entraban a dedo. Entre las dos elecciones nacionales pasadas entraron 60 personas a dedo que estaban en negro. Ahora hacemos selección de personal que, junto a un proceso de prejubilación en el que se contempló a más de 200 funcionarios, permitió una sustancial renovación con perfil y capacitación para cada área.
¿Cómo es la relación con Adeom?
Es muy buena. En estos años hemos trabajado en base a un convenio que se ha sobrecumplido. Fue un gran logro presupuestar 200 funcionarios por concurso. Fiscalizados por una comisión integrada por intendencia, gremio y concursantes. Es la primera vez que se hace en Paysandú.
¿Con cuántos funcionarios cuenta hoy la Intendencia de Paysandú?
Entre 1.600 y 1.700, pero presupuestados unos 1.100. Hay una población flotante de unos 150 que se toman de acuerdo a cada proyecto encarado. No todos los funcionarios son full time para la IMP. Hay arquitectos, por ejemplo, que tienen 20 horas semanales porque están a cargo de dirigir un determinado proyecto. Cuando ese se termina el contrato también. Hay muchos funcionarios que se financian con fondos externos, no de la comuna. Por ejemplo el plan CAIF, proyectos de cooperación internacional, etc.
En el aspecto más sensible de la población que es lo social y laboral, ¿qué hizo la administración Pintos?
Como nunca Paysandú se ha visto beneficiado con las políticas del gobierno nacional y local en líneas estratégicas de desarrollo. Paysandú tuvo siempre un desempleo superior al promedio del país, por haber sido en una época una ciudad industrial. Tuvo siempre empleo privado que calló, porque siempre tuvo dos o tres punto por encima de la media. Sin embargo, este año Paysandú está por primera vez al mismo nivel de la media y logramos bajar de un 19% en 2001 a un 7,7%. Trabajamos además en el desarrollo de la zona a través del polo logístico en la reactivación del puerto, por ejemplo, la incorporación de Paysandú a las tecnologías de la información y de la comunicación, donde empresas se radican en Paysandú y jóvenes se forman para trabajar. Conformamos además el Centro Público de Empleo (CPE) donde se le da capacitación a la gente para que se pueda reinsertar más fácilmente al ámbito laboral. Otro punto es el vínculo con la Udelar y con la UTU. Se han formado en este período cinco tecnicaturas universitarias con muy buena asistencia y ocho carreras tecnológicas vinculadas a la salud. Paysandú se está posesionando en un centro universitario de carreras cortas.
En cuanto al Presupuesto Participativo (PP), los blancos desestiman en esta campaña las bondades de este sistema y advierten que de llegar al poder lo eliminarán. Argumentan que se trata de «mucho para pocos y no poco para muchos».
Mediante el PP se logró innovar en lo social y gracias a él, Paysandú es carta de presentación en muchas partes del mundo. Se lograron entre muchísimas cosas, mejoras en la salud, la educación, el deporte y la cultura. Por ejemplo: faroles comunitarios en los barrios donde se desarrollan políticas culturales y social integral en el que se integra a toda la familia, un proyecto educativo «Cuenta quien cuenta» que hoy califica entre los 16 proyectos educativos latinoamericanos en la Unicef. Empezamos con 2.500 personas y en 2008 participaron 20 mil y hoy sigue creciendo. Cada año crece un 20%. Los que dicen que es mucho para pocos no conoce el proyecto ni tiene interés en conocerlo. Porque cuando se contempla con el PP a una escuela con cursos, aulas u obras edilicias, por ejemplo, si en esa escuela hay 200 alumnos, el PP ahí contemplo a 200 familias. El Presupuesto Participativo (PP) es una herramienta muy potente que sentados en una mesa no hubiéramos podido imaginar que la gente quería determinadas cosas. La gente es muy buena administradora de esos recursos. El PP joven que se implementó ahora, contempló una población que nunca había sido tomado en cuenta y los gurises están muy entusiasmados.
En cuanto a obras, el eslógan de esta administración es «Obras que Sirven», ¿por que?
-Muchas veces los gobiernos tienen la necesidad de trascender en el tiempo a través de obras faraónicas, con un alto costo pero con poco valor de uso para la sociedad. Acá esta el ejemplo del Estadio Artigas que se construyó en la gestión Larrañaga, pero después de la Copa América (1995) no ha justificado su uso. Hoy tiene una tribuna inhabilitada por fallas. Es una obra para 10 mil personas y cuando hay eventos, no van más de 2 mil. También está el Anfiteatro que costó 1 millón y medio de dólares y que se usa cinco días en el año y con un enorme costo de mantenimiento. Nosotros hicimos sí obras de altos costos, pero de gran contenido social. Por ejemplo, la zanja de Arana que permite regularizar condiciones de vida de mucha gente, ya no habrá más inundaciones para ellos y no estarán más contaminados. Costará 3 millones de dólares pero con gran impacto social y permanente. La Intendencia se capitalizó. No nos quedó ningún edificio sin tocar. En 15 años de Intendencia nacionalista fue el «use y tire». Nunca hubo mantenimiento. Tuvimos que poner todo en marcha para poder avanzar. Partimos de cero. En caminería rural llevamos 800 kilómetros por año. Con las 1.000 cuadras de bituminización en la ciudad juntando los accesos a localidades, se han hecho 120 kilómetros, una ruta entre Salto y Paysandú. Se han gestionado además fondos de cooperación internacional que determina importantes proyectos en el departamento.
¿Cómo ve la continuidad de esta comuna después de la elecciones?
Los cambios en esta Intendencia han sido muy revolucionarios. Esta Intendencia no es la misma que cuando empezamos. Hay cambios que son irreversibles, los tiene que defender la gente y el gremio. Este ahora tendrá que exigir que no haya más entradas a dedos, que sean a través de llamados, por ejemplo. Hoy podemos entregar una Intendencia funcionando en todas sus áreas. No pudimos todavía ingresar en una etapa de ahorro porque desde que iniciamos la gestión hemos estado caminando por la cornisa, ya que los blancos nos dejaron 60 millones en la caja pero 130 millones de deudas en proveedores y una descapitalización increíble.
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