Tienen la Palabra…
«El diputado Lara debe abandonar el Partido Nacional»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El diputado Julio Lara, junto a otros para nosotros ex dirigente nacionalistas de Canelones, han anunciado recientemente que formarán un grupo opuesto al Directorio del Partido Nacional.
La decisión tomada por ese grupo es coherente con todo lo que ha sido la postura que cuyos integrantes asumieran desde poco antes de las elecciones municipales del año pasado en las que apoyaron la candidatura del actual intendente Tabaré Hackembruch, tras un acuerdo que les llevó a ocupar algunos cargos en el Municipio canario.
Tras ello, Lara y su grupo, no sólo han apoyado totalmente la gestión del colorado jefe comunal, sino que se han opuesto a todas las posiciones adoptadas por el Partido Nacional por departamento y también a las del Directorio nacionalista electo democráticamente en las elecciones internas de abril de 1999.
Independientemente de que sería interesante saber qué piensa el senador doctor Jorge Larrañaga, líder de Alianza Nacional, sector al que en un marco muy publicitado se incorporó el diputado Lara tiempo atrás, sobre la actitud tomada por el grupo del legislador canario.
Para mí la postura que adoptan es de una evidente automarginación del Partido Nacional.
Y es coherente con lo que hicieron cuando combatieron la candidatura municipal de su, por lo visto ex partido, para apoyar la del tradicional adversario.
Pero más allá de la «coherencia» de Lara y otros alpinistas de su grupo nos parece que ha llegado la hora de poner punto final a este tipo de situaciones tomando los dirigentes de todos los sectores del nacionalismo una definición que sea sumamente contundente y precisa para que de una vez por todas quienes actúan dentro de un partido respeten sus decisiones democráticas surgidas nada más ni nada menos que de las urnas y cuando no lo hagan queden marginados.
Ciudad canaria – C.I.: 3.483.924-7
Denuncian que Stirling niega ayuda a una familia policial en problemas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Quizás Ud. se pregunte luego de leer mi carta ¿qué puede llevar a una persona a exponer sus problemas ante la opinión pública. ¿Por qué al diario LA REPUBLICA? Mi caso necesita una solución y eso se logra con solidaridad. Pero no es sólo una palabra, hay que practicarla. Leía en LA REPUBLICA que a raíz de una nota sobre «La Cachimba del Piojo», el pueblo reaccionó con su solidaridad nunca desmentida.
LA REPUBLICA es el único diario que me escuchó, porque es el único medio que trabaja en libertad, porque es solidario y los periodistas de ese diario viven la triste realidad de muchos uruguayos sin trabajo y sin hogar.
La que expone este caso es la esposa de un modesto policía con quien ha tenido tres hijos de 6, 8 y 11 años. La mayor, ya habla de ingresar a la Escuela de Policía, porque ama el uniforme que luce su padre. Un hombre que no vive en la casa, ya que de sus funciones en la Comisaría pasa a cumplir otros servicios para mantener a su familia. Ese policía que paga alquiler, luz, agua, que saca créditos para vestir a sus hijos, que tiene deudas y cuando puede, con lo que le queda come.
Si el policía se enferma, las deudas no se cubren. Si el policía muere en defensa de la patria y la sociedad, la familia queda en la calle, en total desamparo.
Mi nombre es Silvia Yanet Tabeira, tengo 31 años y mis tres hijos van a la escuela. En estos momentos, tenemos una deuda de alquiler y desalojo en apenas 23 días. Ese día estaremos en situación de calle, aunque mi esposo trabaje 18 horas diarias. El lunes, cuando recibí el cedulón me pregunté: ¿A dónde recurre la mujer de un policía? Pensé en golpear puertas, esperar a ver qué pasa, instalarme en una carpa frente al Palacio Legislativo mientras el hambre y la miseria nos rodea y nuestros hijos abandonan sus estudios. También puedo ir a un asentamiento llevando a mi esposo y a mis hijos a otro nivel de vida o meterme en una casa vacía hasta que nos denuncien y nos saquen por intrusos.
Yo no quiero arrastrar a mi esposo a la pérdida de su trabajo, porque es un policía honesto. Entonces opté por una posibilidad viable y me dirigí a visitar al ministro del Interior Guillermo Stirling, para plantearle mi problema. Pero antes quise asesorarme y fui a ver al diputado Chifflet debido a todos los comentarios favorables que recibí de ese legislador. Yo estoy desesperada porque está en juego la integridad de una familia, el techo de nuestros hijos, su educación, salud y alimentos. Luchamos por nuestros derechos y yo no estoy dispuesta a dar un paso al costado. El señor Guillermo Chifflet, en conjunto con sus secretarios me atendió y me escuchó con atención dándome ánimo. Algo que aprendí de este hombre es que cualquier ser humano tiene constitucionalmente el derecho a reclamar. Eso yo lo ignoraba.
No estoy pidiendo que me regalen nada. Mi problema de desalojo asciende a diez mil pesos, de lo cual hemos juntado 4.000. Ahora, en 23 días no vamos a poder juntar otros 6.000 pesos, puesto que mis hijos deben comer. Tampoco pido limosna, sino una solución que está en manos del ministro del Interior. Fue el propio diputado Chifflet que me abrió la puerta a una buena solución al comentarle que mis suegros viven en Bella Unión donde tienen una casa chiquita en la cual nos recibirían con amor. Fue Chifflet quien me sugirió visitar al ministro del Interior para pedirle que le diera traslado para Bella Unión a mi marido. Me entusiasmó esa idea y ese mismo día martes 13 me fui caminando del Palacio Legislativo hasta el Ministerio del Interior. Era una buena idea: tendríamos un techo, mi esposo trabajo y mis chicos podrían ir a la escuela. Chifflet me dijo que Stirling era una persona accesible y es cierto. El ministro me recibió, pero para decirme que él no puede hacer nada para solucionar nuestro problema.
Quiero destacar la solidaridad y humildad de la secretaria personal del ministro del Interior, que aunque me atendió cinco minutos logró que el ministro me recibiera. El escribano Stirling dijo estar al tanto de mi dramática situación y que comprende el pedido de viviendas para los funcionarios e incluso el traslado a ese departamento, pero no puede hacer nada, ya que para que entre un policía a Bella Unión, deberá salir otro de allá. Además, dijo que en la misma situación de mi marido hay muchos policías pidiendo traslado al Interior y hay otros que se fueron y ahora piden el reingreso.
Creo que los argumentos del señor ministro no son válidos, porque no voy a aceptar, ni siquiera sin su ayuda, que mi esposo renuncie o salga a robar.
Yo le respondo al ministro que no ha querido ayudarme porque no le interesa la familia de un policía. El ministro dijo que hay muchos policías en la misma situación. Y si hay tantos ¿dónde están sus carpas? ¿dónde sus quejas? O tal vez se callaron, unos se quedaron y otros se fueron y algunos terminaron en la cárcel. La ciudadanía tiene que tomar conciencia, para que los que vengan detrás de mí, aprendan que nadie tiene derecho a instigar o proponer a la esposa de un policía y madre de tres niños que se las arregle sola, o que mi marido renuncie. Esa no es actitud de un ministro del Interior.
Hoy, luego de ver al ministro Stirling declarando por televisión que se están procurando fondos para arreglar las cárceles, pienso, cómo es posible que un ministro busque techo, comida y bienestar para los delincuentes y no trate de amparar a los integrantes de su fuerza, que son a los primero que va a llamar, el día que asalten su casa var
ios rapiñeros armados. La lección es clara y dolorosa. Pero más que nada decepcionante. El señor Stirling se preocupa por el que robó, violó y mató a un conciudadano, pero da la espaldas al reclamo de la esposa de un policía y madre de tres niños que no le pide limosna. Solamente le pide un traslado. ¿Es que eso no está a su alcance? Entonces yo le pregunto al presidente de la República Dr. Jorge Batlle, ¿a dónde va la esposa de un policía cuando el ministro del Interior le da la espalda?
Agradezco al señor director de LA REPUBLICA el espacio que pueda brindar a esta carta. Por mis hijos. Le aseguro a Ud. que he llorado sobre esta carta.
Silvia Yanet Tabeyra – C.I.: 1.907.004-2
Desde Fraile Muerto
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los abajo firmantes, padres, vecinos y amigos de la Escuela Técnica de Fraile Muerto, llegan hasta usted con un triste problema educacional.
Horas antes de iniciarse los cursos, en presencia de alumnos y padre, se recibe la orden de suspender el Internado de la Escuela Técnica de Fraile Muerto. Hoy se vio crudamente el esfuezo de los padres truncado sin piedad. La ilusión de educar a sus hijos, de forjar un porvenir venturoso, como técnicos, se transformó en lágrimas.
Llegamos pidiendo, rogando, que nuestra escuela siga latiendo con los jóvenes de todos los rincones del país.
Atentamente,
Martha P. de Guzmán
C.I: 4.158.889-9 – Siguen 14 firmas
Del diputado Chifflet sobre Magurno
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Escucho propaganda por una lista de la Asociación Española. Dice «vote contra la corrupción», y agrega, «vote contra Magurno».
Me parece una publicidad absurda. Si esa lista tiene alguna prueba de corrupción, debe plantearla públicamente donde corresponda. Lo contrario, es tan grave como la corrupción. Encima, la lista dice «Vote de frente», utilizando una aparente referencia política que ni es verdad ni –como frentista– comparto.
Versiones sobre el señor Magurno, tengo. Pero también tengo –como simpatizante de Fénix– versiones sobre el ex presidente titular de la otra lista.
Solicito, estimado Fasano, que si la lista 11 tiene algún cargo de corrupción, lo publique. No defiendo al señor Magurno, pero me parece indigno acusar sin pruebas. Eso sí es corrupción. Aclaro que no tengo mutualista.
A los lectoresde LA REPUBLICA
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