Voto epistolar: si se aprueba, la Corte deberá instrumentarlo el año próximo
La Corte Electoral será la encargada, en caso de que se apruebe la reforma, de «instrumentar todos los aspectos necesarios para el ejercicio de este derecho, garantizando el acceso a las hojas de votación», según expresa el texto que será sometido a plebiscito, «a partir de agosto de 2010″.
El ex senador y constitucionalista José Korzeniak aclaró que prefiere llamarle «aditivo constitucional» y no «reforma». Señaló que este aditivo se propone establecer una «fórmula abierta», es decir, que será la Corte Electoral quien decida la forma de reglamentar el voto fuera del país, por ejemplo, por vía epistolar o instalando mesas de votación.
«Lo que sí es importante es que el voto en el exterior tenga las mismas garantías que tiene acá en el país», precisó.
A pesar de que la reforma entrará en vigencia a partir del mismo día de su aprobación, el propio texto establece que la Corte Electoral comenzará a trabajar en la reglamentación a partir de agosto de 2010, cuando haya finalizado el ciclo electoral que culmina con las elecciones municipales.
De todos modos, la Corte no tiene un plazo límite para establecer la nueva reglamentación, explicó Korzeniak. «Lo que sucede es que la Corte está obligada a que pueda hacerse efectivo el voto, si no lo cumple, estaría violando la Constitución».
El ex senador dijo que hasta que no quede establecido el procedimiento, no se podrá saber si se instrumentará el voto epistolar, consular o qué otro mecanismo, porque «cualquiera de esas fórmulas puede servir, siempre que ofrezca las garantías de voto secreto y seguro, igual a cuando se produce en nuestro territorio».
Rechazo a cuestionamientos
El especialista dijo que prefiere no utilizar el término «voto consular», porque al ciudadano común le da la sensación de que el escrutinio queda a cargo de los cónsules uruguayos en el exterior. En realidad, lo que se quiere decir es que el consulado es el vehículo para recepcionar los sobres de votación, pero luego los envía a nuestro país y se contabilizan acá igual que el resto de los votos.
Korzeniak criticó los argumentos en contra de este sistema y señaló que la legislación comparada ya ha dado por «superado» este asunto. «Quedan muy pocos países en el mundo que no permiten la votación en el exterior», explicó y recordó que uno de los últimos en incorporar este sistema fue México.
Rechazó algunos de los cuestionamientos que se hacen a este sistema. Dijo que la violación del secreto del voto, por ejemplo, si una familia en el exterior conversa sobre los candidatos que van a votar sus miembros, es algo que ocurre tanto fuera del territorio como en nuestro país. También se estaría violando el secreto cuando un no vidente, por razones humanitarias, ingresa con otra persona al cuarto secreto y, en ese caso, nadie protesta.
«También se dice que los uruguayos en el exterior no pagan impuestos acá y yo pregunto, ¿en el Uruguay, a los evasores les preguntan si están al día con los impuestos antes de ir a votar? Así que argumentar eso es un verdadero disparate», sostuvo.
Korzeniak recordó la situación de una enorme cantidad de uruguayos que viven en el exterior porque trabajan para el Uruguay, por ejemplo, en las representaciones diplomáticas o los soldados que se encuentran en misiones de paz. Calificó muchos de los argumentos en contra del voto en el exterior como «artificiales» y carentes de fundamento.
El proyecto de reforma Constitucional que introduce el mecanismo de voto epistolar en el Numeral 13 del Artículo 77 de la Constitución de la República define en primer lugar que los ciudadanos que viven en el exterior podrán ejercer el sufragio en elecciones, plebiscitos o referéndum a partir de agosto de 2010.
El diputado Edgardo Ortuño (Vertiente Artiguista) impulsor del proyecto explicó a LA REPUBLICA que la decisión de ubicar su vigencia en un tiempo posterior a este ciclo electoral fue determinada por querer «establecer y garantizar los plazos necesarios para la instrumentación adecuada del voto».
«El voto entrará en vigencia en 2014; es decir que no incide, ni busca incidir, en estas elecciones nacionales, ni busca favorecer a ninguno de los partidos en pugna; sí busca procesar, para el futuro, una concepción de país que nos integre a todos», dijo el legislador.
Ortuño indicó que existen varios «controles previos que la Corte Electoral deberá realizar, como el desarrollo de los registros y padrones correspondientes y que deben prepararse adecuadamente».
De la misma manera opinó Walter Pesqueira, ministro suplente en la Corte Electoral, al ser consultado por LA REPUBLICA sobre el tema: «Técnicamente es imposible», contestó.
«No dan los tiempos para que los ciudadanos que residen en el exterior le puedan comunicar a la Corte Electoral en tiempo y forma dónde viven, cuáles son sus datos y que la Corte tenga tiempo de enviarle el material para que ellos puedan ejercer el derecho al voto en un posible balotaje por ejemplo ni siquiera dan los tiempos para mayo del año que viene», señaló al referirse en este último ejemplo a las elecciones municipales.
Ortuño agregó que «no es una cuestión planteada ni para incidir o definir las elecciones que están en curso, ni mucho menos para instrumentarse a las apuradas».
La instrumentación que quedará totalmente bajo la responsabilidad de la Corte Electoral, porque así lo define el proyecto de reforma, deberá «asegurar todas las garantías» y el plazo para definirlo finaliza en agosto del año que viene.
Pesqueira vio positivo que el plazo sea ese, ya que, de lo contrario, no podría aplicarse. «El trámite de modificación de normas no es de un día para el otro», dijo y agregó que además se tiene que dar todo un plazo para los que puedan informar a la Corte de que quieren ejercer su derecho al voto. En el exterior viven 600.000 mil uruguayos y cada uno de ellos deberá informar a la Corte en nuestro país que ejercerán su derecho al voto en las elecciones o en cualquier instancia electoral que se ponga en marcha luego de agosto de 2010 con seis meses de anticipación.
Desde el espacio
Pesqueira, además, recordó un caso en las últimas elecciones de Estados Unidos, las que llevaron a la presidencia a Barack Obama y en las que los astronautas que se encontraban en el espacio en ese momento pudieron votar. A nivel nacional, nombró a los miles de ciudadanos uruguayos que están en el exterior trabajando para el gobierno como los más de 3 mil soldados que se encuentran en el Congo, Haití, etc., y no pueden votar así como los ciudadanos que se encuentran trabajando en la Antártida «es un disparate que ellos no puedan».
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