Mujica: "Para ganar la elección no se puede serruchar al país"
Con una caravana que impresionó incluso a los organizadores, el Frente Amplio cerró su campaña en Soriano. La rambla mercedaria se vio inundada de banderas tricolores que acompañaron el recorrido de la «colcha de retazos» la gigantesca bandera transportada por los militantes de a pie de la izquierda que, en un clima de algarabía la desplegaron para realizar el recorrido.
Sobre las 18 horas, la fórmula presidencial del Frente Amplio fue recibida por el obispo diocesano de Mercedes, monseñor Carlos María Collazzi, con quien mantuvieron una breve entrevista. La oportunidad fue propicia para el reencuentro entre Collazzi y su antiguo profesor, Danilo Astori. Tras la audiencia José Mujica expresó que esta entrevista era «una deuda pendiente» que tenía con Collazzi para «hablar con quien representa al mundo cristiano católico, porque existen una cantidad de cuestiones colindantes que son del reino del hombre, pero algo tiene que ver el reino de Dios. Lo social, el funcionamiento en redes».
Posteriormente, en el acto realizado en plaza Artigas, Mujica afirmó «la dicotomía campo contra ciudad, y ciudad contra campo» ya que «si tenés un campo que está jodido, la ciudad va a estar jodida, inapelablemente». Insistió en la necesidad de apuntar al trabajo calificado de los uruguayos para «toda esa pirámide de insumos que supone el avance agrícola y tecnológico». Remarcó «tenemos que convertirnos en una potencia que venda inteligencia de nuestros hijos». Explicó que «las campañas electorales no pueden ser una sarta de bolazos» ya que «hay mucha cosa pa’hacer, pero lo mucho que hay para hacer necesita en primer termino con qué y si la economía no funciona no tenemos lana pa’nada, y esto es estratégico, por lo tanto tenemos que cuidar la inversión que viene de afuera, la capacidad de ahorro nuestra y la ventaja que tenga la clase media que tenga la sensación de que en este país se puede guardar un peso y tenerlo y no te lo van a afanar». «Nosotros vamos a todos lados y decimos, el Uruguay es un país serio, sus ministros no son coimeables, vayan a invertir al Uruguay, vale la pena» sostuvo el candidato. Indicó que «cuando tras el afán de llegar al gobierno se cuestiona la viabilidad y la necesidad de la inversión, eso se llama desde el punto de vista histórico una negativa para el destino de nuestra nación». Ya que «no vale la pena llegar al gobierno con esos recursos. Si somos de este país, podremos y tenemos abismales diferencias, pero tenemos que tener puntos comunes, mínimos. No podemos bregar para que en este país no exista inversión ni andar jeteando que no hay garantía, ni que esto y que el otro, porque lo que estamos haciendo es serruchar el país».
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