Batlle es partidario de revisar la "laicidad"
Bajo el título «El Uruguay que necesitamos», Batlle brindó al mediodía de ayer una conferencia organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. Su charla de una hora y media fue seguida atentamente por ministros, legisladores, el ex presidente Julio María Sanguinetti y el ex presidente del Frente Amplio, Líber Seregni.
En su discurso, el mandatario destacó en varias oportunidades la labor realizada por los gobiernos en los últimos 15 años, los cuales permitieron, dijo, comenzar a analizar nuevas transformaciones.
«Nada de lo que se está haciendo ahora o de lo que se debe hacer ahora, se puede hacer si no se hubieran hecho otras cosas, ayer, antes de ayer. El Uruguay necesario no es un invento, es un proceso», dijo Batlle, quien reiteró: «Yo no inventé nada, yo trato de seguir el ritmo».
Recordó que gracias a la discusión generada entre 1985 y 1990 en torno a los derechos humanos, permitió que hoy esté la Comisión para la Paz para encontrar una solución definitiva al tema de los desaparecidos durante la dictadura.
Agregó que en estos 15 años «se han eliminado factores permanentes de discusión, se han consolidado estilos y formas que determinan que al haber resuelto esos problemas la sociedad entonces empieza a prepararse y a demandar que se resuelvan otros problemas. Esto está por encima de los partidos políticos, inclusive de las ideologías, está por encima de nuestras diferencias personales. Esto requiere y reclama que todos nos pongamos a reflexionar sobre esos temas, a juntarnos en algún lugar a hablarlos en voz alta».
En este ámbito, Batlle se refirió a la educación y a su laicidad. El jefe de Estado entiende que «el laicismo nos ha llevado a decir lo que el laicismo no quiere decir. El laicismo nos ha llevado a decir que, como no podemos ser ni hinchas de Peñarol, ni hinchas de Nacional, ni hinchas de Wanderers, ni hinchas de Bella Vista, el fútbol no existe.
Entonces la bolilla fútbol no existe porque somos laicos. Grave error. Los valores morales, los valores éticos, tienen que estar en la base de la enseñanza de los seres humanos. El otro día, comí un asadito con un núcleo reducido de diputados de la (Lista) 15, y cuando estábamos por el postre dije: che muchachos, han pensado que la única cosa común que tenemos es que inexorablemente nos vamos a morir. (…) Esa es una reflexión que muchos se hacen. Yo no soy bautizado, no formo parte de ninguna religión positiva, soy krausista en la medida que puedo serlo hoy. Pero me pregunto, ¿no será hora que nosotros empecemos a dar la teoría de los valores y a la reflexión sobre las cosas del por qué el ser humano, además de tener pierna, ojos, brazos, oídos, quiera a lo largo de la historia alguna razón para reflexionar sobre otras cosas? ¿Podemos nosotros seguir diciendo que el fútbol no existe porque no queremos ser ni budistas, ni islámicos, ni católicos, ni umbandistas, ni ateos, ni agnósticos?».
«¿Por qué no empezamos a pensar un poco más en profundidad en cómo les trasmitimos a los jóvenes desde la enseñanza primaria los valores éticos a los cuales, sea quien sea y de la religión que sea, todo el mundo tiene que ajustarse para vivir?». Cabe recordar que tiempo atrás, las autoridades de los intitutos católicos reclamaron que se universalizara la educación religiosa a la vez que solicitaron subsidios para sus colegios.
La verdad
Batlle sostuvo que «la sociedad uruguaya no solamente ha procesado un cambio formidable sino que es una sociedad que exhala capacidad e inteligencia, además sentido común y comprensión. No dudo que seguiremos teniendo diferencias en cuanto a los procedimientos adecuados, a cómo alcanzar fines que son comunes: el deseo de justicia y equidad». Batlle también se refirió a la situación de los bancos públicos. En tal sentido les reclamó que «expresen la verdad. Si en los últimos 40 o 50 años tuvimos que hacer previsiones o provisiones y no pudimos hacer todas porque no se podían hacer, hay que llegar a un instante que hay que poner las cosas arriba de la mesa». Además, afirmó que tal vez dentro de unos 10 o 15 años se realice un «holding» de los bancos del Estado.
El mandatario expresó que el plan estratégico del gobierno es «ver si en 10 años podemos tener un Estado chico muy capaz, muy fuerte, con gente muy bien paga, muy profesional». En ese sentido dijo que hay cosas que modificar: «hoy un ministro gana menos que el chofer de Eva Holz (directora del Banco Central).
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