48 votos en 76. Satisfactorias explicaciones de la ministra y solidaridad con Huidobro y Parada

Diputados apoyó a Muñoz tras 7 horas  de interpelación por el caso Maciel

Para los representantes de los partidos Nacional, Colorado e Independiente, no fueron lo suficientemente claros y atendibles los informes que la ministra de Salud, María Julia Muñoz, el subsecretario Eduardo Fernández Galeano y el director Daniel Olesker dieron ayer en sala en medio de la interpelación promovida para esclarecer irregularidades administrativas en el Hospital Maciel y en la construcción de policlínicas en el departamento de Canelones.

Pero esa visión política quedó en franca minoría y por 48 votos en 76 legisladores presentes se dictaminó que las explicaciones de estos jerarcas fueron «satisfactorias», se declaró la «absoluta certeza de que el gobierno actuó, actúa y actuará con total claridad y transparencia en todos los asuntos del Estado» y se expresó la solidaridad política con el senador Eleuterio Fernández Huidobro y con el director del Hospital Maciel, Daniel Parada, «así como con los trabajadores de la salud y los familiares de estos que son víctimas de una campaña difamatoria con claros intereses electorales». Así resume la moción presentada por la bancada del Frente Amplio que resultó apoyada, repito, por 48 en 76 diputados. Fue una jornada parlamentaria agotadora, ominosa y abrumadora en números. Siete horas se extendió el llamado a sala. Sin embargo, a la interpelación le sobraron tres horas de debate. Comenzó a las 11.30 horas y a las 15.28 el propio diputado que promovió la interpelación, Jorge Gandini (Alianza Nacional), dijo, tras la extensísima intervención de la ministra Muñoz, que «para mí, a esta altura de los acontecimientos la interpelación está terminada». Claro, no fue porque se sentía satisfecho ante las respuestas dadas por la jerarca, sino porque entendía que tanto Muñoz como Fernández Galeano y Olesker sistemáticamente habían evadido dar respuesta a sus interrogantes, que ­a ciencia cierta­ no fueron muchas.

Gandini preguntó: «¿Hay antecedentes en el Hospital Maciel o en alguna otra dependencia de Salud Pública de empresas que aportaran con un proyecto educativo laboral y que por ello cobraran más caro sus servicios?». También si «¿se cumplió la anunciada cooperativización de la empresa Cladiner, responsable de la limpieza en el hospital Maciel?» Y además, «¿el servicio ofrecido por Cladiner es un 30% más caro en comparación con el resto de las empresas de limpieza que brindan un servicio similar?» y si «¿los cursos educativos a los empleados de Cladiner se realizaban dentro o fuera del horario de trabajo?» y si «las horas de estudio, ¿se pagaban como horas trabajadas?». Pero el legislador nacionalista no sólo preguntó. También calificó. Dijo que la licitación en la que la empresa cuestionada (Cladiner SA) ganó «fue hecha a medida» por el director del Maciel, Daniel Parada, para facilitar su ingreso al hospital. También sentenció que debido a la sobrefacturación en los trabajos de limpieza del nosocomio, irregularidad investigada actualmente por las autoridades, «no se pagó al BPS, ni a la DGI ni hubo el aporte de garantía de fiel cumplimiento por parte de la empresa Cladiner». Gandini se preguntó en reiteradas oportunidades si en el caso Maciel «estamos ante un desacierto de las autoridades sanitarias o una maniobra por parte de la empresa», y agregó además que tenía derecho a pensar que en este caso «hubo negligencia o error administrativo (aunque) no delito ya que eso lo determinará la Justicia», adelantando que «mañana (por hoy) mismo me pondré en contacto con la jueza actuante para ponerle al tanto de todos los antecedentes que poseo». Como en toda interpelación que se precie hubo pasajes con insinuaciones, bravuconadas y escarceos. Alvaro Vega (MPP) fue el primero en salir a defender la gestión en el Hospital Maciel y esa acción le valió el mote de «Chirolita» por parte del diputado herrerista José Carlos Cardoso. «Queremos escuchar a Chasman (ventrílocuo propietario de aquella marioneta) luego de haber escuchado a Chirolita», dijo el nacionalista. Un rato más tarde y desde la misma bancada blanca, Pablo Iturralde intentó ­sin éxito­ agitar el debate asegurando que el diputado Vega no tenía el valor para sostener «cara a cara» su posición en defensa del gobierno. Vega sólo atinó a sonreír y calificó a Gandini de llevar adelante una «interpelacioncita» y de tener un «cerebro pequeño». Brenta (Vertiente Artiguista) vaticinó que los que hoy acusaban al gobierno de irregularidades «seguramente se van a retractar en el futuro» y Luis Rosadilla (CAP-L) dijo que el interpelado había sido el senador Fernández Huidobro, aseveración compartida.

 

HUIDOBRO

Consultado sobre el llamado a sala, el senador y líder de la CAP-L (Corriente Acción y Pensamiento-Libertad) Eleuterio Fernández Huidobro dijo que «esperaba un adversario de fuste y no alguien que hubiera leído algunos titulares de diarios».

«Cuando el diputado García Pintos denunció la muerte del tupamaro Arteche y por el libro sobre Zabalza Eleuterio Fernández Huidobro y José Mujica fueron citados a declarar a la Justicia, ninguno de los dos hizo uso de los fueros. La Justicia archivó ambos casos. Espero que Gandini tenga la misma actitud», afirmó Huidobro.

Por su parte, el diputado del mismo sector frentista Carlos Gamou, intimó a Gandini «a no ampararse en sus fueros para difamar e injuriar al Ñato Huidobro y a Pepe Mujica, como ellos no lo hicieron cuando debieron ir a la Justicia. A ver si banca o si prefiere ir en cana por mentir».

 

«El jefe político pidió interpelar»

Para la ministra María Julia Muñoz, su llamado a sala concretado ayer respondió exclusivamente a una acción política del Partido Nacional. «El jefe político del Partido Nacional pidió a sus legisladores que nos interpelen, así que es mentira que se pretendiera evitar este llamado a sala», dijo Muñoz a manera de respuesta a un comentario del propio Jorge Gandini, quien antes había señalado que hubiese sido mejor haber evitado la instancia parlamentaria de ayer.

Muñoz desterró toda sospecha de corrupción en los errores administrativos que jurídica de su cartera viene investigando acerca de la sobrefacturación en los servicios de limpieza del Hospital Maciel. «Pasa que acá hay gente que no quiere hospitales públicos, y son los mismos que defienden las privatizaciones», disparó Muñoz mirando hacia la bancada del Partido Nacional, al tiempo que brindó detalles sobre la higiene hospitalaria del Maciel. «En el año 2000 ­dijo­ el indicador de infección hospitalaria en el Maciel era de 7% cuando los guarismos máximos tolerables, según la OMS, son de 5%. Hoy ­aseguró­ estamos en 2,7%». Muñoz descartó más medidas administrativas hasta que no se culminen las cinco vías de investigación y aseveró que el director del Maciel, Daniel Parada, cuenta «con todo nuestro respaldo».

 

Clanider y el papel de la prensa

La temprana decisión del diputado Jorge Gandini de no proseguir con la interpelación luego que los jerarcas de Salud Pública hicieran su primera intervención argumental, dejó un retrogusto a poca argumentación política en la boca. Después que Gandini abortó, apenas agregó como novedad que acudirá a la Justicia con los datos que posee sobre la situación de la tercerizada empresa de limpieza en el Hospital Maciel y acerca de los errores administrativos en la construcción de cinco policlínicas en el departamento canario. También aportó como novedad que personal de Clanider SA afectado a la limpieza del nosocomio «salía en horario de trabajo en el hospital a limpiar casas particulares, tiempo que luego igualmente se facturaba a la administración pública».

Al respecto, la ministra Muñoz dijo desconocer tal denuncia pero que a priori «muchas» de las acusaciones del diputado Gandini «son infundadas». Durante el debate, los legisladores nacionalistas insistieron en que las irregularidades administrativas del Maciel quedaron en evidencia «por el papel de la prensa que fue ­se dijo- el gran auditor». Desde el oficia
lismo en tanto se respondía que «la prensa mintió» en esas denuncias y que, en realidad, la investigación se disparó a instancias del propio director del nosocomio a comienzos de este año.

Los diputados de la CAP-L Luis Rosadilla, Carlos Gamou y Javier Salsamendi fueron los más críticos con lo publicado por los medios y especialmente por el semanario Búsqueda y el diario El Observador «que falsearon la información». El subsecretario de Salud, Fernández Galeano, llegó incluso a medir con precisión de cirujano los espacios destinados por algunos medios sobre este caso. «Alguna prensa destinó la primera plana de 17 ediciones, 5 editoriales y 60 notas de 3/4 y hasta de una página de extensión sobre la situación del Maciel.

Con todo eso, se podrían escribir en forma completa 17 diarios de formato tabloide», ejemplificó.

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