"Si pierde el FA, Lacalle recorta inversión social y sube impuestos"
«Vamos a suponer que el Frente Amplio pierde la elección», propuso imaginar Mujica ayer en un acto en el Club Social Peñarol, en Sayago. Luis Lacalle, alertó Mujica, recortaría las políticas sociales con «la motosierra» e incrementaría los impuestos sobre los asalariados.
Con un nuevo gobierno blanco «los salarios más bajos van a cargar con el peso de un incremento en la carga impositiva y con un aumento en los costos al consumo», afirmó el candidato frentista, para quien otra administración de Luis Lacalle aumentaría el IVA «en cuatro o cinco puntos».
El presidenciable frentista explicó que en la elección del 25 de octubre «estarán en juego» los criterios para «distribuir la riqueza» mediante políticas sociales y negociaciones colectivas a través de los Consejos de Salarios. «Ellos no quieren Consejos de Salarios ni políticas sociales», acusó.
«El Estado tiene que obligar a repartir» porque «toda intervención que regule es una garantía», dijo Mujica, al recordar «la simpatía» que expresó en 1912 José Batlle y Ordóñez ante los sindicatos, a los que consideraba como «los abogados de los más débiles». «Esta misma discusión se dio hace 100 años, cuando criticaron al Pepe Batlle por haber aprobado las pensiones a la vejez», remarcó.
Mujica denostó a los opositores que «se acuerdan de todo lo que gastamos en políticas sociales» al tiempo que «se olvidan de las millonadas que le costó al pueblo el salvataje de los bancos fundidos».
El gobierno del presidente Tabaré Vázquez, sostuvo Mujica, «ayudó a gente muy pobre para que pudiera comer». «Ojalá hubiéramos podido gastar más para llenar la panza de nuestro pueblo», exclamó el candidato frentista. «Nos dicen de todo porque nunca pasaron hambre», cuestionó.
«Me siento orgulloso de haber participado del gobierno junto a Danilo y los demás compañeros», enfatizó, antes de recordar que «cuando los
pobres pueden comprar más arroz, harina, lentejas y fideos, van a los almacenes de la periferia, donde generan trabajo y activan el mercado interno».
Mujica explicó además que «hay una diferencia esencial entre la izquierda y la derecha», que tiene que ver con «una cuestión humanitaria» respecto a las personas más necesitadas, porque se trata de visiones contrarias: «No creemos que el hombre sea el lobo del hombre» sino que «creemos que la solidaridad y la fraternidad valen la pena», insistió anoche el presidenciable del Frente Amplio.
La izquierda, afirmó Mujica, tiene «una preocupación por aminorar la distancia entre las clases sociales» y refleja además una voluntad por «elevar a los que están en el fondo de la sociedad».
Respecto al desarrollo de la campaña electoral, Mujica describió las actitudes de sus contrincantes y reafirmó que el pueblo uruguayo se encuentra ante «una puja electoral» y «no ante una guerra». «El pueblo blanco y colorado no es nuestro enemigo; tan sólo tenemos un puñado de dirigentes que son nuestros adversarios», señaló, al convocar a movilizarse para captar votos «sin ofender ni agredir».
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