DENUNCIA EN COLONIA
La DGI presentó ante la Justicia Especializada en Crimen Organizado, una denuncia penal por «defraudación tributaria» contra una empresa distribuidora de productos lácteos radicada en Colonia. Los inspectores del fisco constataron, en 2007, la existencia de una «facturación paralela» por parte de la empresa, por lo cual se inició el proceso administrativo y la posterior denuncia penal contra sus responsables, indicaron fuentes del organismo a LA REPUBLICA. La distribuidora de lácteos poseía «un doble juego de facturas», por lo cual «una parte de la facturación se declaraba en forma normal, mientras otra parte no se declaraba y se evadía. Eran como dos empresas, una dentro de la ley y otra por fuera», explicaron las fuentes. La defraudación «desde el punto de vista fiscal es una de las modalidades de mayor peligrosidad, porque significa una maniobra de mayor elaboración, es decir, una organización paralela para evitar la tributación». La deuda de la empresa alcanzó una cifra cercana al millón de dólares «a lo cual se le debe agregar sanciones, como multa por defraudación y recargos», por lo cual «la cifra final estimada por la DGI es muy superior». La deuda se gestó por la evasión de IVA.
La constatación del perjuicio al fisco implicó la radicación de la denuncia ante la Justicia. El proceso recayó en la jueza especializada en Crimen Organizado de 1er. Turno, Graciela Gatti. Los propietarios de la empresa no se presentaron ante la jueza en la fecha estipulada.
Compartí tu opinión con toda la comunidad