Mujica y Astori resaltaron que el FA "cambió la historia y demostró capacidad de gobernar"
«Pídanle al pueblo que no vote contra sí mismo», clamó el candidato José Mujica a los vecinos que se congregaron en el Club Social La Paz, una ciudad canaria donde el Frente Amplio había obtenido el 56,4% de los votos en las elecciones internas del pasado 28 de junio.
Los candidatos del Frente Amplio a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República, José Mujica y Danilo Astori, coincidieron en remarcar que la izquierda uruguaya cuenta ahora con «los logros» del actual gobierno de Tabaré Vázquez para salir a conquistar el voto de la ciudadanía.
«Me siento orgulloso de pertenecer a un gobierno que invirtió en políticas sociales, porque política social no es plata tirada. ¡Plata tirada es la que se gastó para el salvataje de los bancos!», afirmó Mujica, que encabezó junto a Astori un primer acto en la localidad de Sauce y luego otro en La Paz.
Mujica remarcó que el gobierno de izquierda triplicó el Salario Mínimo Nacional, duplicó las jubilaciones más bajas, e incrementó un 20% a las pasividades en general. «Ya no son versos; ya no son promesas: ¡son realidades, y son agresivas verdades!», afirmó.
En una enérgica defensa de las políticas sociales del primer gobierno de izquierda, el presidenciable subrayó que «habría miles de niños que no estarían vivos», si la gestión de Vázquez no hubiera tomado la iniciativa de implementar el Plan de Asistencia Nacional a la Emergencia Social (Panes).
Sólo en «Las Láminas» y «Las Piedras», los barrios más pobres de Bella Unión, en el departamento de Artigas, recientes estudios médicos demostraron que habrían muerto «más de 200 niños», ilustró.
En referencia a los dirigentes blancos y colorados que criticaron el Panes, Mujica señaló con tono acusatorio: «hay mucho tipo que nunca pasó hambre ni padeció necesidades». «Nuestro sueño», se explicó, «es un mundo sin clases; pero si las hay, evitemos que haya distancia entre ricos y pobres».
No obstante, Mujica fundamentó la necesidad de asegurar un segundo gobierno del Frente Amplio para «profundizar los cambios sociales». «Somos los primeros en reconocer que tenemos que ir por más», dijo, «pero debemos recordar que recibimos un país con casi un millón de pobres que tenía 80 mil peones de la ganadería a los que no se les respetaba la ley de ocho horas aprobada ya en 1916″.
Añadió que resultó necesario el advenimiento de un gobierno de izquierda para que las sirvientas fueran contempladas por la legislación social, para que pudieran disponer de aportes jubilatorios.
Mujica comparó los debates políticos acerca de las políticas sociales del gobierno de Vázquez con las resistencias que debió superar José Batlle y Ordoñez para que el Poder Legislativo aprobara las pensiones a la vejez. «Estamos ante la misma discusión; es una discusión ética y moral frente a la que los uruguayos tenemos que aprender a ser más solidarios con quienes más necesitan», reprochó. El vicepresidenciable Danilo Astori sostuvo, por su parte, que el gobierno progresista «empezó a cambiar la historia del país, y demostró que Uruguay se puede conducir con un modo diferente a los métodos que utilizaron los partidos tradicionales».
«Ya no son discursos: ahora son hechos; tampoco son promesas», fundamentó Astori, para quien «el principal logro del gobierno fue devolverle la confianza a la gente, y no sólo a los frenteamplistas, sino a todos los uruguayos que comenzaron a tener esperanza y dejaron de pensar en emigrar».
«El Frente Amplio tiene un ejército de compañeros que puede salir a la calle a decirle a nuestros compatriotas que sabemos gobernar», afirmó Astori, para quien «el objetivo político más importante y fundamental es conseguir un segundo gobierno del Frente Amplio encabezado por José Mujica».
Astori recordó que «la producción nacional creció un 40% en cinco años», y propuso trazar como meta, para un segundo gobierno de izquierda, un crecimiento de otro 30%. «De cada cien pesos que se producen en Uruguay, 20 se invierten en el país; tenemos que llegar a 25 pesos invertidos por cada cien producidos para poder crear otros 200 mil puestos de trabajo en los próximos cinco años», dijo.
También destacó que el gobierno progresista «creó un sistema revolucionario de salud» al que serán incorporados los jubilados y los cónyuges, y recordó que las Asignaciones Familiares percibidas por los hogares pasaron en cinco años de $238 a $700 por cada menor que asiste a un centro educativo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad