Las internas en el alma legislativa
Nadie dejó espacio a la tristeza. Nadie permitió que el disgusto o el enojo le surcaran el rostro. Eso, de un lado. Nadie lució más que una sonrisa distendida. Nadie desbordó el chiste ameno, dispuesto al abrazo y a la comprensión. Eso, del otro lado. Unos y otros los que sentían que ganaron algo y los que percibían que algo se les perdió en las urnas exhibieron urbanidad, al menos en el prólogo de la media hora previa del plenario de Diputados y también durante la misma.
Tan en eso estuvieron, que el presidente Arregui redundó en timbrazos de advertencia como una responsable, emotiva apelación a respetar a quienes exponían.
Consecuencias de las internas.
En palabras más sencillas, fue un cotorreo estridente, zumbador, por momentos algo escandaloso, como cuando ingresó Washington Abdala, bromeando, estrechando manos y deformada la boca por las carcajadas, símbolo inesperado de su nueva situación. Un hombre fuera del sistema. Parece que le ha sentado cual aspirina a quien dolían las hemorroides. ¿Las exposiciones? Hubiera sido igual si se hubiesen suspendido. Nadie les prestó atención.
Durante esa media hora, y pese al esfuerzo de Arregui, el plenario fue la representación más fiel, en dos siglos, del «Conventillo de la paloma». Acaso destacó Alvaro Vega (Espacio 609) homenajeando a aquellos médicos pioneros que hicieron el primer transplante de riñón en Uruguay, en 1969.
O el sanducero David Dotti (Alianza Nacional) reclamando por la reforma de un Estado enfermo de inutilidad y burocracia.
O Víctor Semproni (Congreso Frenteamplista) declamando con cierta monotonía su dolor e indignación por lo ocurrido en Honduras, «el regreso de América Latina a la era de las cavernas».
En uno de los palcos observaba el presidente del Congreso de Diputados de España, junto a otros invitados. Se fueron rápido. Habrán pensado que, por uno de esos comunes errores de las agendas nutridas, alguien los hizo caer en el sitio equivocado. En fin, queda la esperanza de que se hayan divertido, aun en la incomprensión.
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