Media hora previa con ausentismo
El número seis, ¿es especial, fatídico? ¿En la Cábala? ¿En los primeros textos de las religiones mesopotámicas?
No sé, pero al presidente Arregui, ayer en Diputados, le faltó un sexto orador. Por más que llamó al que estaba anotado, y luego se cansó de convocar a quienes seguían en la lista, no hubo caso. La media hora previa cerró con el quinto. Varios quedaron inquietos por ese eventual significado, musitando oraciones.
En fin, Esteban Pérez (Espacio 609) apeló a una voz emocionada para relatar la vida de sacrificio de los pescadores.
Luego pasó a una más picante para denunciar la ignorancia de la oposición de un decreto que el Ejecutivo aprobó para atender las reivindicaciones de esa gente. Estratégicamente, Esteban, una pinturita.
Pablo Abdala (Herrerismo) admitió el aumento de recursos en educación lo que puso a más de un oficialista al borde de la apoplejía, pero luego dijo que había demasiados locales docentes como la Escuela Nº 140 de Camino Maldonado en condiciones edilicias inaceptables.
A los antes sofocados les volvió el pulso: era el mismo Abdala de siempre; no había habido transformación.
Nelson Pérez (Alianza Nacional) impresionó, al menos de perfil: ¡igualito a Sanguinetti! Pero el reclamo de falta de respuesta oficial frente a la ola de accidentes en Ruta 5, a la entrada de Sarandí Grande, pese a que un Consejo de Ministros allí realizado prometió una rotonda, lo hizo con una vocecita que ni siquiera la abuela resfriada del hombre de las cejas hirsutas pudo haber tenido.
María Elida Argüello (Partido Socialista) sorprendió encrespándose porque no hay un marco legal para el destino final de los residuos.
Y en el quinto lugar, que jamás pudo imaginar sería el último, Fernando Longo (Liga Federal Frenteamplista) rescató testimonios de humildes vecinos que cumplieron con las contrapartidas del Plan de Emergencia. ¿Cuándo los obtuvo? Y, ahora, en plena campaña. Lástima, antes hubieran sonado mejor.
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