Acosadores sexuales con las horas contadas en Uruguay
Quizás el de mayor trascendencia es el que resultó aprobado por unanimidad de los miembros presentes (senadores de los tres partidos) que previene y sanciona el acoso sexual en el ámbito laboral y en las relaciones docente-alumno. (Ver nota aparte).
Asimismo, el Senado dio sanción al proyecto de ley que regula lo concerniente a los talles de las prendas de vestir. Y, finalmente, aprobó la creación del archivo de programas de radio y televisión.
En la hora previa además del siempre anotado Lapaz el ingeniero Gustavo Marela (supliendo a Eduardo Ríos, a Oliver y a Guarino) hizo un panegírico del gobierno al tiempo que criticó duramente el discurso de la FRU. Penadés abogó por aliviar los costos de producción de pan, tan elevados que la mitad del pan se elabora en forma clandestina. Gallinal, por su parte, recordó que el hecho de que las elecciones internas no sean de carácter obligatorio no significa en modo alguno que militares y policías no puedan ejercer su derecho constitucional.
Entrando de lleno en el orden del día, les cuento, caros lectores, que correspondió al doctor Alberto Cid informar sobre la creación del Archivo audiovisual, proyecto de ley que viene a llenar un vacío y a salvar una carencia de nuestro país en ese ámbito. Explicó que la iniciativa de su correligionario diputado Jorge Orrico crea dicho archivo en la órbita del Sodre, y que el acceso al archivo será libre. Las emisoras de radio y televisión deberán entregar semanalmente copia del total de los programas emitidos durante la semana anterior, incluyendo también las «tandas» publicitarias.
Vino luego el tratamiento de un asunto controversial y espinoso. Me refiero a la norma sobre talles de ropa, texto legal originado en una idea del diputado blanco floridense Carlos Enciso. Como es de público conocimiento, el proyecto de ley remitido por la Cámara Baja sufrió modificaciones sustanciales en el transcurso de su tratamiento en el ámbito de la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión de la Cámara Alta.
Margarita Percovich explicó que el texto proveniente de Diputados obligaba a todos los fabricantes y comerciantes del ramo a disponer de todos los talles de ropa de modo que las personas entradas en carnes no se vieran discriminadas. Pero hete aquí que tan loable iniciativa encontró la oposición de las cámaras empresariales del ramo, las cuales, convocadas a la Comisión senatorial, hicieron ver las dificultades insalvables para cumplir la norma. Explicaron que es imposible, para las pequeñas boutiques que conforman la inmensa mayoría de los comercios dedicados al rubro, contar con todos los talles, por lo que la idea que vino de Diputados era inaplicable en el Uruguay de hoy.
La Comisión debió, pues, introducir modificaciones aunque tratando de mantener el espíritu del proyecto. En términos similares se expresó Mónica Xavier, diciendo que el nuevo texto es un primer paso, y que es preciso dar la batalla cultural para modificar los hábitos alimenticios que llevan a la obesidad así como combatir los estereotipos impuestos por la moda.
Lorier afirmó que, independientemente de la justicia de la iniciativa, los miembros de la Comisión se dieron un «baño de realidad» que les permitió calibrar las dificultades que el proyecto original establecía para los fabricantes y comerciantes. Gallinal hubo de afrontar la dura tarea de contradecir a su correligionario Enciso. Destacó que lo importante es poner el tema de la discriminación hacia los gordos sobre la mesa, y que si bien las modificaciones alteran el proyecto original, se ha flexibilizado psitivamente la normativa. Mencionó como modificación valiosa que se encomiende al Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) la tarea de determinar las medidas universales para los distintos talles que respondan a las características antropométricas de la población, tomando en cuenta las recomendaciones del grupo correspondiente del Mercosur.
Aprobado por 20 en 20 presentes, el proyecto vuelve ahora a Diputados para que éstos se pronuncien. Si aceptan las modificaciones, el proyecto pasará al Ejecutivo para su promulgación; de lo contrario, habrá que convocar a la Asamblea General y estar a lo que ésta resuelva.
Veremos.
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