Gafisud evalúa actuación de Uruguay
Una delegación del Gafisud arribará mañana a Uruguay para evaluar los avances normativos alcanzados por el país durante los últimos años en la conformación de políticas públicas para combatir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
Los representantes del organismo intergubernamental, con base regional en América del Sur, iniciarán una ronda de contactos con representantes estatales y agentes privados, tras lo cual se elaborará un «informe preliminar» sobre la realidad detectada en el país.
Cinco evaluadores, un observador y dos representantes de la secretaría del Gafisud, todos actores importantes del combate al lavado de activos en sus respectivos países, se reunirán este lunes con el titular de la Secretaría Nacional Anti-Lavado de Activos, Ricardo Gil Iribarne, iniciando los contactos con los operadores y expertos uruguayos en la materia.
La presentación del «informe preliminar» será el inicio de la evaluación de Uruguay por parte del Gafisud, puesto que tras un proceso de discusión entre todos los países miembros el plenario del organismo emitirá, bajo consenso, la evaluación definitiva sobre los avances y vulnerabilidades del sistema uruguayo.
Gafisud es una organización creada en 2000 para «combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, a través del compromiso de mejora continua de las políticas nacionales contra ambos temas y la profundización en los distintos mecanismos de cooperación entre los países miembros».
La organización está integrada por todos los países de América del Sur, con excepción de Venezuela, y el agregado de México, pero cuenta con el apoyo externo de España, Estados Unidos, Francia, Portugal, el FMI, Interpol y Naciones Unidas. La visita a Uruguay se encuentra dentro del cronograma de la tercera ronda de evaluaciones propuesta por el Gafisud entre sus países miembros.
«Estamos mejor preparados»
La última evaluación del Gafisud sobre Uruguay se remonta a noviembre de 2005. El informe alertó sobre las carencias en recursos humanos, la falta de implementación de normas y de aplicación de medidas legales represivas para el combate de estas modalidades delictivas, así como carencias en el control de los casinos públicos, el sistema inmobiliario y la administración de sociedades.
En este sentido, el titular de la Secretaría Antilavado de Activos, Ricardo Gil Iribarne, se mostró confiado en el futuro resultado de la evaluación, puesto que «se ha trabajado mucho, aunque debemos seguir trabajando porque todavía falta mucho más».
El principal avance de Uruguay «es que se reconoció la existencia de lavado de activos y se trabajó en consecuencia, teniendo hoy 35 procesados por estos delitos, con sus bienes congelados o incautados, cuando antes la ley estaba pero no se agarraba a nadie», estimó Gil Iribarne en declaraciones a LA REPUBLICA. Uruguay desarrolló el marco normativo y equipos de investigación para el combate al lavado de activos, pero «la ley más importante es la que se encuentra actualmente en discusión en el Parlamento», por la cual «se mejora el marco preventivo, incorporando a todo el sector inmobiliario». La ley también promoverá mejoras en las medidas cautelares de decomiso e incautación de bienes y nuevas técnicas de investigación, detalló el jerarca. Gil Iribarne destacó, además, los avances de la normativa bancocentralista para fortalecer los controles sobre el sistema financiero, y el aumento del personal en la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) para tareas de control.
Sectores de riesgo
Gil Iribarne expresó la necesidad de avanzar y consolidar el control sobre el sector inmobiliario y otras áreas del sector no financiero, como las transferencias de jugadores de fútbol al exterior.
En este sentido, el jerarca destacó el proyecto de ley por el cual se pretende regular las transferencias deportivas, el cual será enviado próximamente al Parlamento. «Toda normativa que formalice la actividad de los sectores y fije reglas claras es positiva».
El GAFI, organismo macro donde se sustenta la conformación del Gafisud, planteó en junio de 2008 su «especial preocupación» por ese sector de la economía, puesto que con las transferencias de jugadores se da «una fuerte salida de activos hacia el exterior», recordó Gil Iribarne. Debería existir un mayo control interno de los clubes sobre «el origen y destino de los fondos» obtenidos por las transferencias.
«La realidad es que en Uruguay se lava», dijo el jerarca, aunque consideró imposible estimar los niveles de lavado porque «no existe ninguna forma de estimación confiable».
Uruguay trabaja con el FMI para elaborar un «análisis de riesgo» en base a indicadores mundiales, pero eso tampoco es garante de exactitud.
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