"EL PICHI ESE, MURIO"

Cuando aquel domingo 16 de marzo de 1971, Leonardo Cardozo y varios de sus compañeros detenidos eran trasladados a un juzgado para declarar como criminales, le preguntaron a uno de sus custodias cuál era el estado de salud de Heber Nieto a quien sabían herido de bala.

«El pichi ese, murió», fue la fría respuesta que recibieron. Llorando declararon ante el juzgado y aún impactados por la muerte de El Monje se encontraron en libertad. Fueron hacia el local del IEC y allí se estaba realizando el velatorio de su compañero de estudios.

Cardozo se cambió en los vestuarios y quedó allí hasta que una multitud llevó el cuerpo de Heber Nieto a los nichos de Casa de Galicia en el Cementerio del Norte, con su ataúd al hombro, envuelto en las banderas de «Libertad o Muerte» y de la ROE. Frente al frío Panteón entonaron la Canción del Estudiante.

«Solo agradezco que a pesar de todos estos años transcurridos, haya podido conservar la memoria de todos estos hechos para poder contarlos y que queden en la memoria de otros y, si es posible, permitan la acción de la Justicia», subraya Leonardo, quien se identificó en una foto de aquel cortejo del mártir estudiantil.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje