Ehrlich: "Vamos pasando una herida de una generación a otra"
El intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, firmó el 7 de octubre del año pasado en el marco de la campaña por la anulación de la Ley de Caducidad. En ese momento, el jefe capitalino señaló que «no se pueden cerrar heridas sin permitir que el tejido social se recupere, y eso requiere memoria y justicia». En entrevista con LA REPUBLICA, el intendente explicó por qué acompañó con su firma la campaña por la anulación.
Ehrlich manifestó que desde que comenzó la campaña de recolección de firmas, siguió el tema «con mucho interés y preocupación», ya que por ser intendente se encontraba en un «dilema: mis responsabilidades como intendente ante toda la población y mis convicciones como ciudadano. Entendí que debía firmar, por algo que une mis responsabilidades como intendente y mis convicciones como ciudadano. Entiendo que tenemos que asumir con valentía la situación, y tenemos que pensar en realmente cerrar heridas como sociedad», señaló a este diario.
Para el jefe capitalino, integrante del MPP, en la sociedad uruguaya «se está produciendo algo que yo llamaría un daño transgeneracional, vamos pasando una herida de una generación a otra, y queda una sociedad dañada». Según la opinión de Ehrlich, «la única manera» de reparar el daño es «abriendo los accesos, buscando, echando luz, acercándonos a la verdad. Es la única manera», reflexionó. «De lo contrario», señaló el intendente, «la memoria queda, la memoria va a ser siempre muy importante, hay una memoria colectiva y hay memorias individuales que duelen de manera distinta y se transmiten de manera diferente a través del tiempo, pero también queda a veces una memoria que es herida, y esa herida impide a la sociedad mirar su futuro con entusiasmo». Ehrlich enfatizó que es el momento de asumir «con valentía» este tema: «en este momento estamos viendo cambios importantes en la sociedad y yo creo que debemos asumir este desafío con valentía».
Consultado respecto a la posibilidad de que el Estado uruguayo pida perdón por los delitos cometidos durante la dictadura, Ehrlich convocó a pensar en las experiencias vividas en otros países que por conmociones muy importantes también tienen hoy heridas fuertes. «Creo que es interesante mirar en otras latitudes cómo se mantiene esa sensación de que la herida fue provocada ayer, hasta que se asume como sociedad y que el propio Estado da vuelta la página».
El intendente puso como ejemplo Europa durante la Segunda Guerra Mundial «y el rol de distintas instituciones», o «la conmoción que fue la guerra de España, para España y los españoles durante décadas».
Ehrlich señaló que en nuestro país «han pasado 20 años del voto verde, y vemos cómo permanece el tema arriba de la mesa con la misma fuerza, con la misma preocupación, y nuevas generaciones han hecho suyo el dolor». Para superarlo, el intendente reiteró que hay que asumir el tema «con valentía y cuanto antes mejor». Respecto a que el Estado haga un mea culpa por los hechos ocurridos, Ehrlich señaló que «hay reparaciones, correcciones históricas que a veces llevan muchísimo tiempo, y hay algunas instituciones en que ha llevado siglos. No cambia eso la historia pero sí permite cerrar capítulos», afirmó.
El jefe capitalino prefirió no profundizar sobre la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad: «No voy a meterme en los caminos jurídicos. Lo que sí entiendo es que se deben buscar los caminos dentro de lo que es la normativa vigente que nos permitan realmente cerrar las heridas».
Ehrlich comenzó su militancia política en la Facultad de Medicina, en las corrientes radicales de izquierda y con tareas comunitarias en barrios humildes. Se integró al Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros y estuvo un año y medio preso por esa actividad. En 1974 se exilió en Francia, y de ese exilio retornó al uruguay en 1987.
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