Defensa del proyecto político del FA y continuidad de los cambios
Carámbula manifestó que el gobierno del FA es el «mejor de los últimos 50 años», Mujica afirmó que el FA tiene «un largo compromiso por delante y una historia llena de trancazos y horrores», y Astori llamó a militar para que «no vuelvan los blancos y los colorados».
Carámbula: «Un solo proyecto, el que empezó Tabaré»
El primer precandidato en hablar, Marcos Carámbula, comenzó destacando el «enorme valor» que tiene que el FA «haga su primer acto público de campaña con los tres precandidatos con su programa y su fuerza en Rivera, en el norte del país». Según el actual intendente de Canelones, eso da cuenta de que el FA «es una fuerza política que piensa en un país entero, en un país integrado, en un país del norte al sur, del este al oeste. Es un primer gran signo que mucho valoramos», agregó.
Carámbula destacó desde el comienzo de su discurso el valor de la unidad de la fuerza política: «Sentimos mucha alegría, mucho entusiasmo», porque, «esto es el FA, el pueblo en la calle, el pueblo construyendo la unidad, la unidad con diversidad, pero más que nada unidad unidad, y esa es nuestra mayor fortaleza», señaló.
El precandidato aludió a las raíces del Frente Amplio: «Así nacimos, aprendiendo de la unidad de la clase obrera; así nacimos, aprendiendo de las luchas estudiantiles, desde los barrios de Montevideo y del Interior, de las cooperativas, de los movimientos de base, así nacimos. Y la dictadura quiso destruirnos, y no pudo. Así crecimos, y la oligarquía nos trató de colcha de retazos. No entendieron nada. Esa colcha de retazos nació, resistió, creció y hoy somos gobierno». Carámbula enfatizó que «vamos a seguir siendo gobierno, porque lo que hoy vemos nos muestra con claridad que vamos a ganar en junio y vamos a ganar en octubre en primera vuelta».
En su discurso, Carámbula destacó algunos de los principales logros del actual gobierno que, según dijo, fue «el mejor gobierno de los últimos 50 años», el que «cambió el estado de ánimo de los uruguayos». «Desde Artigas y desde Seregni siempre dijimos, primero los más postergados, los más débiles, y así ha sido nuestro gobierno, el primer gobierno frenteamplista», enfatizó. Destacó que el FA instauró una nueva forma de hacer política «donde los niños y las niñas son los primeros», y donde hay «reglas claras, confianza, transparencia, honestidad, valores de solidaridad, valores de justicia, valores de ética. Eso es este gobierno que, como dijo Tabaré, ha hecho temblar las raíces de los árboles».
Carámbula situó las alternativas del Uruguay en ser «un puente al futuro o volver al pasado», y agregó: «no queremos ni pensar en volver al pasado. Volver al pasado es terminar con los Consejos de Salarios, es vender las empresas públicas, volver al pasado es terminar con el Sistema Nacional de Salud, volver al pasado es volver a la inflación, volver al pasado es volver a endeudarnos con el FMI».
El jefe comunal llamó a pensar en el «mañana», después de las internas. «Como decía Seregni, habrá un mañana, siempre más allá de un día el mañana siguiente», dijo y enfatizó: «el 28 de junio estaremos todos atrás del candidato que nuestra fuerza política elija. En estas internas sobre la base del programa del FA, construir colectivamente en la riqueza de la diversidad y en la fortaleza de la unidad».
Carámbula destacó también el papel que tiene la integración regional en momentos de crisis: «Ante la crisis, más integrados que nunca, más unidos con los pueblos y gobiernos de la América del Sur y el Mercosur. Sin duda que para los uruguayos el Mercosur genera interrogantes, pero hoy el Mercosur es el principal destino de nuestras exportaciones, y es el principal destino de nuestras exportaciones con mayor valor agregado». El precandidato opinó que para tener un «mejor Mercosur» es necesario liberar las trabas comerciales, superar las asimetrías y que Uruguay se instale como nodo logístico de la región».
El precandidato destacó que ante la crisis el país está preparado. «Se ha ordenado la macroeconomía, se ha ordenado el país, pero no dejamos de pensar con seriedad que esta crisis nos puede golpear». En ese sentido, señaló que no se puede dar «ni un paso atrás en lo en lo que hemos invertido en la sociedad de los uruguayos, ni un paso atrás en el Sistema Nacional de Salud, en los Planes de Emergencia y Equidad», y enfatizó: «no queremos más ningún niño en la calle, no queremos ningún niño con inseguridad alimentaria, hay 1.400 niños en la calle y 10.000 familias que tenemos que seguir priorizando». «Un gobierno de izquierda no es neutral, nos duele la pobreza, nos da tristeza la marginación».
Carámbula reiteró su propuesta de que exista un espacio de negociación estable donde las organizaciones de jubilados y pensionistas puedan discutir con el gobierno los ajustes, y ratificó la idea de implementar una cláusula «que asegure que los jubilados no pierdan su poder adquisitivo en función de las variables». En pos de mantener bajos los niveles de inflación, Carámbula dijo que se debe «asegurar una canasta básica de alimentos, sobre todo en el interior del país». El precandidato recordó que este es un planteo que realiza el PIT-CNT y que retoma el programa del FA.
Por último, Carámbula señaló que los derechos humanos deben ser «nuestra guía». «Verdad, justicia y transparencia para que Uruguay mire hacia el futuro», recalcó en primer lugar, y enfatizó que se debe «tener claro que la seguridad pública es un derecho humano». En ese sentido, Carámbula propone una política nacional de seguridad pública y convivencia urbana.
«Hay un solo programa, hay tres precandidatos, pero hay un solo proyecto, que es el que empezó Tabaré y que vamos a continuar en el próximo gobierno frenteamplista», remarcó el intendente canario, y finalizó citando al poeta: «cuando un hombre sopla solo vuela una hoja. Cuando es el pueblo el que sopla es una tempestad, y eso es el Frente Amplio hoy, es el pueblo que sopla para construir una nueva sociedad».
Astori: «No queremos que vuelvan los blancos y los colorados»
El segundo precandidato en tomar la palabra fue Danilo Astori, quien desde el comienzo de su discurso desafió a la oposición: «Es una alegría confirmar que el FA sigue siendo una fuerza política capaz de ofrecer un acto de este tipo», señaló, y agregó: «sólo quiero saber si algún otro partido de este país es capaz de traer a todos sus precandidatos a hacer un acto conjunto y compartido». Astori reconoció que existen diferencias entre los tres precandidatos frenteamplistas: «Que tenemos diferencias por supuesto que las tenemos», remarcó, pero aclaró que los precandidatos «no estamos compitiendo acá por un acto de frivolidad o irresponsabilidad, estamos compitiendo porque cada uno confía en su proyecto, a la luz del programa común».
El precandidato y líder de Asamblea Uruguay también apeló a la unidad del FA, y llamó a una discusión «transparente y franca». «Unidad, por supuesto que es la base. Discusión transparente, franca y respetuosa acerca de nuestros diferentes puntos de vista sobre los problemas del país», señaló.
Astori explicó que en la tarde había recorrido los «barrios muy humildes» de Rivera, Sacrificio de Sonia y La Virgencita, y recalcó que «el objetivo de nuestra existencia política son ellos, los humildes, los pobres, y a nosotros los frenteamplistas nos gusta rendir cuentas, nos gusta ir y mirarlos a los ojos cara a cara, para que nos digan cuáles son sus aspiraciones. Nos reclaman porque saben que cumplimos», dijo, «y nosotros sabemos que todavía falta muchísimo», agregó.
Para Astori, este primer gobierno de izquierda en el Uruguay «era el más difícil de todos, el que iba a iniciar la cadena de transformaciones, el que debía restituirnos la confianza perdida», y recalcó que «con inmenso orgullo escuchamos el otro día al Presidente de todos los orientales rendir cuentas». Con un mensaje directo a la oposici
ón, Astori señaló que este acto del Presidente «no sólo confundió, sino que desesperó a la oposición. No toleran que hagamos las cosas que estamos haciendo, que cambiemos el país. No toleran, sufren, porque es la izquierda la que está transformando al país y no la derecha», enfatizó.
Astori también hizo énfasis en que «sin crecimiento económico, el mayor de la historia contemporánea, que lo ha logrado el gobierno del FA, no tendremos políticas sociales permanentes».
Astori acusó a la oposición de buscar «rédito electoral», y señaló que «a veces parece que están deseando que nos pase algo grave». «Nosotros actuamos con responsabilidad, sabemos que la crisis llega pero sabemos también que estamos bien parados para tratar de moderar sus efectos. No entramos en la chiquita, no entramos en la política menor, sino que incluso nos permitimos levantar la vista y pensar en el futuro y redoblar la apuesta y seguir creciendo», enfatizó.
En relación al departamento de Rivera, Astori dijo que el departamento tiene «extraordinarios recursos naturales», y en particular mencionó la potencialidad para la producción forestal, aunque aseguró que «no queremos la madera como materia prima y punto, queremos valor agregado». El ex ministro de Economía señaló que Rivera debe seguir construyendo un polo logístico industrial «para generar cada vez más empleo, trabajo y desarrollo productivo», en particular porque se encuentra entre los dos principales puertos de la región: Montevideo y Río Grande del Sur. Para eso, también, señaló que es imprescindible reflotar el ferrocarril en el país.
Ya sobre el final, Astori dijo tener «tatuada en la piel» la bandera del FA, y enfatizó que «mi esperanza es el FA». Apelando a la famosa canción de Alfredo Zitarrosa, Danilo Astori apuntó a los votantes de los partidos tradicionales: «Hoy también nosotros le decimos a Doña Soledad que se ponga un poco a pensar: si usted que se emocionó tantas veces con la leyenda de Leandro Gómez, la epopeya de Aparicio Saravia, la lucha contra la dictadura de Wilson Ferreira Aldunate, usted que vibró con las luchas de los blancos por la independencia nacional y la soberanía, mire Doña Soledad, nosotros estamos comprometidos más que nadie con la independencia de este país respecto a los poderosos. Mire Doña Soledad, usted que siempre vibró con el gran partido de José Batlle y Ordóñez y Julio César Grauert, y se conmovió por la lucha de ese partido en favor de los pobres, mire hoy quién lucha a favor de los pobres, quién transforma el país a favor de los humildes y los desheredados», exclamó.
«El gobierno tiene que ser del FA, que no vuelvan los blancos y los colorados, no regresemos al pasado, construyamos futuro», gritó Astori, y convocó a los frenteamplistas a «trabajar y a militar para ganar, porque, según dijo, «en la interna del FA se elige al próximo presidente del Uruguay».
Mujica: «La revolución es dar vuelta el trampero»
Exactamente a las 21.03 horas, el senador José Mujica comenzó su oratoria, previos gritos de aprobación de la multitud presente. Hizo referencia a la historia del Frente Amplio, «con un largo compromiso por delante y una historia llena de trancazos y horrores».
Respondió a cuestionamientos de la oposición referidos a no ahorrar fondos públicos para enfrentar la crisis. En tal sentido, Mujica expresó: «Nos critican por el gasto social. Para ellos es mucho, para nosotros es poco, quisiéramos dar más. Hay tanta gente postergada y pisoteada».
El candidato oficial del Congreso del FA se refirió a la situación de los agricultores del norte del país.
«Pensamos en los pobres de Artigas, Rivera, Tacuarembó y Cerro Largo. Hay 600 ganaderos nómades, criando vaquitas en la calle, es una deuda pendiente que tenemos que cumplir por delante».
Señaló que se tiene una deuda en una batalla con el agua. Señaló a Artigas y la gran obra pendiente de «40 tajamares encadenados», para la retención de agua. «Tenemos esa deuda», reconoció Mujica, en referencia al proyecto que nunca se hizo en el país, a pesar de las 40 sequías anteriores. También respondió a las críticas de como este gobierno actuó frente a la sequía. «En este país hubo 40 sequías y nadie se acordó un carajo, y ahora salen a patear porque no llegó la ración», dijo.
Recordó a los obreros mineros de Cuñapirú, «que fueron desaparecidos», pero aclaró que hoy día existen muchas causas perdidas.
Aclaró que la causa que lleva adelante el FA es anterior a la creación de esta fuerza política, «tiene que ver con el derecho a soñar», por lo cual, invitó a los presentes a «mirar hacia adelante».
Reivindicó la «Universidad para todos, capacitación para todos, esfuerzo cultural y económico». Mencionó que Nueva Zelanda tiene 4 millones de habitantes y tienen 10 universidades. Dijo que «sin investigación no hay innovación».
Instó a dar un salto al porvenir para que «nuestros nietos sean mejores que nosotros», y aclaró que si no se logra esto, «no somos progresistas».
Aclaró que una bandera es una causa que lleve a la unidad nacional. Advirtió que «no estoy para odiar al blanco o al colorado»; dijo que no se puede entrar en una contradicción de postergar lo esencial por lo inmediato, que tiene que ver que «la política depende del voto».
Instó a comprometerse en grande, y refutó a quienes dicen que no son tiempos de revoluciones. «La revolución es dar vuelta el trampero que nos ponen por delante», dijo.
Mujica se retrotrajo a la gestión de los partidos tradicionales, y dijo que «es tan grave lo que hicieron en nuestro país que ahora parecemos unos fenómenos». Hizo un llamado a preservar los valores, como «ser derechos, respetar a los demás, y no venderse por cuatro reales».
Volvió a referirse a los pobres, especialmente a los del campo. «Soy un paisano enamorado de la tierra. Me duelen todos los pobres, pero más me duelen los pobres de Dios, esa peonada, alambradora, peones de 7 oficios», acotó.
Sobre la crisis económica, dijo que este gobierno, ante las dificultades económicas, optó por «aflojarle la cincha a los pobres». También hizo referencia al Plan de Emergencia y a las críticas sobre el destino que se le daba a esos recursos. «Hay quienes se compran un telefonito y un litro de vino, qué espantoso», ironizó Mujica. Argumentó que con estas políticas de apoyo a la población, hubo más consumo de comida.
Dio como ejemplo que el Instituto Nacional de Carne (INAC) comprobó que el consumo de vaca subió 8 kilos per cápita, y el de pollo «subió en forma explosiva a 90 kilos por año».
Fustigó la burocracia estatal, porque la compra de ración para los productores afectados está condicionada a la autorización del Tribunal de Cuentas, y que previamente «tenga 25 firmas, cuando debería tener solamente 3 o 4″.
En cuanto a lo electoral, señaló que en junio se deberá resolver «un pleito pequeño», pero que la decisión que se tome en las internas «no se discute». Aclaró que «el que gane tendrá un poco más de votos y no será Dios».
Compartí tu opinión con toda la comunidad