Goyo vuelve a juzgado por el caso vinos envenenados
El dictador Gregorio «Goyo» Alvarez vuelve esta semana ante la justicia, esta vez por el caso de los vinos envennados. También lo hará por esta causa el teniente coronel ® José Nino Gavazzo. La Justicia retomará hoy la indagatoria en torno al homicidio de Cecilia Fontana de Heber, en setiembre de 1978. Investigadores, víctimas y posibles victimarios declararán esta semana ante la jueza Gabriela Merialdo. La prueba testimonial puede dar pie a nuevas citaciones. Los periodistas Roger Rodríguez (LA REPUBLICA) y Alvaro Alfonso declararán hoy ante la jueza Penal de 9º Turno, Gabriela Merialdo, en el marco de la investigación por el homicidio, en setiembre de 1978, de Cecilia Fontana, esposa del dirigente nacionalista Mario Heber y madre del actual senador Luis Alberto Heber.
Ambos periodistas comparecerán desde las 13:30 horas en el Juzgado de la calle Misiones dando comienzo a una intensa semana de interrogatorios sobre el crimen, en la cual prestaran testimonio más de una decena de civiles, policias y militares. Rodríguez y Alfonso ya declararon en la causa en mayo de 2007, por lo cual hoy ampliaran su testimonio. Las sucesivas investigaciones de Rodríguez pautan como hipótesis del crimen los enfrentamientos internos entre facciones militares, así como un posible vinculo del gobierno norteamericano con el homicidio. En tanto, Alfonso brindará detalles sobre la investigación para el libro de su autoría «El vino de la muerte», publicado en 2002 y donde se revelan detalles del operativo que le costó la vida a Cecilia Fontana.
La jueza Merialdo continuará la semana de interrogatorios mañana cuando se presenten a declarar los dirigentes nacionalistas Carlos Julio Pereyra, Luis Alberto Lacalle y Luis Alberto Heber, víctimas del atentado perpetrado hace ya 30 años.
Botellas con vino adulterado fueron enviadas por un grupo denominado MDN a los dirigentes más relevantes del Partido Nacional, como Lacalle y Pereyra, quienes junto a Mario Heber y Dardo Ortiz, «lideraban» las gestiones desde filas nacionalistas para encaminar la reapertura democrática.
Las botellas, envueltas en papel azul, llevaban una tarjeta manuscrita que decía: «El jueves 31 (de agosto) al mediodía brindaremos por la Patria en su nueva etapa». Nadie las abrió hasta el 5 de setiembre cuando Cecilia Fontana bebió una copa de vino envenenado con Fosdrin, un poderoso insecticida, y murió.
El miércoles, en tanto, compareceran el ex juez de Instrucción, Juan Carlos Larrieux, y el ex fiscal del caso Martin Salaverry, quienes serán interrogados sobre la investigación judicial sustanciada en 1978. La actuación de Larrieux fue duramente criticada por una Comisión Investigadora sobre el homicidio de Fontana creada por el Parlamento tras la reapertura democrática.
La causa continuará el jueves con la presencia ante la Sede de policías vinculados a la DNII y del ex director de Homicidios, Yamandú Castro, cuya Dirección fue relevada de la investigación, pasando la misma a la Brigada de Narcóticos.
Sin embargo, uno de los hechos más relevantes de la semana se producirá el viernes cuando comparezcan ante la Justicia el entonces comandante en jefe del Ejército, Gregorio Álvarez, y el teniente coronel (r) José Nino Gavazzo. Según la investigación de Roger Rodríguez, el crimen podría estar relacionado con una disputa de poder entre el ex dictador y Gavazzo, quien mediante una publicación clandestina llamada «El Talero», acusaba al «Goyo» de haber iniciado contactos políticos con Wilson Ferreira Aldunate para una transición democrática.
ABOGADO CONFIA EN AVANCES
El abogado denunciante en el caso «Vinos Envenenados», Javier Barrios Bove, consideró «muy importante» el reinicio de las investigación judicial «con toda esta bateria de interrogatorios», como forma de «confirmar algunas hipótesis e ir descartando otras».
La instancia a desarrollarse esta semana es importante porque «hay personas que nunca declararon en las causa». «Esperemos que las declaraciones aporten datos y arrojen luz sobre la investigación», dijo Barrios Bove a LA REPUBLICA.
El atentato «sin duda intentó descabezar al partido más fuerte de la oposición en ese momento, que era el Partido Nacional» porque, «presos o exiliados los politicos más representantivos de la izquierda, y con una actividad casi nula del Partido Colorado», los blancos eran «la oposición más firme a la Dictadura», consideró Barrios Bove.
El crimen fue contra «la cúpula del PN, porque «si bien el Dr. Lacalle no integraba el triunviarato (que negociaba una posible salida al régimen dictatorial), era un referente» partidario.
La declaración de testigos pautada para esta semana puede determinar «los motivos del atentado y sus responsables». En tanto, el «cotejar» estas declaraciones y «los documentos agregados a la causa», puede promover «la solicitud de nuevas declaraciones», estimó el abogado.
Barrios Bove recordó además que si bien la infortunada víctima del «atentado» fue Cecilia Fontana, la acción pudo ocasionar un daño mayor. Las botellas con vino envenenado pudieron ser abiertas en reuniones políticas de resistencia a la Dictadura, por lo cual el atentado pudo costarle la vida a otros dirigentes opositores al régimen, consideró Barrios Bove.
La investigación judicial por el crimen de Cecilia Fontana se reabrió en 2006 a instancia del ex senador Carlos Julio Pereyra.
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