Castro no quiere barrotes más gruesos; sí pedirá más recursos
Vestida para la ocasión, la hasta ahora diputada Nora Castro acudió ayer al mediodía a la cita con el presidente Tabaré Vázquez, acordada entre ambos el pasado viernes 27, día en que la integrante de la Corriente de Acción y Pensamiento-Libertad le dio el «sí, acepto» a la propuesta que Vázquez le hiciera llegar 24 horas antes, en el sentido de ocupar la titularidad del INAU ante la renuncia de Víctor Giorgi.
«Cuando me propuso el cargo yo acababa de llegar de Panamá. Le dije que me diera tiempo para evaluarlo, hablé con ‘la barra’ y el viernes a la tarde le respondí que sí. Ahí fijamos la reunión de hoy (por ayer) al mediodía», contó Castro en el despacho parlamentario que aún ocupa, flanqueada por una bandera del MLN-Tupamaros colgada de la pared y por fotos por doquier de Raúl Sendic y del comandante Ernesto «Che» Guevara.
Por espacio de 70 minutos Tabaré Vázquez y la designada presidenta del INAU hablaron de la situación actual del organismo, de las renuncias, de lo que se piensa hacer y de que las puertas del despacho presidencial están abiertas para ella para cuando así lo quiera. «Fue una charla entre compañeros. Yo di algunas ideas y el Presidente en determinado momento me leyó lo que piensa decir en el acto de la rendición de cuentas del próximo 7 de marzo: la sorpresa fue grande porque coincidíamos en casi todo. Los dos somos ‘gallegos’ de La Teja y como que tenemos la misma visión», dijo irónicamente. Las medidas para atenuar la situación de deterioro que existe en la minoridad son urgentes, y Castro adelantó que apenas asuma propondrá un plan de emergencia «con un equipo de técnicos y profesionales de los ministerios de Salud Pública, Interior, Transporte y Obras Públicas, del Mides y del Poder Judicial. Tenemos que acordar políticas para lograr los objetivos que nos hemos planteado», sostuvo, a pesar de que el tiempo con el que cuenta para ello no es mucho. La idea es aplicar una política de «shock» para frenar los índices de deterioro en la institución. Reconoció que «falta coherencia» entre el discurso político y lo que se hace al momento de aplicar las medidas. Entiende también que «falta equilibrio» en cuanto a las políticas hacia la minoridad y las que se aplican hacia las personas de la tercera edad. «Somos un país envejecido pero la minoridad y su problemática es un tema nacional que no está atendido», resaltó. Para que Castro asuma la presidencia del INAU falta el trámite de la venia correspondiente que deberá ser sancionada por el Parlamento. Mientras tanto, estudiará las propuestas que se han dado conocer desde todas las tiendas políticas sobre la problemática que ella se comprometió a enfrentar.
Sobre su escritorio se encontraba un sobre con el borrador del diputado herrerista Gustavo Borsari de crear un ámbito de internación separado del INAU para alojar a los menores de alta conflictividad. La diputada Sandra Etcheverry (Alianza Nacional) ya había propuesto algo similar hace dos años. «No estoy de acuerdo con eso.
No a los barrotes más gruesos ni al aumento de las penas», dijo Castro y sonó como una consigna. «De los 68 mil menores que atiende el organismo hay unos 200 conflictivos. Bueno… hay que hacer un trabajo de relevamiento y habilitar nuevos locales donde alojarlos, aunque siempre bajo el paraguas del INAU», destacó. El momento en que le tocará asumir no es el mejor. Ayer se produjeron otros dos intentos de motín en dos hogares del INAU, en los que debió intervenir el grupo GEO (ver Justicia).
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