Unidad frentista al inicio de campaña
Entre el público, uno de los que sobresalió fue el legislador Carlos Baráirbar (Asamblea Uruguay), quien recorrió la plaza de Rocha previo al acto, y durante el mismo estuvo entre el público, con una caña tacuara portando dos banderas: la del Frente Amplio y la de su sector, Asamblea Uruguay.
Todos coincidieron en la importancia del acto para movilizar a la masa de frenteamplistas con miras al año que se encara a partir de ayer sábado donde el objetivo principal del Frente Amplio en la celebración de aniversario es retener el gobierno nacional.
Lo de Carlitos. Así se conoce entre los rochenses al restaurante Americano, que está a la entrada de Rocha y cuyo dueño (hoy fallecido) fue, y sus hijos son activos militantes de izquierda. Es habitual que en este lugar se den cita todos los dirigentes de la izquierda local, y ayer, pese a que el restaurante está alejado del centro donde se desarrolló el acto, había una clara presencia de dirigentes de izquierda. Mientras en una mesa cenaba la diputada Ivonne Passada, muy cerca estaba el secretario general del Partido Socialista, Eduardo Fernández, más un número importante de dirigentes del FA rochense que se dieron cita en este lugar comentando el acto realizado en Rocha.
El discurso de Mujica
Ovacionado, Mujica dedicó su discurso a los «militantes anónimos» del FA e incluso anteriores al FA que posibilitaron la construcción de una fuerza política de izquierda, su crecimiento y acceso al gobierno nacional en 2005, 34 años después de su fundación.
Celebrar la fundación del Frente Amplio es, también, homenajear a los «militantes anónimos que vinieron de todas partes y de todas las edades y en todos los tiempos» y que construyeron una nueva cultura en el país que dio origen al Frente Amplio, afirmó Mujica, quien cerró la oratoria de los tres precandidatos.
Pero advirtió que «los militantes anónimos» ya llevaban «un siglo y pico de combate, de derrotas, de sed de sueños y utopías», e insistió con que «fueron los militantes anónimos, trabajadores y universitarios quienes forjaron los partidos y nuestra cultura y tradiciones, nuestros programas y Congresos».
Además, recordó que «hicieron pegatinas en las barbas de la dictadura, que pagaron los costos, que fueron perseguidos y que forjaron una diversidad en todos los partidos y suscribieron un compromiso a veces con su sangre para que un día llegarámos al gobierno».
Mujica dijo que la izquierda «empieza con el Reglamento de Tierras» artiguista, pero antes, también «hubo otra izquierda» de trabajadores anónimos, olvidados y que también construyeron la patria de «m’hijo el dotor, que era una cruza de gauchos y gringos pobres».
Dijo que el Frente Amplio, hoy convertida en primera organización política del país, «no puede «olvidar a nuestros ancestros». Mujica señaló que el Frente Amplio es una «amalgama» de toda la sociedad y sostuvo que los militantes «a veces están nerviosos y contestatarios porque arden de ansiedad, porque queda mucho por hacer y el corazón y los sueños de un hombre progresista jamás están colmados». «Siempre estaremos ansiosos de sembrar solidaridad con nuestros compatriotas», afirmó.
«Sin esos militantes no hay nada», agregó el precandidato del FA, porque «son los que barren los locales, son las doñas que hacen tortas fritas, son los que hacen las pegatinas, los que se engrudan hasta el pelo». Pero además, dijo, «son los anónimos, los que nunca lucharon por un puesto, sino que luchan para que los puestos sean ocupados por la responsabilidad, por el compromiso por la solidaridad». «Dejaríamos de ser de izquierda si no tuviéramos la memoria de nuestros militantes anónimos que conforman el basamento social de este partió distinto», afirmó.
Mujica sostuvo que la democracia «no es una cuestión de lengua, es previamente una cuestión de oreja» porque «se aprende caminando, haciendo, sufriendo, cayéndose y volviéndose a levantar porque derrotados son los que abdican de luchar»
La historia del Frente Amplio, dijo Mujica, recibió como herencia «a multitud de luchadores sociales muchos de los cuales ni conocemos sus nombres» trabajadores, dijo, que algún día empezaron a balbucear la palabra «plusvalía» y que después organizaron sindicatos y llevaron «voz a la protesta de los pobres».
«Son parte del progreso a veces martirizado de esta sociedad», insistió Mujica quien luego afirmó que «sepamos que no por estar arriba se deja de estar abajo» y sostuvo que «la verdadera democracia es con el alma puesta por nuestros militantes»
Sobre el final del discurso, Mujica dijo que está «podrido» de escuchar que en Uruguay hay un problema de seguridad pública, cuando en realidad, «es el país que tiene más seguridad de América Latina». «Cualquier bacán puede caminar tranquilo por la calle», afirmó.
No obstante, dijo que a lucha por la seguridad requiere de una batería de medidas y la primera es «no dejar a los gurises en banda, regalados, y esto es responsabilidad de todos». Mujica dijo que el próximo gobierno tiene que plantearse construir una escuela de tiempo completo al lado de cada barrio humilde, y hay que «sembrar» por todo el país la enseñanza industrial. «No podemos resignarnos a un país donde haya gurises que ni estudian ni trabajan», agregó. Por otro lado, adelantó que es partidario de crear «dos o tres» universidades «autónomas y públicas en el interior del país pegadas a la frontera, universidad para todos, por todos»
Sobre el final de su discurso, y en tono de autocrítica dijo que a raíz de la gestión del gobierno «convocamos poco al partido y hubiéramos necesitado en la calle la difusión, el acicate del partido: ésta es una deuda»
«Tenemos que aprender esa lección y actuar como una picana del gobierno», afirmó.
En referencia a los últimos acontecimientos, dijo que la preocupación por la comida de las vacas, «nos hizo perder la importancia del partido».
«Tenemos que abrazarnos y querernos mucho porque juntos y unidos no seremos vencidos y haremos una patria para todos», afirmó.
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