La influencia de los centros penitenciarios

El caso del PCC paulista

La conformación de redes sociales influenciadas por el crimen organizado no sólo puede reproducirse en la sociedad, sino que con mayor importancia dentro de los centros penitenciarios, a raíz de la superpoblación carcelaria. El ejemplo del PCC en San Pablo, debe ser un signo de alerta para las autoridades, consideró González Guyer.

«La imposibilidad de establecer formas eficaces de discriminar a los reclusos, para evitar que las cárceles se transformen en centros, no sólo como han sido hasta ahora de formación de delincuentes, sino en verdaderas usinas de formas más organizadas y sofisticadas del delito organizado», es un problema latente de la realidad carcelaria actual en Uruguay.

La reclusión de un delincuente poderoso, «que maneja muchos millones de dólares y una red de delito organizado» dentro de un establecimiento común, le brinda «la capacidad y la posibilidad de transformarse en un personaje muy importante dentro de esa cárcel y de poner a su servicio ‘mano de obra barata’ y especializada que le va a ser muy útil como ejército, si se quiere. Es el ejemplo del PCC en San Pablo», indicó el magister.

«En última instancia ese es un problema de gestión de las políticas carcelarias y de inversión.

En Uruguay durante muchísimos años se produjo una inflación de penas y de delitos, y nadie pensó que eso traería como consecuencia que mucha más gente iba a ir presa, más aparejado con la crisis de 2002 y todo lo que sucedió en nuestro país. Las cárceles no dieron abasto».

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