Pérdidas. Lafluf estimó en unos U$S 7 millones los perjuicios en el primer año de bloqueo

Los piqueteros aspiran a "no bajar el nivel" de su protesta

Dispuestos a «no bajar el nivel de la protesta» los piqueteros de Gualeguaychú, Colón y Concordia evaluaban anoche una estrategia conjunta, que incluía la posibilidad de «mantener los cortes, o no», dentro de su protesta por la instalación de la planta de Botnia.

La estructura piquetera parecía contar con el apoyo necesario como mantener cerrado el puente San Martín, vecino a la localidad de Gualeguaychú, aunque distinto era el panorama en Concordia y Colón.

Días atrás, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, adelantó que para garantizar la libertad de circulación no vacilaría en llamar a la fuerza pública, incluso para escoltar a quienes deseen pasar hacia nuestro país.

«Están jodiendo a la gente», dijo, y sostuvo que desde hace meses trata de lograr que terminen con los cortes de ruta, más allá de que algún sector de los movilizados «no entiende razones».

Omar Lafluf, intendente de Río Negro, hizo ayer declaraciones a la Radio 10 de Buenos Aires y dijo que sería «una gran alegría» si la asamblea piquetera levantaba los bloqueos. Estimó en unos U$S 7 millones el perjuicio directo causado en su departamento durante 2007 y lamentó que hasta ahora la más afectada fue «la relación entre dos pueblos».

Mientras, la advertencia oficial no sólo pegó fuerte en la estructura piquetera, sino que fue amplificada por el intendente de Concordia, Gustavo Bordet, para quien «vamos a convocar a la sociedad civil» para impedir los cortes. Del mismo modo, el intendente Hugo Marsó, de la ciudad de Colón, sostuvo que los asambleístas «son una plaga».

Sin embargo, el movimiento piquetero cuenta con «apoyo y acompañamiento, en cuanto a que Botnia no esté en este lugar, de todo el pueblo de Entre Ríos», según el ambientalista Carlos Serrati.

Dijo que esperaba de la reunión de anoche «una conclusión beneficiosa» en la lucha «contra las pasteras» y no descartó «ninguna medida» para seguir adelante, porque «Botnia no está en el lugar adecuado».

Serrati calificó de «inexactitud» un informe que indicaría que Botnia no está contaminando, y comentó que la misma empresa «dijo que va a haber vertidos tóxicos» al presentar su informe de impacto ambiental.

Otro en prepararse para el choque fue José Pouler, quien dijo que «la asamblea decidió no doblegarse, luchar».

Mientras que Jorge Fritzler, también ambientalista, informó que «es la primera vez que estamos bien organizados logísticamente» y consideró «importante»la posibilidad de que se concrete el corte en Colón.

«Hay que mostrar al gobernador y a otros funcionarios que hablan sin ningún tipo de conocimiento, que nosotros estamos por las convicciones», y anticipó que «el trabajo que hemos efectuado sorprenderá».

Aunque en lo previo una de las voces que sonó más radicalizada fue la del coordinador Juan Carlos Quinteros, quien adelantó al periódico El Cronista que «tenemos la logística avanzada: organizamos grupos que saldrán desde Gualeguaychú para apoyar los cortes en Colón y Concordia. Vamos a estar mucho tiempo en esos lugares y esto implica armar circuitos de asistencia para la gente que vaya».

El mediático Alfredo De Angeli, de la Federación Agraria de Entre Ríos, se sumó a la protesta: «Levantás los cortes y se pierde la lucha contra Botnia (…); el problema es la contaminación, no los cortes de ruta», mientras que el concesionario del balneario Ñandubaysal, ubicado sobre el río Uruguay frente a la planta papelera de Botnia, acusó al gobierno uruguayo de negarle el acceso a la Justicia y adelantó que planea llevar la controversia al Mercosur.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje