IMM creará centrales de clasificación de residuos inorgánicos en los barrios

La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) incluyó en el plan quinquenal 2001-2005 la creación, en diversos barrios de la ciudad, de centrales de clasificación de residuos inorgánicos, conformadas por distintas cooperativas de hurgadores, aseguró el director del Departamento de Desarrollo Ambiental, Luis Lazo.

Con la finalidad de lograr una solución definitiva a la problemática de los residuos en algunos sitios de la capital, la comuna capitalina «ya está operando con Organizaciones no Gubernamentales (ONG) que trabajan con clasificadores a quienes se les entregan bolsas para clasificar los residuos que ellos rechazan de manera de que no los viertan a los cursos de agua».

En tal sentido, la IMM incluyó en el plan quinquenal un proyecto que «se está estudiando con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para construir centrales de clasificación de residuos inorgánicos formadas por cooperativas de hurgadores, de manera tal que quienes viven de esa actividad no tengan que salir a la vía pública con sus carritos tirados por caballos a recoger los desechos», indicó Lazo.

Si bien aún la Intendencia no definió cuántos serán los espacios destinados para la clasificación ni dónde se ubicarán, los mismos se encontrarán «en la nueva urbanización donde habiten los clasificadores para que no tengan que hacer un recorrido callejero en carritos, y evitar el vertedero de residuos en las orillas de los arroyos. Un sistema similar de clasificación, ya existe en otras ciudades del mundo, como por ejemplo, Porto Alegre.

El procedimiento

El jerarca municipal explicó que la comuna implementará, en el correr del presente período de gobierno, «dos tipos de recolección domiciliaria». Durante cinco días a la semana, recogerá «materia orgánica»; mientras que, un día por semana levantará los desechos inorgánicos tales como papel, vidrio y plástico.

«La recolección de residuos inorgánicos se realizará durante días diferentes en cada barrio con la finalidad de que se efectúe los seis días de la semana en toda la ciudad», expresó Lazo. La comuna capitalina distribuirá a cada familia un calendario en el cual detallará los días en que se recogerán los residuos orgánicos –que se trasladarán directamente al vertedero municipal–; y los inorgánicos, estos serán recogidos en camiones especiales no compactadores y trasladados a los centros de clasificación.

Lazo señaló que la población de Montevideo deberá «acostumbrarse a realizar una clasificación primaria en sus hogares, ya que un día se realizará la recolección de desperdicios inorgánicos y cinco de materia orgánica».

Según el jerarca municipal, los desechos de origen no orgánico se trasladarán al centro de clasificación donde aproximadamente 35 hurgadores realizarán la discriminación de los inorgánicos de acuerdo a su tipo, por ejemplo, papeles, cartones, vidrios y plásticos, «luego se embolsan y por intermedio de la ONG se negocia directamente con las respectivas industrias en mejores condiciones en las cuales lo hacen actualmente los hurgadores».

Sin embargo, en esta actividad debe participar la administración departamental «para conseguir compradores adecuados y no intermediarios. Es decir, será un beneficio para la comunidad de clasificadores, ya que el trabajo pasaría a ser un empleo normal, no como se realiza ahora con carros y niños en las calles», expresó.

Por otro lado, la nueva usina de disposición final de residuos –que se ubica en las cercanías de la actual cantera de Felipe Cardozo–, se pondrá en funcionamiento después del segundo semestre del presente año y no está relacionada con la implementación del nuevo sistema de recolección, sino que se habilitará debido a que la capacidad de la actual está colmada.

Los trabajos en la nueva usina, para lo cual la comuna realizó un llamado a licitación público, «costaron al municipio 3,5 millones de dólares», puntualizó Lazo.

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