"Alto riesgo". Una categoría especial de partidos, con medidas específicas

Seguridad: cada partido de fútbol requerirá de habilitación policial

Los escenarios en los que se jueguen partidos de fútbol profesional necesitarán de habilitación policial; los encuentros serán clasificados en base a tres franjas y aquellos que caigan en la categoría de «alto riesgo» requerirán de medidas especiales de seguridad.

Las entradas tendrán que venderse con anticipación y para comprarlas habrá que exhibir documentos, de manera que se facilitará enormemente la identificación de quienes incurran en conductas violentas.

Estas medidas fueron anunciadas ayer en la sede del Ministerio de Deporte y Turismo, en la que se firmó un acuerdo con el Ministerio del Interior, la Intendencia Municipal de Montevideo y la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), que el ministro locatario calificó de «compromiso para la paz en el fútbol».

Como consecuencia de ese acuerdo se dispuso también la obligación de que los espectadores vean los partidos sentados y que los clubes designen coordinadores, encargados de interactuar con un coordinador general de seguridad que oficiará como nexo con las autoridades y será pieza clave en el mantenimiento de la disciplina entre las hinchadas.

Después de casi tres horas de deliberaciones, el anuncio del acuerdo fue confirmado por el ministro de Turismo y Deporte, Héctor Lescano, en una reunión con los medios de la que también participó la subsecretaria Liliam Kechichián, la ministra del Interior, Daisy Tourné, el presidente de la AUF, José Luis Corbo, y el prosecretario general de la IMM, Jorge Rodríguez Meléndez.

Se confirmó además que ya se habían hecho contactos con el intendente de Canelones, Marcos Carámbula, quien preside el Congreso de Intendentes, y llevará ese tema al seno del cuerpo cuando se reúna el jueves 11.

«La firma de este compromiso nos hace a todos corresponsables», dijo a su vez la ministra Tourné, para quien la concreción del acuerdo representa «un enorme avance».

«A partir de ahora la Policía va a tener responsabilidad e injerencia para determinar si los estadios reúnen las condiciones de seguridad» imprescindibles y dio cuenta de su satisfacción «como ministra del Interior» porque a partir de ahora los policías «van a tener voz y no sólo responsabilidad».

 

Implementación inmediata

El texto del documento firmado ayer determina una serie de medidas de implementación inmediata y que en referencia a los partidos de «alto riesgo» ­así clasificados por la Policía­ dispone que «la venta de localidades deberá realizarse anticipadamente» en locales de redes de pago y que los interesados podrán comprar sólo dos ingresos.

Faculta a la Policía a «ejercer el derecho de admisión» con la posibilidad de impedir el ingreso de personas que hayan protagonizado actos de violencia, que hayan provocado incidentes o que evidencien estar bajo influencia de alcohol o estupefacientes.

Los escenarios habilitados para esos encuentros requieren de cámaras portátiles para uso policial, en el interior y en el exterior del estadio, con una calidad de imagen que permita que «su registro pueda ser prueba ante la Justicia».

También para los partidos de alto riesgo se exigen vallas de contención en las puertas de acceso, detectores de metales manuales, tejidos perimetrales en buenas condiciones de seguridad, autorizados por las intendencias y avalados por las respectivas jefaturas policiales, así como la habilitación de vías que permitan el rápido desplazamiento de la fuerza policial.

Se dispone además que para esos partidos los clubes deben contratar un equipo de la Dirección Nacional de Bomberos.

De cara al inicio del primer campeonato de 2009, los escenarios sólo podrán dar cabida a ese tipo de encuentros si cuentan con instalación de cámaras de circuito cerrado, vallas de contención para el ingreso y demarcación de estacionamientos, y los tejidos perimetrales deberán orientarse con curvatura hacia las tribunas.

Para la actividad oficial del año próximo las entradas se venderán exclusivamente en los locales de pago de redes comerciales y a todos los efectos el comprador deberá exhibir su documento de identidad, que quedará registrado. Si se trata de partidos de alto riesgo no se venderán más de dos entradas por persona; si son encuentros de riesgo se podrán comprar hasta tres y en el caso de los encuentros normales hasta un máximo de seis ingresos.

 

COORDINADOR SERA VITAL

La creación de un coordinador de seguridad a nivel de la AUF fue destacada ayer por la ministra Daisy Tourné, en diálogo con LA REPUBLICA. «Funcionarán en sintonía con los coordinadores de cada club y con sus ayudantes, serán voluntarios y de una gran ayuda en la tribuna para el oficial que esté en el campo».

Serán «el nexo con las autoridades, de manera de hacer más fluido el intercambio de la operativa». «No tenemos las condiciones económicas» del fútbol inglés, dijo Tourné en referencia a la naturaleza de las medidas implementadas, pero indicó que «vamos camino a eso». A su vez, el presidente de la AUF fue consultado por LA REPUBLICA sobre las amenazas de las que fue objeto (ver página 45) y también acerca de si hay alguna estimación del costo que tendrán para los clubes las nuevas exigencias; dijo que, por el momento, no estaba en condiciones de dar un monto preciso, aunque reconoció que se trata de «decenas de miles» de dólares. Similar respuesta dio cuando se le pidió una estimación sobre el perjuicio económico que representa un fin de semana sin fútbol.

 

ENTRADAS DE FAVOR, BAJO LA LUPA

Otras disposiciones en materia de seguridad determinan que para entregar entradas gratuitas, los clubes deberán llevar un registro con los datos personales de los beneficiarios, puesto que «todo acceso de espectadores (…) deberá quedar registrado en el sistema de ventas».

El compromiso firmado ayer tiene en cuenta que «la sucesión de hechos de violencia que motivó la suspensión del torneo sólo podrá detenerse a partir de un claro compromiso público-privado y la asunción de responsabilidades compartidas en el ámbito de las respectivas competencias» de los sectores involucrados.

En consecuencia, los clubes quedan obligados a comunicar a la Policía y someter a los órganos jurisdiccionales de la AUF «a los dirigentes y deportistas que fomenten o apoyen grupos violentos mediante contribuciones en dinero u otras».

En los espectáculos deportivos habrá espirómetros para apoyar los controles que se harán al ingreso de espectadores. En su momento se determinarán los límites de alcohol permitidos.

A partir del año que viene, se exigirá también el funcionamiento de una sala de comando, desde la que se operará el circuito cerrado de televisión, operado por un funcionario de la institución organizadora, conjuntamente con la Policía.

En el mediano plazo todas las personas tendrán que ver el partido sentadas y se numerarán las localidades en los estadios de manera de facilitar la identificación de aquellos que incurran en conductas indeseables.

Las puertas que se destinen al ingreso de público tendrán que estar equipadas con molinetes elevados, capaces de registrar los códigos de barra de los boletos vendidos.

Se decidió finalmente que para los encuentros considerados normales, los campos de juego tendrán que estar equipados con cámaras portátiles, mientras que las de circuito cerrado serán utilizadas en aquellos de riesgo y de alto riesgo.

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