BCU especializará unidades para la lucha contra lavado de activos
La reciente aprobación de la Ley Nº 18.041, modificativa de la «Ley Orgánica del BCU», dispuso la creación de la Superintendencia de Servicios Financieros, con el objetivo de centrar el control de la actividad financiera del país en una única dependencia de la entidad bancocentralista.
La Superintendencia, que rige desde el pasado lunes, tiene como objetivo «dictar normas generales de prudencia, así como instrucciones particulares, tendientes a promover la estabilidad, solvencia, transparencia y el funcionamiento ordenado y competitivo de las entidades supervisadas y de los mercados en que actúan, así como para la protección de los consumidores de servicios financieros y la prevención y el control del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo».
La creación de la Superintendencia de Servicios Financieros implicaría a su vez el surgimiento de unidades especializadas en el control de los Cambios, del mercado de valores y del mercado de seguros, expresó el titular de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del BCU, Daniel Espinoza.
Asimismo, se crearía una unidad especializada en la prevención del lavado de activos y financiamiento al terrorismo, agregó el jerarca durante una conferencia realizada ayer en la Bolsa de Valores de Montevideo.
El nuevo organigrama «no está definido», pero «con la lógica» aplicada hasta el momento «es de esperar que haya unidades especializadas por tipo de entidad y unidades especializadas por tipo de riesgo. En ese marco, el riesgo de lavado de activos funcionaria, también, para el mercado de valores y para el mercado de seguros, como lo hace con bancos y cambios», indicó Espinoza a este medio tras culminar la presentación.
La idea del BCU «es enfocar mejor el riesgo. Hay en la estructura actual, en la Superintendencia de Bancos, unidades especializadas en bancos, en otros intermediarios financieros y en otros operadores, como administradores de crédito. Es de esperar que con esa misma lógica haya unidades especializadas en valores y especializadas en seguros, para tener un mejor conocimiento del tipo de entidad supervisada», dijo Espinoza.
La realidad es que «se está trabajando». La normativa «ya está vigente», pero «en los hechos se está tratando de coordinar desde hace meses y la definición administrativa dependerá del procedimiento interno del BCU. Tendría que estar pronto en el corto plazo», explicó. La idea, en este sentido sería una especie de «estructura matricial de supervisión», indicó el jerarca.
Sospechas de lavado
En tanto, el BCU recibió 174 reportes de operaciones sospechosas durante 2007 «y este año llevamos una cifra similar. Es muy probable que cerremos el año 2008 con un poco más, unas 15 o 20 operaciones (denunciadas) por mes», dijo Espinoza.
«El estudio de estas operaciones lleva tiempo», porque «se pide información a diversos organismos, al exterior y una vez que tenemos redondeado un caso lo pasamos a la Justicia. En los últimos años hemos pasado 16 casos a la Justicia, que después sigue la investigación y determina si hay procesamiento o no».
En la medida en que «en los últimos años» se recibe «más cantidad» de reportes y «de mejor calidad, creo que ese número (de denuncias) se va a incrementar», concluyó Espinoza.
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