Por 11 votos. (8 en Diputados y 3 en el Senado) No se llegó a los 3/5 de componentes presentes de cada Cámara

Aborto: el veto quedó firme

La inmensa mayoría del Frente Amplio votó para levantar el veto presidencial, a excepción de los legisladores, Víctor Semproni (Espacio 609) que actuó como senador y el diputado Juan Andrés Roballo (Alianza Progresista), al tiempo que, en una situación atípica, la postura del mandatario fue acompañada por el conjunto de los legisladores del Partido Nacional y los colorados, a excepción de Julio María Sanguinetti.

En Senadores, la votación fue de catorce votos confirmando el veto presidencial y quince en contra del mismo, aunque se requerían 18, mientras que en Diputados fue de 44 a favor y 46 en contra, pero el número debía de haber sido de 54. Varios parlamentarios del Frente Amplio no estuvieron presente en el momento de la votación: los senadores Eleuterio Fernández Huidobro (Espacio 609), y Eduardo Lorier, y los diputados Darío Pérez y Carlos Maseda de Espacio Frenteamplista, se retiraron de sala. No concurrieron, entre otros, Alvaro Vega (Espacio 609) y Daniela Payssé (Asamblea Uruguay), y en el caso de Semproni, en el Senado, no hubo tiempo de aprobar su suplente. En filas coloradas, Washington Abdala reiteró su postura de retirarse de sala. Respecto a levantar el veto en los artículos que se obligaba a todas las instituciones a realizar las prácticas de interrupción del embarazo, se obtuvo 16 votos para levantarlo, adhiriendo los colorados Isaac Alfie y Juan Justo Amaro. La sesión, que fue presidida por José Mujica, en virtud de que Rodolfo Nin Novoa no estuvo presente, se inició a la hora 14.47, con la lectura de los asuntos entrados. Minutos antes, los legisladores nacionalistas ingresaron como tropel: «se viene el malón blanco», bromeó Julio Cardozo, mientras Gonzalo Novales ironizaba: «prendieron el aire acondicionado, cómo se ve que vinieron los senadores». Desde el Frente Amplio, se visualizaban, entre los primeros, a los senadores Eduardo Ríos (Alianza Progresista) y Reinaldo Gargano (Partido Socialista), así como los diputados Gloria Benítez (Partido Socialista) y Antonio Galicchio, suplente de Diego Cánepa. Los colorados ingresaron sobre la hora, pudiéndose observar a un Sanguinetti, munido de una carpeta amarilla, y con una proselitista corbata colorada. Comenzó la sesión y comenzaron los primeros intercambios entre los coordinadores, Margarita Percovich del Frente Amplio y Luis Alberto Heber del Partido Nacional. «Te cortaron la gira», le señalaban varios nacionalistas al precandidato presidencial Jorge Larrañaga, quien se encontraba en Colonia, debió regresar por la sesión, y luego partiría nuevamente hacia aquel departamento. Percovich informó que ya había quince anotados para hacer uso de la palabra y que se acordó entre todos los partidos políticos una votación nominal pero sin fundamento del voto.

 

Derecho de la mujer

La primera en hacer uso de la palabra fue la senadora socialista Mónica Xavier. «Sin duda se registra un incremento en aquellos países que pasan de la clandestinidad de este tema a la legalidad, porque en general, los ministerios respectivos se encargan de llevar los registros de los actos que pasan a ser legales». En ese sentido, «en los que el comportamiento está documentado, tanto en países desarrollados como países subdesarrollados, y podemos poner como ejemplo a Túnez, Francia, Italia, Estados Unidos, con el cual discrepamos en los números, y Europa oriental, y sin duda que esto está vinculado a la posibilidad de que, junto con la despenalización, se implementen medidas en materia de salud sexual y reproductiva que tiendan a la prevención». Por otra parte, Xavier afirmó que «Nadie desconoce la existencia de vida celular. Lo que sí tenemos claro es que no podemos contraponer el objeto de derecho que es la mujer con la posible defensa del derecho del feto o del embrión». En relación a que «el grado de civilización de una nación se mide cuando se protege a los más necesitados, sin duda que eso es así, y sin duda que una mujer con una embarazo producto de una violación, producto de un error, producto de una falla, o producto de una malformación o de una situación no deseada es una situación de vulnerabilidad que nos obliga a protegerla». «En todo momento cuando no se trataba de una interrupción voluntaria estaba obligado el profesional a defender la vida del feto», sostuvo la legisladora.

 

«Solo»

A su turno, el senador Luis Alberto Heber (Herrerismo) calificó de «insólita» e «inédita» la situación por la cual la inmensa mayoría del Frente Amplio votaba contra el presidente Vázquez y lo dejaba «solo». «Hoy vemos a legisladores que cuestionan una actitud que ya sabían que el Presidente iba a tomar, que antes de la Legislatura se sabía que era su posición personal, y que deja una sensación de incertidumbre en el país en donde su propia fuerza política acorrala al Presidente y busca presionarlo para que no vete una ley que se había comprometido ante la ciudadanía a respetar», agregó Heber. Asimismo, preguntó «si esta fuerza política es consciente que está poniendo en una situación de apremio, en una coyuntura desagradable donde se ve al Presidente solo, sin apoyo, cuestionado». Tomando como base los elementos del presidente Vázquez al que dijo respetar en su condición de científico, Heber aludió a que se expresa «muy contundentemente que la biología ha evolucionado mucho, descubrimientos revolucionarios como la fecundación in vitro, y el ADN con la secuencia del genoma humano dejan en evidencia que desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser».

 

Educación sexual

En tanto, su correligionario Eber Da Rosa (Alianza Nacional) abogó por «una mayor educación sexual» porque «entendemos necesario trabajar sobre las causas en nuestra sociedad que llevan a que, en muchos casos, la mujer presionada por determinadas circunstancias opta por un camino que es la interrupción del embarazo». Luego le siguió Sanguinetti en el uso de la palabra, partidario de levantar el veto, y quien dijo que lo mejor hubiera sido una consulta popular porque «la sociedad está dividida», y la embistió contra monseñor Nicolás Cotugno (ver nota aparte).

 

«Disminución»

En tanto, Luis José Gallo (Asamblea Uruguay) rescató el capítulo I que significa un avance en la institucionalidad de la atención integral de la mujer, «independiente de que el aborto sea legal o no». «En los países en los que se ha despenalizado el aborto en los últimos veinte años, se ha observado una tendencia a su disminución», puntualizó. Desde su punto de vista, «la concepción se inicia en la vida y termina con la muerte y también hay etapas bien diferentes, vida intrauterina y el nacimiento». Para el colorado Guido Machado existe un «fracaso en la educación sexual y reproductiva, y se busca un atajo.

Inicio de la vida comienza en la concepción misma con un genoma único e irrepetible, el derecho a la vida es el número uno de los derechos humanos y lo leemos a rajatabla». Sauval, suplente de Iván Posada (PI) evaluó que en la iniciativa hay un «enfrentamiento entre el derecho a la vida y el del derecho de la mujer». «Coincidimos con el mensaje presidencial que el derecho a la vida es desde el mismo momento de la concepción», dijo.

 

«No se discutió»

Luego que Alfie propusiera el desglose del asunto, pidió la palabra el frenteamplista Darío Pérez, quien adelantó que se iba a retirar de sala porque «esta ley no se discutió» y «la Asamblea General no existió». «Hay 30.000 mujeres que igual se van a hacer el aborto», manifestó. Luego llegó una discusión jurídica sobre si se podía desglosar o no los diferentes artículos, la forma en que se iba a votar, la partida de Mujica, las votaciones, y conocido el resultado, un grupo de participantes en las barras que exteriorizó su satisfacción con algunos aplausos, dejando atrás, al menos por esta administración, uno de los temas más controvertidos de la sociedad uruguaya.

 

«VOCACION OFICIALISTA»

En una act
itud propia solamente del estilo de José Mujica, no bien el senador herrerista Luis Alberto Heber terminó su alocución reivindicando que el Partido Nacional le dará el respaldo al presidente Vázquez en el veto contra la norma, el «Pepe» se bajó de la presidencia de la Asamblea General, y paró a Heber que se retiraba para decirle: «Tenés vocación oficialista». Cuando comenzó la votación, Mujica pidió a Francisco Gallinal (CW) que presidiera porque se tenía que ir a un acto a Treinta y Tres, y no llegaba. Minutos después, el propio Gallinal pidió para que Mujica pudiese votar primero y fundamentó: «Yo le pediría que se le tome la votación, así se va, porque no queremos que se nos mate en la carretera, lo necesitamos para competir en la campaña y con él y todos los otros integrantes».

 

«LA MORAL RELIGIOSA»

El ex presidente Julio María Sanguinetti dijo no creer «en la moral religiosa de las religiones monoteístas, creo en la moral laica que es la que liberó a la mujer porque en toda religión monoteísta impusieron una condición de servidumbre a la mujer, de inferioridad». Sobre los dichos de Cotugno indicó que «más allá de su natural derecho a opinar como líder religioso, se consideró autorizado a amenazar con la excomunión a aquellos legisladores que votaron en una dirección contraria a la que él sostenía, agraviando el principio de la representación. Los parlamentarios tenemos que actuar libres de coacciones y el líder de una religión tan importante como la Iglesia Católica debiera tener respeto para ello. No está autorizado a amenazar a legisladores por más que pertenezcan a su misma confesión».

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