"!Hace años que ando calzado!"
El diputado frentista Carlos Gamou (CAP-L) apoyó el planteo de su colega el senador Eleuterio Fernández Huidobro y sostuvo que él no entregará su arma calibre 38 que porta desde el año 1995, a menos que Uruguay «se transforme en el jardín de las delicias».
«!Como no voy a estar de acuerdo con Fernández Huidobro si yo hace años que ando calzado!», afirmó el parlamentario a este diario.
Gamou dijo que adquirió el arma para autodefensa, cuando formó una familia, y el cual debió utilizar en alguna oportunidad, aunque con carácter preventivo.
«Fue alguna vez, de noche, -yo ando en ómnibus, vivo en Palermo-, ante un supuesto intento de robo, que la situación se resolvió con algún tiro al aire», afirmó, sin dar mayores detalles.
Agregó que cuando uno tiene familia y es jefe del grupo, «vos defendés, podemos ser todos líricos, y como dice el ‘ñato’ cantar villancicos, pero a la hora en que las papas queman, uno defiende a su gente».
Dijo comprender la tendencia creciente a la autodefensa, observada sobre todo a nivel de comerciantes, aunque manifestó que habría que analizarlo «caso a caso». «Tampoco se puede convertir esto en el far west, pero el día en que Uruguay se transforme en un jardín de las delicias, yo soy el primero en entregar mi arma». «No pido justicia por mano propia, pero como ser humano cuando veo algunas barbaridades, yo también soy un ser humano.
Muchas veces pedí a gritos que me dieran cinco minutos con esos animales que se abusaron de personas indefensas», agregó.
RESPALDOS CON MATICES
Las reflexiones de Huidobro sobre seguridad y violencia ciudadana recogieron un notorio respaldo conceptual entre los principales actores políticos del país, aunque con algunas salvedades del caso.
El ministro (interino) de Defensa Nacional, Jorge Menéndez, dijo, aclarando de antemano que no iba a «comentar las opiniones» del senador que, «la tendencia mundial es que el armamento no esté en poder de la ciudadanía sino de los que legalmente están habilitados para ello».
«Si los legisladores quieren otro escenario social, se deberán hacer nuevas leyes», rubricó el ministro.
Para el diputado Washington Abdala (Podemos Más), la opinión de Huidobro «me lleva a pensar seriamente la posibilidad de tener un arma en casa y aclaro que hoy no tengo una».
Calificó de «muy inteligente» la propuesta «porque proviene de un actor con peso» en la izquierda. «Apoyo la idea aunque entiendo que es peligrosa. Es terrible reconocer esto».
Al igual que el senador, Abdala observa «una sociedad uruguaya fracturada, con bolsones de erradicación y de una alienación colectiva» y que hay «responsabilidad colectiva» en ello. «Hasta ahora no me pasó pero si alguien entra a casa y me provoca cosas inenarrables no puedo andar con contemplaciones. Luego responderé ante la Justicia», afirmó.
La senadora Mónica Xavier (Partido Socialista) apoya, desde el otro rincón, el «desarme civil», porque «hay organismos del Estado para ello. Hay que alentar a que sean esos organismos, como el Ministerio del Interior, a que den seguridad a la ciudadanía». La legisladora recomendó a «ayudar al Ministerio» a «dar seguridad, independientemente de que existan situaciones que hoy no puedan ser controladas». Para el diputado herrerista Pablo Abdala, «desde el Estado no se debe fomentar el uso de armas entre la población», aunque reconoce que «la realidad social es más compleja que la teoría». Abdala es partidario de «reglamentar» la portación de armas «educando además en su uso a la población». «Prohibir el manejo de armas de fuego porque estadísticamente se lo identifica con hechos violentos es tan absurdo como cuestionar a los automóviles por los accidentes o limitar los cuchillos en los hogares porque con ellos también se puede agredir a alguien», señaló.
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