IMM no renueva contratos de slots y estudia asociación
Según confirmaron fuentes municipales y legislativas, la Intendencia de Montevideo (IMM) ya definió que no renovará los contratos por arrendamiento de máquinas tragamonedas que terminan en el correr del próximo año. Dichos contratos están vigentes desde el año 2003, habilitados por el entonces director de Casinos Municipales Juan Carlos Bengoa, procesado con prisión en diciembre del año pasado.
Desde el procesamiento de Bengoa, cuando la Justicia también procesó a sus asesores, Luis Orestes González, José Luis Antúnez, al empresario Felipe Ruiz y al funcionario municipal Gustavo Dalmonte, el Partido Nacional reclamó al intendente Ricardo Ehrlich que rescinda dichos contratos, debido a que tres de los cuatro integrantes de la comisión asesora que definió la licitación que dio lugar a esos contratos habían sido procesados (González, Antúnez y Dalmonte).
Las autoridades municipales han señalado desde entonces que la comuna no puede incumplir con los contratos firmados sin los suficientes elementos jurídicos que lo permitieran, por lo que no fueron rescindidos. Sin embargo, además de los procesamientos, este mes se sumó la denuncia que la Dirección General Impositiva (IMM) realizó contra nueve empresas que participaron en «la colecta» para la reforma del Parque Hotel, por irregularidades en las facturas emitidas en esa ocasión, lo que llevó a las autoridades municipales a definir que no se renovarán los contratos. «No vamos a renovar los contratos de las empresas que han sido cuestionadas», señaló una alta fuente municipal.
Esta definición obliga a la comuna a resolver qué camino tomar, ya que la gran mayoría de las máquinas tragamonedas hoy en funcionamiento corresponden a los contratos de arrendamiento que no se renovarán. Salvo 80 slots que compró este año la comuna, el resto de las máquinas tragamonedas de propiedad municipal tiene más de diez años.
En ese marco, las fuentes señalaron que una de las «hipótesis de trabajo» es que el casino Parque Hotel, que se prevé trasladar a la Casa de Andalucía, adopte el esquema utilizado por Casinos del Estado, es decir, de asociación público-privado. El esquema implicaría que la comuna capitalina y una empresa privada compartan la gestión del casino, aunque los funcionarios seguirían siendo municipales. La inversión también sería compartida, al igual que las ganancias.
Sin embargo, las autoridades municipales todavía no descartan otras posibilidad: compra de slots (lo que implicaría una gran inversión para aumentar el número de máquinas tragamonedas en el parque municipal), o iniciar un nuevo proceso de licitación para el arrendamiento, a otras empresas, de slots. «Hay varias fórmulas arriba de la mesa y estamos estudiando todas», dijo una fuente municipal.
En caso que la comuna optara por el régimen de gestión mixto, se manejan dos posibilidades, elaborar un llamado a licitación o hacer un remate.
Más allá de estas posibilidades, las autoridades municipales anunciaron una reestructura del servicio, creando, entre otras cosas, una única carrera funcional de Técnico operador de juego, y creando equipos dedicados a tareas de marketing y estrategia comercial.
En este esquema no se incluye al Casino Carrasco, que está actualmente en proceso de licitación. En las próximas semanas, la comuna responderá las observaciones realizadas por los cuatro oferentes. Una vez finalizado este proceso, el intendente definirá una fecha de apertura del segundo sobre, que implica el canon ofrecido por cada oferente.
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